La clave de criar a un niño no es solo "enseñar", sino también nutrirlo poco a poco en la relación. Cómo lo tratas influirá profundamente en cómo él percibe a sí mismo y al mundo. Brindándole amor y aceptación estables, será más fácil que desarrolle un sentido de seguridad, que se atreva a probar y no tema cometer errores; en un entorno donde sea respetado y no comparado en exceso, irá desarrollando lentamente su autoidentidad; con estímulos reales y concretos, estará más dispuesto a actuar y tendrá más confianza en sí mismo. Por supuesto, todo esto no es simplemente un "dar y ya", los niños también están influenciados por su naturaleza y entorno, y además de amor, necesitan límites claros y una guía adecuada. La crianza nunca ha sido una transmisión unidireccional, sino un proceso de interacción continua y ajuste constante. Pero lo que sí podemos afirmar es que: cuando un niño crece en una relación en la que se le entiende y apoya, es más probable que desarrolle una fuerza interior que le permita enfrentarse al mundo con valentía y sin negarse a sí mismo fácilmente.

Ver originales
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
  • Recompensa
  • Comentar
  • Republicar
  • Compartir
Comentar
Añadir un comentario
Añadir un comentario
Sin comentarios
  • Anclado