Acabo de leer algo interesante sobre las pensiones en México y creo que vale la pena compartirlo, especialmente si eres trabajador del IMSS. Resulta que existe un esquema llamado Modalidad 40 que podría aumentar tu pensión hasta 300% dependiendo de tu situación. Suena bien, pero aquí está el punto: no es para todos, y hay que entender bien si realmente te conviene.



Para empezar, si cotizaste en el IMSS bajo la Ley 73 (es decir, antes del 1 de julio de 1997), tienes la opción de hacer aportaciones voluntarias para mejorar tu pensión. Básicamente, puedes aumentar tus semanas cotizadas y tu Salario Base de Cotización promedio. Pero como dice un asesor de inversiones que entrevisté, la Modalidad 40 no es magia. El costo mensual puede llegar a los 12,000 pesos o más si quieres maximizar beneficios, y eso no está al alcance de cualquiera.

Entonces, ¿a quién le funciona realmente? Según los expertos, hay tres factores clave: cuántas semanas ya tienes cotizadas, a qué edad te vas a retirar, y cuál fue tu salario promedio. Si ya tienes 1,000 semanas o más bajo la Ley 73, las probabilidades de que te sirva la Modalidad 40 son mucho mayores. Una persona con 1,500 semanas cotizadas, salario bajo pero que se jubila a los 65 años, podría terminar con mejor pensión que alguien que gana más pero cotizó pocas semanas y se retira a los 60.

Tengo un ejemplo concreto: Leticia, una trabajadora con casi 56 años y 1,622 semanas cotizadas. Sin la Modalidad 40, su pensión sería de 17,400 pesos mensuales a los 60 años. Con el esquema, espera recibir 66,500 pesos. Eso significa que va a invertir alrededor de 800,000 pesos en 5 años de aportaciones, pero calcula que recupera esa inversión en apenas 12 meses. Ese es un caso donde definitivamente le conviene.

Ahora bien, ¿a quién no le conviene? Si tienes pocas semanas cotizadas (200 o 300), la Modalidad 40 probablemente solo te lleve a la pensión mínima garantizada. El sistema castiga bastante cuando tienes pocas semanas. También, si ganas un salario muy alto, el margen de mejora es limitado por el tope de 25 UMAs (unidades de medida), así que en esos casos un Plan Personal de Retiro podría ser mejor opción.

Respecto a los costos: la aportación es del 14.438% del salario con el que decidas cotizar. El máximo es 25 UMAs, que equivale a 2,932.75 pesos diarios. Si quieres cotizar al máximo, pagarías entre 11,856 y 13,126 pesos mensuales dependiendo de los días del mes. Hay opciones más bajas: si cotizas con 10 UMAs, serían alrededor de 5,081 pesos mensuales.

Los requisitos para acceder son bastante claros: debes estar bajo la Ley 73, no tener un patrón registrándote en el IMSS (aunque puedas trabajar por tu cuenta), y tener al menos 52 semanas cotizadas en los últimos cinco años. Si dejaste de cotizar hace mucho, primero tienes que pasar por otro régimen como la Modalidad 10 y esperar un año.

La recomendación general es que antes de decidir, consultes con un asesor que analice tu situación específica bajo la Ley 73. Los números no engañan, pero cada caso es diferente. Si tienes suficientes semanas cotizadas y puedes sostener los pagos mensuales, la Modalidad 40 podría ser tu mejor aliado para una jubilación más holgada.
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