#Gate13周年现场直击 Hoy, los mercados globales han enfrentado una doble situación de emergencia que afecta los nervios del capital mundial: la reapertura del control en el estrecho de Ormuz, Irán ha aclarado que prohíbe el paso de buques militares, solo las embarcaciones civiles podrán transitar por rutas designadas con permiso, como vía crucial para el transporte de energía mundial, esta medida ha vuelto a generar pánico en los mercados energéticos globales;


Al mismo tiempo, el mercado de Bitcoin ha experimentado una volatilidad extrema, alcanzando un pico de más de 78,333.00 dólares, marcando un máximo reciente, para luego retroceder rápidamente, cayendo por debajo de los 76,000 dólares, mostrando una fuerte oscilación en 24 horas—máximo de 78,333.00 dólares, mínimo de 75,916.67 dólares, y un precio actual de 75,836.06 dólares, con una caída diaria del 1.42%. La tormenta geopolítica y la volatilidad de las criptomonedas están en fuerte resonancia, y la lógica detrás de ello merece la atención de cada inversor.
Dos eventos que parecen no estar relacionados, en realidad están profundamente vinculados: la crisis energética y la tensión geopolítica provocadas por el cierre del estrecho de Ormuz, combinadas con las expectativas de una política monetaria global expansiva, impulsan a Bitcoin, ese “oro digital”, a convertirse en refugio de capital. Hoy, analizaremos en conjunto las conexiones, impactos y tendencias futuras de Bitcoin, basándonos en las noticias más recientes (sin que esto constituya consejo de inversión).

El cierre total del estrecho de Ormuz pone en peligro la seguridad energética mundial. Según las últimas noticias de CCTV, entre el 17 y 18 de abril, la situación en el estrecho de Ormuz se intensificó nuevamente. Fuentes militares iraníes de alto nivel confirmaron que los buques militares siguen prohibidos de pasar por el estrecho, solo las embarcaciones civiles pueden transitar por rutas designadas con permisos de la Marina de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán. Anteriormente, en la fase inicial del plan de alto el fuego entre Irán y Estados Unidos mediado por Pakistán, Irán debía permitir el paso de cierta cantidad de barcos diariamente, pero con la no implementación del acuerdo de alto el fuego entre Israel y Líbano, Irán suspendió temporalmente el paso de barcos por el estrecho.
Este aumento en el control del estrecho no fue repentino, sino resultado de negociaciones continuas entre EE. UU. e Irán y de la tensión en Oriente Medio: del 11 al 12 de abril, las delegaciones de EE. UU. e Irán fracasaron en las negociaciones en Islamabad, Pakistán. Posteriormente, el 13 de abril, EE. UU. inició un bloqueo marítimo en los puertos iraníes, enviando más de 15 buques de guerra para apoyar la medida, intentando reducir las exportaciones de petróleo de Irán mediante la interrupción de su flujo.
Como respuesta, Irán estableció condiciones claras para el paso de embarcaciones civiles: los barcos y su carga no deben estar relacionados con países en guerra, deben transitar por rutas designadas por Irán, y deben coordinarse con las fuerzas responsables de los canales de navegación iraníes. Con la no implementación del acuerdo entre Israel y Líbano, Irán ha reforzado aún más el control, creando en la práctica un bloqueo parcial del estrecho, dejando solo canales limitados para navegación civil. La posición estratégica del estrecho de Ormuz es crucial: conecta el Golfo Pérsico con el Golfo de Omán, y aproximadamente el 20% del petróleo mundial y el 30% del gas natural licuado se transportan por allí. Los principales países productores como Arabia Saudita, Irak e Irán dependen de esta ruta para exportar petróleo. Según la Agencia Internacional de Energía (IEA), la restricción en el control del estrecho ha reducido en aproximadamente un 90% las exportaciones de petróleo a través de Ormuz, con una caída de 10.1 millones de barriles por día en el suministro global, constituyendo la “interrupción de suministro más grave de la historia”. Los precios internacionales del petróleo, que habían subido, comenzaron a corregirse: el contrato de WTI de mayo cayó más del 14%, acercándose a los 80 dólares por barril, y el Brent de junio cayó más del 11%, perdiendo los 90 dólares, reflejando las expectativas de alivio en la situación y las preocupaciones por la interrupción del suministro.
La situación aún presenta gran incertidumbre: Irán insiste en que la navegación en el estrecho depende de la implementación de ciertos términos del acuerdo de alto el fuego en Líbano. Si EE. UU. mantiene el bloqueo marítimo, será considerado una violación del acuerdo, y el paso por el estrecho será completamente cerrado; por otro lado, el presidente Trump afirmó que el estrecho de Ormuz está “totalmente abierto y listo para reanudar operaciones comerciales y tránsito completo”, pero que el bloqueo marítimo a Irán se mantendrá “totalmente” hasta que se logre un acuerdo entre EE. UU. e Irán al 100%. Además, líderes de países árabes del Golfo y Europa consideran que la negociación para un acuerdo durará unos seis meses, y si la tregua actual puede extenderse o si las negociaciones se reactivan, esto influirá directamente en la dirección del suministro energético global y en la presión inflacionaria.
¡Mercado en montaña rusa! Bitcoin alcanzó más de 78,333 dólares, luego cayó por debajo de 76,000 dólares. Detrás de esta oscilación, la gestión del control en el estrecho de Ormuz ha generado una fuerte volatilidad en las criptomonedas: el precio de Bitcoin subió brevemente, superando los 78,333 dólares, marcando un máximo reciente, para luego retroceder rápidamente, cayendo por debajo de los 76,000 dólares, y actualmente se sitúa en 75,836.06 dólares, con una caída intradía del 1.42%. En 24 horas, Bitcoin mostró una fuerte oscilación “de pico a valle”, con una variación de 2,416.33 dólares (máximo de 78,333.00 dólares, mínimo de 75,916.67 dólares), mucho más marcada que la mayoría de los activos de riesgo globales, reflejando una extrema sensibilidad del mercado. La reciente dinámica del mercado y el entorno macroeconómico indican que esta subida de Bitcoin no fue casual, sino resultado de una resonancia de “geopolítica de refugio + política monetaria expansiva + impulso institucional”, especialmente vinculada a la crisis en el estrecho de Ormuz: la tensión geopolítica ha impulsado la entrada de fondos de refugio en Bitcoin, ante la crisis energética y la tensión en Oriente Medio.
Como “oro digital”, Bitcoin, por su naturaleza descentralizada y sin control soberano, se ha convertido en un activo clave para fondos de refugio globales: cuando los activos tradicionales de refugio (oro, bonos del Estado) fluctúan por las expectativas inflacionarias, el valor de Bitcoin como refugio se refuerza, atrayendo grandes flujos de capital que impulsan su precio. La expectativa de liquidez macroeconómica también se ha ajustado, debilitando el soporte: tras la inesperada reducción de la inflación en EE. UU. en marzo, que alivió la presión inflacionaria, las expectativas de recortes de tasas por parte de la Fed aumentaron, pero tras los datos de empleo no agrícola, estas expectativas disminuyeron, y la probabilidad de mantener las tasas en junio subió al 97.5%. El FMI también indicó que, aunque la inflación en EE. UU. podría bajar al 2% en la primera mitad de 2027, los responsables de política monetaria casi no tendrán espacio para recortar tasas en 2023, y solo se espera una reducción en 2026. La revisión de las expectativas de liquidez expansiva también ha debilitado el soporte para activos de riesgo como Bitcoin, contribuyendo a la corrección.
El mercado también ha visto una mayor especulación a corto plazo y la toma de ganancias, lo que ha amplificado la volatilidad: en el mercado de Bitcoin, hay mucho apalancamiento, y las posiciones cortas acumuladas en el pasado enfrentaron liquidaciones forzadas durante la subida, generando una “fuerza de empuje” que llevó el precio a más de 78,333 dólares rápidamente. Pero tras el pico, la presión de toma de ganancias y las órdenes de stop-loss al caer por debajo de 76,000 dólares han aumentado la caída. Según CoinGlass, las liquidaciones recientes en todo el mercado de criptomonedas han alcanzado en una hora 38.59 millones de dólares, con más del 90% en posiciones largas, y la rápida rotación de fondos a corto plazo ha sido clave en la volatilidad. Además, en cuanto a las tenencias institucionales, la gran tenedora Strategy aumentó en 1,000 millones de dólares su posición en Bitcoin entre el 6 y el 12 de abril, comprando a un precio promedio de 71,902 dólares y con una posición superior a 780,000 monedas al 12 de abril. La estrategia institucional contrasta con la salida de fondos a corto plazo.
Como complemento, el pico de 78,333 dólares en Bitcoin, tras superar los 73,000 dólares a principios de abril, representa otro máximo importante, seguido de una caída rápida por debajo de 76,000 dólares, reflejando tanto las preocupaciones por riesgos geopolíticos y presiones inflacionarias, como la alta volatilidad del mercado cripto.
A corto plazo, la combinación de toma de ganancias, expectativas de recortes de tasas y la incertidumbre en las negociaciones EE. UU.-Irán, hace que Bitcoin tenga dificultades para mantener niveles altos. La corrección es una recuperación racional del mercado, pero también indica que la volatilidad se intensificará.
Resonancia de los dos eventos: ¿Qué reacciones en cadena puede desencadenar? La situación en el estrecho de Ormuz y la subida de Bitcoin no son eventos aislados; ambos generan una reacción en cadena en los mercados globales, afectando energía, finanzas y criptomonedas, con impactos profundos:
Mercado energético: volatilidad de precios, aún con presión inflacionaria: La intensificación del control en el estrecho de Ormuz genera preocupaciones de suministro y expectativas de alivio, provocando fuertes oscilaciones en los precios del petróleo. El WTI y el Brent han corregido desde máximos previos. Según ING, incluso considerando rutas alternativas y transporte limitado, unos 13 millones de barriles diarios de petróleo permanecen bloqueados, y si el bloqueo continúa, esta cifra podría aumentar. La volatilidad en los precios se transmite a toda la cadena productiva, elevando costos en manufactura y transporte, y el FMI ha reducido la previsión de crecimiento global para 2026 al 3.1%, con una inflación prevista del 4.4%, manteniendo la presión inflacionaria.
Mercado de criptomonedas: volatilidad a corto plazo, demanda de refugio a largo plazo: La reciente subida de Bitcoin depende mucho del sentimiento de refugio y de la entrada de fondos. Si la situación en Ormuz se relaja (como reanudación de negociaciones EE. UU.-Irán o tránsito temporal), los fondos de refugio podrían salir, provocando una caída en el precio de Bitcoin; pero si la tensión continúa y la crisis energética se agrava, la demanda de refugio en Bitcoin aumentará, manteniendo su precio en niveles altos.
Además, otras criptomonedas como Ethereum y Solana seguirán la tendencia de Bitcoin, aumentando la volatilidad del mercado en general.
Mercados bursátiles globales: beneficios para el sector energético, presión en sectores de crecimiento: Las acciones energéticas se beneficiarán directamente del aumento del petróleo, con potenciales subidas en empresas de exploración y refinamiento; pero la presión inflacionaria y el aumento de riesgos geopolíticos presionarán a los sectores de crecimiento, especialmente tecnología y consumo, que podrían experimentar correcciones.
Predicción clave: tendencias futuras de Bitcoin en subida o bajada, analizadas en 3 ciclos, considerando la situación en Ormuz, políticas macro y el sentimiento del mercado. Desde una perspectiva a corto, medio y largo plazo, se proyecta objetivamente la tendencia de Bitcoin, sin ser optimistas ciegamente ni ignorar riesgos potenciales:
1. Tendencia a corto plazo (1-2 semanas): Oscilación en niveles altos, riesgo de corrección
A corto plazo, el precio de Bitcoin probablemente se mantendrá en una tendencia de oscilación bajista, con mayor presión a la baja tras romper los 76,000 dólares. Las razones principales son: primero, la presión de toma de ganancias tras el pico, sumada a la liquidación de stop-loss al caer por debajo de niveles clave, genera fuerte presión vendedora; segundo, las señales de alivio en la situación de Ormuz, con Irán permitiendo el paso de barcos civiles y Trump diciendo que el estrecho está “totalmente abierto”, reducen el sentimiento de refugio y podrían hacer que los fondos salgan, presionando a la baja; tercero, la expectativa de recortes de tasas por parte de la Fed ha disminuido, debilitando el soporte macroeconómico. Se espera que en las próximas semanas el precio oscile entre 74,000 y 76,000 dólares, con alta volatilidad, y los inversores deben estar atentos a posibles correcciones adicionales, evitando comprar en máximos.
2. Tendencia a medio plazo (1-6 meses): Oscilación al alza, basada en refugio y política monetaria expansiva
A medio plazo, la lógica de subida de Bitcoin se ha debilitado, y probablemente presentará una “base de consolidación” en rango. Los soportes principales son: primero, la incertidumbre en Ormuz y las negociaciones EE. UU.-Irán, que si se agravan, seguirán impulsando la demanda de refugio y sosteniendo el precio; segundo, la inflación global que no se aliviará rápidamente, y Bitcoin, como protección contra la inflación, seguirá siendo demandado. Pero los factores que limitan son: la menor expectativa de recortes de tasas, la reducción del soporte macro y la alta subida previa, que genera presión de toma de ganancias. Se prevé que en este período, el precio oscile entre 72,000 y 78,000 dólares, y solo tras señales claras en la situación geopolítica y macroeconómica, podría haber una tendencia alcista definitiva, siendo las caídas oportunidades de compra.
3. Tendencia a largo plazo (1-3 años): Divergencias y dependencia de macro y regulación
A largo plazo, la evolución de Bitcoin dependerá de la economía global, las políticas monetarias y la regulación, con alta incertidumbre. Si los conflictos en Oriente Medio y la inflación persisten, Bitcoin seguirá siendo un refugio, con entrada de fondos institucionales y potencial de subida. Pero si la inflación se controla, la Fed endurece y las regulaciones aumentan, el precio podría experimentar caídas prolongadas. La innovación tecnológica y la adopción también influirán en su valor a largo plazo.
Riesgos clave (sin que constituyan consejo de inversión): tanto a corto como a largo plazo, invertir en Bitcoin conlleva riesgos elevados, especialmente ante la incertidumbre en Ormuz. Los inversores deben tener en cuenta:
- Riesgo de volatilidad: Bitcoin es muy volátil, y tras superar los 78,333 dólares, el riesgo de corrección aumenta, y comprar en máximos puede dejar atrapado.
- Riesgo geopolítico: si la situación en Ormuz se relaja, los fondos de refugio saldrán, y el precio caerá; si se agrava, puede desatar turbulencias en los mercados financieros y afectar las criptomonedas.
- Riesgo regulatorio: las políticas regulatorias varían y pueden endurecerse, afectando gravemente el precio.
- Riesgo de liquidaciones por apalancamiento: el mercado de criptomonedas tiene mucho apalancamiento, y las grandes liquidaciones pueden causar pérdidas severas.

Resumen: ¿Cuánto durará la “leyenda de refugio” de Bitcoin en medio de la tormenta geopolítica? La intensificación del control en Ormuz, junto con la subida y posterior caída de Bitcoin tras superar los 78,333 dólares y caer por debajo de 76,000 dólares, refleja en esencia la interacción de riesgos geopolíticos, expectativas de liquidez macro y la lucha de fondos a corto plazo. La reciente “montaña rusa” de Bitcoin es más resultado de la especulación a corto plazo y del sentimiento de refugio, que de un valor intrínseco real, y su tendencia dependerá mucho de la evolución en Oriente Medio y las políticas macroeconómicas, especialmente las negociaciones EE. UU.-Irán y las decisiones de la Fed. Para los inversores comunes, es fundamental no dejarse llevar por la volatilidad a corto plazo, y no ignorar los riesgos: en el corto plazo, estar atentos a la posible corrección tras romper los 76,000 dólares, y no comprar en máximos; en el medio plazo, seguir de cerca la situación en Ormuz y las expectativas de recortes de tasas, y aprovechar las caídas para posicionarse con cautela; en el largo plazo, mantener una visión racional sobre el valor de las criptomonedas, evitando la especulación y vigilando los cambios regulatorios y macroeconómicos. La incertidumbre en Ormuz, la volatilidad en los precios energéticos y las políticas de la Fed seguirán influyendo en la tendencia de Bitcoin, y continuaremos atentos a las novedades para ofrecer análisis oportunos y fundamentados.

¿Crees que la situación en Ormuz volverá a agravarse? ¿Podrá Bitcoin mantener los 75,000 dólares? ¡Deja tu comentario y comparte tu opinión!
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· hace4h
Solo hay que lanzarse 👊
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GateUser-ff519891
· hace4h
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GateUser-ff519891
· hace4h
冲冲GT 🚀
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· hace4h
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· hace4h
¡Sube rápido!🚗
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GateUser-ff519891
· hace4h
Solo hay que lanzarse 👊
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Ryakpanda
· hace6h
Solo hay que lanzarse 👊
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Ryakpanda
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Ryakpanda
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Ryakpanda
· hace6h
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