Una vez que lo hayas leído, no te sentirás ansioso. No te fuerces a la depresión, no te enojes tanto contigo mismo que termines enfermándote. Mientras estás vivo, pocas personas se preocupan por ti; después de que mueras, tampoco quedarán muchas que te recuerden. Lo que puede herirte nunca es la insensibilidad de los demás, sino las expectativas ilusorias que guardas en tu corazón. La mejor manera de protegerte es nunca sobreestimar tu importancia en la mente de los demás. No esperes, no anheles, no confíes, y no te decepcionarás.

Ver originales
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
  • Recompensa
  • Comentar
  • Republicar
  • Compartir
Comentar
Añadir un comentario
Añadir un comentario
Sin comentarios
  • Anclado