El cielo nunca ha sido ensuciado por las nubes.


Las nubes surgen y desaparecen, el cielo mantiene su azul profundo; el día y la noche se alternan, el cielo mantiene su cobertura.
Entre cielo y tierra, los seres, los que son deidades son deidades, los que son marionetas son marionetas.
Al fin y al cabo, la verdadera naturaleza es así cada día, en las olas de diez mil acres se encuentra la libertad.
Ver originales
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
  • Recompensa
  • Comentar
  • Republicar
  • Compartir
Comentar
Añadir un comentario
Añadir un comentario
Sin comentarios
  • Anclado