Anoche me metí en un lío por ser demasiado tonto: al mirar la vela y emocionarme, lancé una orden a mercado, y como el deslizamiento hizo que el costo subiera bastante. Lo reproduje y, en realidad, la profundidad en ese momento era muy delgada, además hice dos órdenes, como si me comiera la liquidez… El ritmo también fue desordenado, entré con la primera orden y antes de que se completara, lancé la segunda, cada vez más cara, y al final, al querer detener la pérdida, me quedé atrapado en un precio aún peor, un ciclo perfecto.



¿Me habré dejado llevar por el “dinero inteligente”?
Sí, vi transferencias grandes en la cadena y movimientos en las carteras frías y calientes de los intercambios, y pensé que alguien quería manipular, pero en realidad solo estaba persiguiendo.

Mi método actual es muy simple: primero reviso la profundidad y el deslizamiento estimado, si puedo poner una orden, la pongo; si realmente quiero a mercado, la divido en partes pequeñas y doy tiempo, sin pelearme por la ejecución. De todos modos, no apuesto todo, con perder un poco menos, gano.
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