He notado una cosa interesante que circula en las redes sociales últimamente. Sam Altman, el CEO de OpenAI, ha sido noticia por cuestiones de salario. Según las últimas declaraciones fiscales, ganó poco más de 76 mil dólares el año pasado, una cifra prácticamente igual a los 73.546 del año anterior.



Lo que sorprende, sin embargo, no es tanto el salario base, sino el hecho de que su patrimonio esté estimado en al menos 2 mil millones de dólares. Altman siempre ha declarado públicamente que su remuneración está vinculada a los estándares mínimos de Medicare, y ha repetido varias veces que no posee acciones de OpenAI. Sin embargo, según informa Bloomberg, la empresa habría discutido la posibilidad de concedérselas.

En realidad, su compensación anual es uno de esos números que aparecen en los formularios que todas las organizaciones sin fines de lucro en Estados Unidos están obligadas a presentar al IRS cada año. Un contraste curioso entre un salario relativamente modesto en los papeles y un patrimonio personal mucho más sustancial. Es el tipo de detalles que hacen pensar en cómo funcionan realmente las cosas en el mundo tecnológico, donde el valor real no siempre se refleja en los números oficiales.
Ver originales
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
  • Recompensa
  • Comentar
  • Republicar
  • Compartir
Comentar
Añadir un comentario
Añadir un comentario
Sin comentarios
  • Anclado