Hablar mal de los demás a menudo no se debe en esencia a ser directo, ingenuo o incapaz de soportarlo, sino más bien a una estrategia de regulación psicológica y social de bajo costo: cuando un individuo no tiene la capacidad, recursos o habilidades para establecer valor de manera positiva, puede optar por menospreciar a otros para obtener una ventaja relativa; cuando la presión es difícil de digerir racionalmente, recurre a expresiones emocionales para desviar la atención; y cuando carece de un reconocimiento positivo estable, también es más propenso a buscar pertenencia en consensos negativos. Desde la perspectiva de la información, este tipo de comportamiento pertenece a una salida de información de bajo valor pero de alta intensidad emocional, cuyo núcleo es crear contrastes y cambiar la atención para compensar la inseguridad propia.

Ver originales
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
  • Recompensa
  • Comentar
  • Republicar
  • Compartir
Comentar
Añadir un comentario
Añadir un comentario
Sin comentarios
  • Anclado