Cuando la IA se convierte en el nuevo consenso, ¿qué queda del Web3?

Una discusión a altas horas de la noche sobre la migración del sector, la reevaluación del talento y el largo plazo.

El 26 de marzo por la noche, una transmisión en vivo de más de una hora logró finalmente poner en palabras esas sensaciones que muchas personas tenían en el corazón pero no sabían cómo explicar.

En el último año, casi todos han sentido una misma cosa: la atención se está trasladando de Web3 a IA.

El año pasado todavía había muchísima gente que hablaba de cambiarse de sector a Web3, de cadenas públicas, de narrativas y de oportunidades de proyectos; pero este año, las palabras de moda en el mercado, los centros de eventos, los requisitos de contratación e incluso las presentaciones de los emprendedores, cada vez están más redefinidas por la IA. Web3 no ha desaparecido, pero evidentemente ya no está ocupando ese lugar de foco único.

El valor más importante de la transmisión no es simplemente lamentar “cambió el viento”, sino señalar una realidad más profunda: Web3 se está replegando desde una industria de narrativa de alta fiebre hacia una industria más sólida, más de base, más regulada y más orientada a infraestructuras.

Eso significa que las verdaderas barreras del sector también han cambiado.

I. Lo que desaparece primero no es el sector, sino la ilusión

En esta conversación hay un juicio muy real: el año pasado mucha gente quería entrar en Web3, e incluso personas de sectores tradicionales se lanzaban hacia allí; pero este año, el mercado, como un colador, ha dejado fuera a quienes seguían la moda. Los que se quedan no son necesariamente los mejores contando historias, sino los que tienen objetivos claros, están dispuestos a invertir a largo plazo y pueden adaptarse continuamente a los cambios del entorno.

Durante la transmisión se mencionó que quienes de verdad están dispuestos a pagar por la transición, a aprender de forma sistemática y a reconstruir capacidades, en realidad provienen con más frecuencia de fondos, bancos, grandes fábricas, etc., de esos antecedentes.

En el fondo, esto no es solo un “cambio de toro y oso”, sino una señal más típica de madurez de la industria.

En la etapa temprana, lo que más atrae a un sector son las personas con expectativas fuertes de salto patrimonial; en la etapa madura, lo que más se necesita son personas que puedan manejar realidades complejas. Las primeras persiguen la densidad de oportunidades; las segundas gestionan fricciones del sistema. En cuanto una industria pasa de “contar historias nuevas” a “entregar trabajo real”, los requisitos hacia la gente se elevan de inmediato: ya no basta la pasión, ya no basta la identidad dentro del círculo, ya no basta con si sabes de memoria un par de términos; lo que importa es si puedes seguir trabajando, seguir aprendiendo y seguir creando resultados de manera sostenida en un entorno incierto.

Desde este punto de vista, lo que la IA le quita a Web3 no es su futuro, sino esa parte del interés de Web3 que antes estaba sobreinflada y demasiado llena de burbujas.

II. Web3 se está volviendo a convertir en una “industria de infraestructuras”

Un trend mencionado en la transmisión es muy clave: la narrativa estratégica de varias cadenas públicas principales ya ha cambiado claramente. Por ejemplo, la dirección de Solana está más enfocada en pagos y reglas financieras de nivel enterprise; BNB enfatiza más la IA, los pagos, la privacidad, la RWA, e intenta acercarse a la experiencia de usuario de Web2; TON pone la atención en el ecosistema de pagos y el ecosistema de agentes de IA; y además, algunas plataformas que obtuvieron licencias de cumplimiento regulatorio empiezan a acercarse a la tokenización a nivel institucional.

En otras palabras, la industria está cambiando de la vieja narrativa de “anonimato, evasión fiscal, mito de riqueza” hacia proposiciones más pesadas como “infraestructura de pagos, servicios para empresas, cumplimiento institucional, activos tokenizados en la cadena”.

Esta es una señal que vale mucho la pena tener en cuenta.

Porque significa que la posición donde Web3 podrá acumular verdadero valor en el futuro no estará en el lugar más cargado de emociones y más caliente, sino en el lugar más aburrido. No en el sitio donde mejor gritan eslóganes, sino en el lugar donde mejor se gestionan el cumplimiento regulatorio, los pagos, los flujos de datos, el mapeo de activos, la coordinación empresarial y la puesta en marcha a escala global.

Muchos pensarán que este cambio vuelve a la industria “menos sexy”. Pero precisamente al contrario: esto significa que la industria empieza a acercarse de verdad a la estructura económica mainstream. Solo cuando una industria pasa de narrativas marginales a interfaces institucionales, puede acceder a capital, clientes y talento de ciclos más largos.

Durante la transmisión se mencionó que el dinero se está moviendo hacia regiones más reguladas, y que los profesionales también se están moviendo con él: algunas personas pasan de Dubái a lugares como Hong Kong, Estados Unidos, etc. Esta migración en sí ya demuestra que el enfoque de la industria ya no es solo dónde hay más libertad, sino dónde es más sostenible.

Así que hoy, al mirar Web3, no basta con usar una perspectiva basada en “proyectos dentro del círculo”; hay que empezar a usar una perspectiva más cercana a los estudios de infraestructuras: ¿quién está gestionando necesidades reales de empresas del mundo? ¿quién está gestionando pagos y compensación y liquidación? ¿quién está gestionando cumplimiento y emisión? ¿quién está gestionando la adopción real en la parte institucional?

Esa es la siguiente capa de habilidades que valdrá más.

III. La IA no es “otro sector”, sino la nueva capacidad base de quienes trabajan en Web3

Una de las frases más contundentes de esta transmisión es: cuando las empresas contratan ahora, ya no es Web3 o IA, sino Web3 + IA.

Este es un cambio estructural muy importante.

Antes, las barreras de Web3 venían principalmente de la comprensión técnica, el argot de la industria, la red de recursos y la brecha de información. Hoy, todo eso sigue siendo importante, pero ya no alcanza. Las empresas empiezan a exigir que los candidatos no solo comprendan Web3, sino que también sepan usar IA para marketing, para investigación, para análisis de datos, para contenido, para demos de producto; e incluso exigen completar tareas en el lugar durante la entrevista. Es decir, la IA ya no es solo un “extra”, sino que en muchos puestos se convierte en la nueva competencia básica.

Esto reescribirá directamente toda la estructura de talento de la industria.

Los primeros en ser impactados serán aquellos puestos con procesos claros, entregas estandarizadas por plantillas y un valor que no está suficientemente cerca de los resultados del negocio. Por ejemplo, puestos de contenido base, algunas posiciones de operaciones junior, puestos de captación puramente de texto, se comprimirán significativamente con la IA. Durante la transmisión se mencionó claramente que algunos puestos de generación básica de copys podrían ser reemplazados por empleados digitales.

Pero otros puestos, en cambio, podrían volverse más valiosos gracias a la aparición de la IA. Especialmente los que implican decisiones complejas, confianza profunda, coordinación entre fronteras y cierres de resultados (resultados con ciclo completo). Por ejemplo, el BD del que se habló en la transmisión: si se trata solo de enviar mensajes, contactar listas o captación mecánica, este tipo de BD es fácil de reemplazar; pero si la persona es capaz de establecer confianza profunda con el cliente, entender los problemas reales del cliente y avanzar la conversión de una cooperación compleja, entonces ese BD es precisamente más difícil de reemplazar.

La lógica detrás de esto es muy simple: la IA comprimirá el valor de “transportar información”, pero aumentará el valor de “el juicio sobre relaciones” y de “entregas complejas”.

Así que, en la era de la IA, lo que de verdad hace valiosa a una persona no es cuánta información sepa, sino si puedes integrar información, herramientas, relaciones y criterio en resultados.

IV. Lo que de verdad quiere la empresa no es “la persona que sabe”, sino “la persona que sabe crecer”

En la transmisión había una observación muy acertada: las empresas ahora contratan mirando cada vez menos solo el CV, y más la curiosidad, la capacidad de aprendizaje y la habilidad de pensar en el lugar. Incluso suelen probar la capacidad real de una persona mediante preguntas rápidas, exámenes en el momento, o pidiéndole que produzca rápidamente un plan, etc.

En realidad, esto señala una realidad cruel: en industrias que cambian demasiado rápido, las empresas ya no creen en pruebas estáticas.

El nivel educativo, el historial laboral y los titles del pasado, por supuesto, todavía sirven, pero su valor de referencia está disminuyendo. Porque cambian las herramientas, cambia el mercado, cambia la narrativa y hasta cambian los propios puestos. La competencia central de una persona hoy no es “qué ya sé”, sino “si puedo aprender rápidamente lo que necesitaré saber a continuación”.

Desde la perspectiva de la sociología, esto indica que la lógica de evaluación del mercado laboral se está desplazando hacia la “capacidad de adaptación dinámica”. Las empresas ya no buscan a la persona más estándar dentro de un oficio fijo, sino a alguien que pueda entender el negocio cruzando módulos, que pueda potenciarse con IA, y que aun en la inestabilidad mantenga la iniciativa de actuar.

Durante la transmisión incluso se mencionó que los esquemas de rotación, la formación de capacidades integrales y el pensamiento de “operador/manejador” (操盘手) se están convirtiendo en parte del entrenamiento de talento.

En el fondo, esto es un cambio en la forma organizacional: las empresas ya no necesitan a tantas personas que solo completen acciones de un solo punto, sino que necesitan a quienes puedan completar una pequeña porción de un ciclo cerrado junto con la IA.

Por eso el “largo plazo” vuelve a ser importante hoy. No porque esas tres palabras suenen correctas, sino porque solo quienes son de largo plazo están dispuestos a seguir aprendiendo, seguir iterando y seguir fortaleciéndose en entornos con cambios repetidos.

V. ¿Los principiantes todavía tienen oportunidad? Sí, pero no entrando por fantasías

En la transmisión se dio una respuesta relativamente clara sobre si “los principiantes aún tienen oportunidad de entrar en Web3”: hay oportunidad, pero requiere aprendizaje sistemático, primero entender el mapa de la industria, luego trasladar las capacidades profesionales existentes y después entrar en la fase de práctica y entrevistas. No es “con cero experiencia también se puede hacer fortuna”, sino “con cero experiencia también se puede hacer la transición, pero hay que reconstruir las capacidades en serio”.

Este es un recordatorio de realidad muy importante.

Hoy Web3 ya no permite de la misma manera que antes que mucha gente entre solo por entusiasmo y por impulso. Se parece más a una industria interdisciplinaria: necesitas entender la tecnología, pero también entender el mercado; necesitas entender el producto, pero también entender la narrativa; necesitas saber usar herramientas, pero también saber dónde está el negocio real.

Para los recién llegados, la ruta más efectiva no es empezar preguntando “qué proyecto va a subir”, sino preguntar primero: ¿qué problema puedo resolver para esta industria? ¿qué capacidades existentes puedo traer al sector? ¿puedo convertir mi proceso de aprendizaje en un activo visible?

Durante la transmisión se mencionó que, al crear cuentas sociales, seguir publicando y compartiendo conocimiento, analizar la industria y mostrar experiencia real en agentes o proyectos en los que participaste, puedes aumentar tus oportunidades de entrar a la industria.

Esto encaja muy bien con la lógica de contratación de hoy: el CV es el pasado, las obras son el presente, y la expresión continua es el futuro.

VI. El activo realmente subestimado en la era de la IA no son los prompts, sino el corpus (corpus de datos)

De toda la transmisión, considero que uno de los puntos con más “empuje” es el de la “acumulación de corpus”.

En la discusión se menciona que, en el futuro, vale muchísimo la pena hacer algo: registrar tus conversaciones diarias, el proceso de trabajo, el contenido de tus clases y tu pensamiento real; y continuar alimentándolo a la IA, para que la IA forme conexiones de contexto y vaya emergiendo poco a poco una especie de “alma”.

Esa forma de decirlo suena un poco sentimental, pero en realidad detrás hay algo muy real: en la era de la IA, lo más escaso no es el modelo, sino el contexto personal y organizacional de alta calidad, continuo y real.

Muchas personas hoy se están volviendo a pelear por herramientas, por modelos y por quién se integra primero con el nuevo producto; pero lo que puede tener valor a largo plazo quizá sea esa acumulación más discreta: cómo juzgas los problemas cada día, cómo hablas, cómo tomas decisiones, en qué contextos cambias de opinión, y cómo conviertes información dispersa en tu propio marco/metodología.

En cuanto esas cosas se registren de forma continua, dejarán de ser solo “material” y se convertirán gradualmente en una nueva materia prima de producción. En la transmisión se dijo que, incluso si ahora no se ve el valor comercial de esos corpus reales, en el futuro podría explotar el valor comercial. Estoy muy de acuerdo con ese juicio.

Porque la competencia futura quizá no sea “quién tiene primero IA”, sino quién tiene primero un “yo” entendido por la IA con suficiente profundidad.

VII. ¿Qué tipo de persona es la que vale la pena apostar hoy?

Si comprimiera toda la transmisión en una respuesta, diría:

Bajo la ola de la IA, Web3 no ha terminado. Solo que pasó de ser “narrativa caliente que cualquiera puede comentar un par de cosas” a ser “una industria dura a la que solo se puede entrar con capacidades reales”.

Y dentro de esta industria, las personas que de verdad valen la pena apostar probablemente tengan algunas características:

  • Primero, estar dispuesto a aprender de forma continua, en vez de consumir ansiedad.

  • Segundo, poder tratar la IA como una capacidad de flujo de trabajo (workflow), no como un juguete novedoso.

  • Tercero, entender que Web3 se está moviendo hacia pagos, cumplimiento, RWA e infraestructura básica de nivel enterprise, en vez de quedarse en ilusiones de ciclo viejo.

  • Cuarto, tener capacidad real de entrega, poder completar de forma independiente un tramo de ciclo cerrado de negocio.

  • Quinto, poder establecer confianza, avanzar relaciones complejas e identificar las necesidades reales del cliente.

  • Sexto, estar dispuesto a hacer las cosas a largo plazo, en vez de buscar siempre la ruta más rápida.

Al final, el verdadero premio del tiempo no es para quien mejor persigue tendencias, sino para quien puede seguir creciendo mientras cambian las tendencias.

La IA reescribirá muchos puestos. Web3 eliminará muchas ilusiones. Pero cuando se superponen estas dos olas, más bien hará que algunas personas destaquen más: las que entienden tanto la tecnología como a las personas; las que pueden usar herramientas y también construir confianza; las que ven los cambios de estructura y además están dispuestas a hacer profundamente un nicho durante mucho tiempo.

Quizá no sean las más ruidosas. Pero muy probablemente sean el activo central de la siguiente etapa.

Ver originales
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
  • Recompensa
  • Comentar
  • Republicar
  • Compartir
Comentar
Añadir un comentario
Añadir un comentario
Sin comentarios
  • Anclado