Últimamente, estar revisando propuestas de DAO me tiene un poco obsesionado, y para ser honesto, muchas no se tratan de discutir “si hacerlo o no”, sino de redistribuir el pastel: cómo se distribuyen los derechos de voto, quién recibe las recompensas, quién puede meter una agenda en una sola frase. En la superficie parecen tener una visión, pero al revisar los anexos y las tablas de presupuesto se revela la verdad... Antes solía decir “solo miro en la cadena”, pensaba que el flujo de fondos era lo más honesto, pero en estos días también me han dado en la cara: en la cadena se puede ver quién compra votos, quién construye posiciones anticipadamente, pero no se puede ver cómo se moviliza en el chat, ni la deuda emocional de los contribuyentes clave.



Además, la escasez de carteras hardware y la proliferación de enlaces de phishing me hacen entender mejor la palabra “estructura de poder”: al final, la seguridad también se trata de quién educa a quién, quién envía los enlaces, quién es confiado por defecto. De todos modos, ahora al revisar propuestas, primero miro cómo están redactadas las recompensas, luego cómo se definen los permisos, ya no me atrevo a enfocarme solo en un aspecto.
Ver originales
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
  • Recompensa
  • Comentar
  • Republicar
  • Compartir
Comentar
Añadir un comentario
Añadir un comentario
Sin comentarios
  • Anclado