El sonido del vecino de al lado se hace cada vez más fuerte.


Voz femenina: "Tómate tu tiempo... ese ángulo no está bien... ¡ah, ah, ah, duele, duele!"
Voz masculina: "Aguanta un momento, no puedo ver... está demasiado oscuro..."
Voz femenina gritando: "¡¿Realmente puedes hacerlo?! ¡Déjame a mí!"
No aguanté más y golpeé la pared con fuerza tres veces: "¿Puedes hablar en voz baja en medio de la noche?"
El vecino de al lado quedó en silencio instantáneamente.
Ver originales
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
  • Recompensa
  • Comentar
  • Republicar
  • Compartir
Comentar
Añadir un comentario
Añadir un comentario
Sin comentarios
  • Anclado