Hace un tiempo pensaba: la red principal = segura, L2 = barato pero “salvaje”, por eso evitaba usar L2 cuando podía. Ahora entiendo un poco al revés: la red principal es como una estación de tren de alta velocidad, cara pero con reglas; L2 es más como el metro, cómodo para interacciones diarias, y al final, para liquidar o hacer transacciones grandes, se vuelve a la red principal, el compromiso sería poner las “operaciones pequeñas y frecuentes” en L2 y dejar la “activos clave/posiciones a largo plazo” en la red principal.



Recientemente, veo que todos están atentos a transferencias grandes en la cadena, movimientos en las carteras frías y calientes de los exchanges como señales de dinero inteligente, y también me da curiosidad echar un vistazo… pero en realidad, estas señales son más amplificadores de emociones, no tienen mucho que ver con cómo uno ahorra gas. Mi pequeño hábito es: preparar un poco de gas para los L2 más usados (suficiente para unas semanas), y cuando realmente tenga que hacer una transferencia entre cadenas o volver a la red principal, escoger una ventana sin prisa, evitando pelear en horas pico. Al final, solo si la experiencia es buena, realmente usaré el protocolo.
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