Últimamente veo que circulan siempre las mismas predicciones de oro para 2030: muchos analistas hablan de $10,000 por onza, algunos incluso más agresivos. Kiyosaki sigue apostando por $30,000 para 2035, mientras que otros como Yardeni y los informes de Incrementum oscilan entre $4,800 y $8,900. Es interesante que incluso un directivo de Wheaton Precious Metals a finales de 2025 mencionó como objetivo los $10,000.



Las razones detrás de estas predicciones de oro para 2030 son siempre las mismas: las compras continuas de los bancos centrales, la inflación que no cede, las tensiones geopolíticas. StoneX e InvestingHaven son más cautelosos con $5,150, pero el sentimiento general sigue siendo alcista. Todo depende de cómo evolucione la inflación en los próximos años; si galopa, los números altos se vuelven más creíbles.

Personalmente, me parece interesante que el mercado esté tan polarizado respecto a estas predicciones de oro para 2030. Por un lado, los expertos tradicionales, por otro, los académicos. De todos modos, el largo plazo favorece al oro, especialmente en este contexto macro.
Ver originales
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
  • Recompensa
  • Comentar
  • Republicar
  • Compartir
Comentar
Añadir un comentario
Añadir un comentario
Sin comentarios
  • Anclado