El secretario del Tesoro de EE. UU. insta a firmar la Ley de Claridad, la SEC confirma que está lista para implementar

Tras más de cinco años de tira y afloja en el Congreso y debates en la industria, el marco regulatorio de activos criptográficos en Estados Unidos está a punto de completar los últimos cien metros. El 9 de abril de 2026, el secretario del Tesoro, Scott Bessent, expresó públicamente en las redes sociales, instando al Comité del Senado para Banca a iniciar de inmediato la revisión del Proyecto Claridad, enviando la ley al escritorio del presidente Trump para su firma. Minutos después, el presidente de la Comisión de Bolsa y Valores (SEC), Paul Atkins, respondió diciendo que la «Project Crypto», liderada por la SEC y la Comisión de Comercio de Futuros de Commodities (CFTC), ya está lista —una vez que el Congreso complete la legislación, ambas agencias regulatorias podrán proceder inmediatamente con la implementación de la ley.

Esta señal de colaboración entre la rama ejecutiva y el sistema legislativo marca que la regulación de las criptomonedas en EE. UU. ha pasado de un largo período de debate legislativo a una cuenta regresiva para su puesta en marcha. Para el mercado global de activos digitales, estimado entre 2 y 3 billones de dólares, esto significa que el vacío regulatorio de más de una década está llegando a su fin.

Señales de alto nivel en rápida sucesión

El 9 de abril de 2026, el secretario del Tesoro, Bessent, publicó en su cuenta oficial de redes sociales: «El Congreso ha estado intentando durante los últimos cinco años crear un marco que impulse el regreso de las finanzas al territorio nacional. Ahora es momento de que el Comité del Senado para Banca convoque una audiencia y envíe el Proyecto Claridad al presidente Trump para su firma. El tiempo en el Senado es valioso, y es hora de actuar.»

Bessent también explicó su postura en un artículo de columna, posicionando el Proyecto Claridad como una extensión natural del Proyecto GENIUS —que fue firmado en julio de 2025 por el presidente Trump, estableciendo un marco regulatorio para las stablecoins en dólares—, y cuyo objetivo con el Proyecto Claridad es proporcionar una base legal para activos tokenizados, plataformas de intercambio descentralizadas y otras estructuras de mercado más amplias.

Casi simultáneamente, Atkins afirmó claramente en respuesta: «El objetivo del Project Crypto es que, una vez que el Congreso actúe, la SEC y la CFTC estén preparadas para implementar el Proyecto Claridad. Bessent tiene razón: ya es hora de que el Congreso planifique para evitar una regulación descontrolada y avance con la legislación integral del mercado hacia la oficina del presidente Trump.»

Esta interacción revela una información clave: las dos principales agencias regulatorias del poder ejecutivo —la SEC y la CFTC— no solo han completado los preparativos previos a la implementación, sino que también han establecido una estructura institucional de coordinación interagencial. Una vez que la ley sea firmada, la maquinaria regulatoria se pondrá en marcha de inmediato.

Línea de tiempo legislativa: de la aprobación en la Cámara a la implementación

El proceso legislativo del Proyecto Claridad (Digital Asset Market CLARITY Act, H.R.3633) ha durado casi un año, con una cronología claramente identificable:

  • 17 de julio de 2025: La ley fue aprobada en la Cámara de Representantes con una votación bipartidista de 294 a 134, estableciendo el marco básico para la división de funciones entre la SEC y la CFTC.
  • 18 de septiembre de 2025: La ley fue transferida al Senado, entrando en fase de revisión.
  • Enero a marzo de 2026: Debido a disputas sobre las ganancias de las stablecoins, la revisión en el Senado se retrasó varias veces, y el proyecto quedó en espera en la Comisión de Banca del Senado durante meses.
  • 19 de marzo de 2026: La senadora Cynthia Lummis reveló en la cumbre de blockchain en Washington que la Comisión de Banca del Senado planeaba revisar la ley a finales de abril.
  • 9 de abril de 2026: El secretario del Tesoro y el presidente de la SEC emitieron declaraciones simultáneas, impulsando políticamente la ley.
  • Estado actual: La revisión en la Comisión de Banca del Senado aún no ha comenzado; la ley debe ser aprobada en esa comisión, luego en el pleno del Senado y, finalmente, enviada para firma presidencial.

Desde la perspectiva temporal, la ventana legislativa del Proyecto Claridad enfrenta la presión de las elecciones intermedias de 2026. En noviembre, se celebrarán las elecciones, en las que actualmente el Partido Republicano tiene una ligera mayoría en la Cámara con 218 contra 214 escaños. Si las elecciones cambian el control del Congreso, el proceso legislativo de las criptomonedas podría volver a estancarse. Esta realidad política es uno de los principales motivos por los que Bessent y otros aceleran el impulso.

También es importante distinguir un punto clave: la firma presidencial no significa que la regulación entre en vigor de inmediato, sino que marca el inicio de la fase de ejecución. Atkins enfatizó que la SEC y la CFTC «ya están preparadas», lo que implica que, una vez firmada la ley, la implementación será fluida. Esto contrasta con muchas leyes en la historia que, tras su firma, tardan meses o incluso años en ser aplicadas.

Marco central de la ley: división de competencias entre SEC y CFTC

El núcleo del Proyecto Claridad es definir claramente los límites de jurisdicción entre la SEC y la CFTC. Según el documento de hechos del Comité de Banca del Senado, la ley establece una «línea clara» (bright line) para delimitar las competencias de ambas agencias, reemplazando el modelo anterior de «hacer cumplir en lugar de regular» con un marco legal operativo.

El marco regulatorio clasifica los activos digitales en varias categorías, donde «mercancías digitales» se definen como «activos criptográficos con una relación intrínseca y que obtienen valor a partir de su funcionamiento programático en sistemas criptográficos». Aproximadamente el 70% de los activos digitales caerían bajo la jurisdicción de la CFTC, mientras que los tokens con características claramente de valores serían regulados por la SEC.

Además, la ley aborda temas clave como:

  • Establecer rutas de registro y estándares de custodia para plataformas de intercambio y mediadores;
  • Definir límites de protección para desarrolladores de software y actividades peer-to-peer;
  • Crear requisitos regulatorios en el nivel de control, no en el código, para dejar espacio a la innovación en DeFi;
  • Exigir estándares más estrictos para emisores de stablecoins en auditoría y reservas.

Si la ley se aprueba, su efecto directo será reemplazar el actual modelo difuso de regulación «por aplicación de la ley» por un marco de reglas claras. La dependencia previa de la SEC en la prueba Howey para decisiones caso por caso será sustituida por criterios de clasificación escritos en la ley. Además, el Memorando de Entendimiento (MOU) firmado por ambas agencias el 11 de marzo de 2026, y las directrices conjuntas publicadas el 17 de marzo, han allanado el camino técnico para esta transformación institucional —las agencias se comprometen a coordinarse en seis áreas clave, incluyendo interpretaciones conjuntas, elaboración de reglas y desarrollo de marcos específicos para activos digitales.

Es importante señalar que los detalles finales de la implementación aún están por definirse. La información pública principal proviene del documento de hechos del Comité del Senado, y los textos específicos de la ley (especialmente las cláusulas relacionadas con DeFi y las ganancias de stablecoins) todavía están en negociación interna en el Senado, por lo que la versión final podría sufrir ajustes.

Preparación para la implementación: Project Crypto y la infraestructura regulatoria

El 29 de enero de 2026, la SEC y la CFTC anunciaron la actualización de «Project Crypto» a una acción conjunta de ambas agencias. En su declaración pública, los presidentes expresaron que el objetivo de Project Crypto es «garantizar que, una vez que el Congreso actúe, EE. UU. pueda fortalecer su liderazgo financiero global», incluyendo la elaboración de una «hoja de ruta de implementación razonable» y crear «canales regulatorios claros para los participantes que cumplan».

En marzo de 2026, los avances en la preparación conjunta fueron sustanciales: el 11 de marzo firmaron el MOU, estableciendo un marco de coordinación interagencial; el 17 de marzo publicaron directrices conjuntas que aclaran la aplicación de la ley de valores federal a los activos criptográficos; además, la propuesta de marco «Reg Crypto» de la SEC fue enviada a la Oficina de Información y Asuntos Regulatorios de la Casa Blanca (OIRA) para revisión, incluyendo tres reglas de exención —exenciones para startups, para recaudación de fondos y para contratos de inversión.

Simultáneamente, la SEC también ajustó su estrategia de aplicación: en el año fiscal 2025, retiró siete acciones regulatorias relacionadas con criptomonedas, incluyendo casos contra Coinbase, Kraken y otros, alegando «falta de base suficiente en la ley federal de valores». Paralelamente, la actividad de enforcement en criptomonedas en la SEC disminuyó aproximadamente un 22%, enfocándose más en combatir fraudes sustantivos.

Estas acciones institucionales envían una señal clara: la SEC y la CFTC no están esperando pasivamente la legislación del Congreso, sino que están construyendo activamente la infraestructura necesaria para su implementación. La colaboración en Project Crypto, la firma del MOU, las directrices conjuntas y la revisión del marco «Reg Crypto» por la Casa Blanca constituyen la preparación en la «fase ejecutiva» para la ley.

El cambio en la estrategia de enforcement también es notable. La SEC ha pasado de una política de «hacer cumplir para promover la conformidad» a centrarse solo en fraudes, en contraste con la línea de acción más agresiva durante la era Gensler. Este cambio reduce los riesgos legales para proyectos que no involucren fraude directo, y ayuda a aliviar la ansiedad del sector por la incertidumbre regulatoria.

Impacto en la industria: sistema dual y ajustes estructurales

Según la información actual, tras la implementación del Proyecto Claridad se prevé un «sistema dual de regulación» claro:

  • Primera vía: marco regulatorio para empresas nativas de criptomonedas, gestionado por la SEC y la CFTC, con división de competencias.
  • Segunda vía: marco basado en la Ley GENIUS, que permite a bancos regulados por el Estado emitir stablecoins y participar en actividades cripto.

La reunión del 7 de abril de 2026 del FDIC sobre emisión de stablecoins por bancos, y la decisión del Federal Reserve en agosto de 2025 de terminar su «Plan de Supervisión de Nuevas Actividades», marcan la apertura de canales regulatorios para instituciones tradicionales en el espacio cripto. La decisión de la Fed de terminar el plan implica que las actividades cripto de los bancos volverán a los procesos regulatorios estándar, sin requisitos especiales adicionales.

No obstante, la reacción del sector a la mayor claridad regulatoria no es unánimemente optimista. Algunos analistas advierten que la misma claridad puede crear una «jaula dorada» —el aumento de costos de cumplimiento podría frenar la innovación en DeFi, y requisitos estrictos de custodia y auditoría podrían forzar a proyectos pequeños y medianos a salir del mercado. Bessent, en su impulso a la ley, también ha reconocido que la industria debe prepararse para posibles mayores costos operativos derivados del cumplimiento.

Desde la perspectiva competitiva, la ley podría acelerar la consolidación del sector: las grandes instituciones con recursos para cumplir las nuevas reglas se adaptarán más rápidamente, mientras que los proyectos nativos más pequeños podrían enfrentar barreras regulatorias más altas. La pregunta de si esto conducirá a una mayor concentración del mercado y a una reducción en la innovación será un tema a seguir.

Escenarios de evolución: proyecciones duales

Con base en la información actual y lógica verificable, se presentan dos escenarios principales en función de si la ley se implementa o no:

Escenario uno: firma y puesta en marcha en 2026

  • Impacto a corto plazo (1-3 meses tras la firma): Se espera que la SEC y la CFTC publiquen rápidamente directrices de implementación, ofreciendo rutas claras de registro para exchanges, custodios y emisores. La entrada de fondos institucionales en el mercado cripto aumentaría. Sin embargo, los costos de cumplimiento más altos podrían hacer que algunos proyectos pequeños se retiren o cambien a operaciones offshore.
  • Impacto a mediano plazo (6-12 meses): El mercado cripto en EE. UU. pasaría de un estado de «regulación de arbitraje» a uno más orientado a la «conformidad». La competencia con el marco MiCA de la UE sería más evidente, y los proyectos que ya operan en el extranjero reevaluarían su estrategia de entrada al mercado estadounidense. La innovación en DeFi podría orientarse más a «cumplir» que a «evadir».
  • Impacto a largo plazo (2-3 años): EE. UU. podría fortalecer su liderazgo en regulación global de criptomonedas, y la innovación financiera basada en un marco claro podría realizarse en parte en su territorio.

Escenario dos: la ley se estanca o no pasa en el Senado

  • Impacto a corto plazo: El mercado podría experimentar una pérdida de confianza. Aunque las directrices conjuntas ofrecen cierta claridad, la ausencia de una ley escrita genera dudas sobre la sostenibilidad del marco regulatorio. La posibilidad de que acciones regulatorias previamente retiradas sean reactivadas en el futuro genera incertidumbre.
  • Impacto a mediano plazo: La innovación en cripto continuaría desplazándose hacia jurisdicciones con marcos más claros, como Abu Dabi o Singapur. La cuota de mercado de EE. UU. en el ámbito global podría disminuir. Las grandes instituciones podrían retrasar o modificar sus planes en EE. UU.
  • Impacto a largo plazo: La próxima legislatura (2027-2028) podría intentar reactivar la agenda legislativa, pero la incertidumbre persistiría. EE. UU. seguiría en un estado de vacío regulatorio, quedando rezagado en la competencia internacional.

Estos escenarios asumen que los debates internos sobre ganancias de stablecoins, protección en DeFi y actividades ilícitas se resuelven en el acuerdo final. Si surgen nuevas divergencias en el Senado, la probabilidad del escenario uno disminuirá, y habrá que reevaluar la lógica.

Conclusión

Desde la presión pública de Bessent hasta la respuesta inmediata de Atkins, desde la coordinación interinstitucional en Project Crypto hasta los cambios en la estrategia de enforcement, la «última milla» de la regulación en EE. UU. avanza con velocidad acelerada. La revisión en la Comisión de Banca del Senado será la última barrera para determinar si esta ley puede completarse: si pasa esa revisión y se somete a votación en el pleno, EE. UU. cerrará definitivamente un capítulo de más de una década de vacío regulatorio en criptomonedas.

Pero la regulación clara no es un fin en sí mismo, sino el punto de partida para una reconfiguración del funcionamiento del sector. La creación de un sistema dual, los costos de cumplimiento, la consolidación institucional y la competencia con otros marcos regulatorios globales definirán el escenario del mercado cripto post-ley. La campana de la regulación está a punto de sonar, y la verdadera prueba del sector apenas comienza.

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