Jugué a las cartas y aposté mucho antes, perdi toda mi matrícula de un año. Desde entonces, dejé de apostar. Cuando se pierde mucho en las cartas, es fácil enojarse y perder la cabeza; en ese momento, no piensas en los riesgos, solo quieres recuperar el dinero lo antes posible. Lo mismo pasa al hacer trading, cuando las emociones se descontrolan. En ese momento, no consideras los riesgos, solo quieres ganar rápido, y la posición se amplía de repente. Solo al mirar hacia atrás, te das cuenta de lo imprudente que fuiste en ese momento, pero en ese entonces no podías verlo. La bancarrota por apuestas y el descontrol en el trading tienen un mismo origen: las emociones. Las emociones son nuestro mayor enemigo, están afuera, esperando en cualquier momento para entrar y arruinarte. Por eso, cuando estés de mal humor, debes detenerte, alejarte del ordenador, salir a caminar, y no enfrentarte a tus emociones. Solo relajándote podrás hacer buen trading. Si estás constantemente sufriendo, no podrás hacerlo a largo plazo; de lo contrario, al final, será una pérdida de toda una vida.

Ver originales
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
  • Recompensa
  • Comentar
  • Republicar
  • Compartir
Comentar
Añadir un comentario
Añadir un comentario
Sin comentarios
  • Anclado