Acabo de darme cuenta de algo que muchos herederos no ven venir. Cuando alguien fallece, la mayoría cree que las deudas desaparecen con la persona. Grave error. La ley argentina te protege hasta cierto punto, pero hay tres situaciones donde esa protección se desmorona como lagartijas al sol.



La regla general es clara: los herederos responden por las deudas del fallecido solo con lo que heredan. Si la herencia no alcanza para pagar, punto. El Código Civil dice que la responsabilidad tiene un límite: los bienes recibidos. Nada más. Pero acá viene lo complicado.

Primero, si hay deudas fiscales (Monotributo, Ganancias, Bienes Personales) y vos no haces el inventario cuando te lo ordenan judicialmente, te cagaste. Perdes el beneficio de responsabilidad limitada. La AFIP o ARBA pueden ir directamente por tus ahorros, tu sueldo, tus cuentas. Es como si el Estado tuviera una lagartija lista para trepar por tu patrimonio personal.

Segundo caso: las deudas "propter rem". Suena raro pero es simple. Si heredas un departamento con expensas adeudadas o ABL, esa deuda viaja con la propiedad. El consorcio o el municipio pueden rematar el inmueble sin importarles quién sea el dueño ahora. Muchos herederos terminan pagando de su bolsillo solo para que no licúen el valor de la herencia con intereses punitorios. Es la opción menos mala.

Tercer escenario: si vos empezás a vender cosas del fallecido (electrodomésticos, joyas, autos) o retirás plata de sus cuentas antes de que el juez lo autorice, estás cometiendo un error legal grave. Los acreedores van a alegar que aceptaste la herencia de forma total y entonces sos responsable de pagar todo con tu propio dinero. Disposición indebida de bienes = pérdida de protección.

Una cosa buena: no todo se hereda. Las tarjetas de crédito y préstamos personales generalmente tienen Seguro de Vida sobre Saldo Deudor que cancela automáticamente. Las multas de tránsito tampoco se heredan, aunque hay que pagarlas si querés vender el vehículo.

La moraleja: si heredás algo, tratalo como un administrador, no como dueño. Respetá los plazos, declarás todo, y dejá que el juez liquide las deudas. Porque si no, terminas pagando de tu bolsillo como si fueras el fallecido mismo.
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