Las personas no carecen de pensamiento, sino de control sobre él. El cerebro genera automáticamente innumerables pensamientos, pero la mayoría son solo ruido. Cuando no puedes distinguirlos, te conviertes en su recipiente. Y cuando puedes observarlos, realmente te conviertes en ti mismo.

Ver originales
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
  • Recompensa
  • Comentar
  • Republicar
  • Compartir
Comentar
Añadir un comentario
Añadir un comentario
Sin comentarios
  • Anclado