Cuanto mide el impacto de los cambios en tu auto cuando llega el momento de pasar la VTV... es bastante, te lo digo de entrada. Hace rato que el tuning dejó de ser cosa de locos con garajes oscuros. Hoy cualquiera que le gusta su auto piensa en modificarlo un poco, pero acá en Argentina hay un pequeño problema: la VTV. Y no es que la VTV sea mala, pero hay cosas que hace años pasaban sin drama y ahora te las rechazan sin pensarlo.



La onda del tuning explotó en los 90 cuando llegaron los deportivos japoneses. Toyota Supra, Nissan Skyline, Honda Civic, Mitsubishi Lancer... esos autos te permitían modificar casi todo sin arruinar el conjunto. Motores turbo, bloques resistentes, electrónica que se podía hackear. Eso moldeó toda una estética que sigue hoy: alerones grandes, suspensión bajada, llantas anchas, caños ruidosos. Pero la realidad es que la VTV no te deja hacer lo que querés. No es que te pida que dejes el auto original, pero sí que cumpla con seguridad, emisiones y funcionamiento básico.

El escape es lo primero que te rechazan. Si circulás con un caño recortado, te obligan a poner el original para pasar el test. Cualquier cosa que aumente ruido o altere emisiones es motivo de rechazo. Así que olvídate de ese sonido de película si querés que te sellen la verificación.

Las luces son otro punto. Todas deben funcionar: delanteras, traseras, de posición, altas. Si tocaste las ópticas o el sistema de iluminación, mejor que esté todo en regla. La suspensión es donde muchos se meten en quilombos. Amortiguadores, parrilla, caja de dirección, rótulas, ruedas... todo se testea junto. Una modificación mal hecha ahí y te rechazan todo. Lo recomendable es hacer alineación y balanceo antes de ir.

Freno y neumáticos tienen parámetros objetivos. El freno se prueba en banco específico, mide potencia real. Los neumáticos necesitan dibujo y estado en condiciones. Si llegás con cubiertas peladas, es rechazo directo. La carrocería también importa: paragolpes, parabrisas, limpiaparabrisas. Los abolladuras no siempre implican rechazo, pero se registran. Adentro del auto necesitás matafuegos, apoyacabezas delanteros, cinturones funcionales, balizas adicionales. Si algo falta o está roto, es problema.

Ahora, si no aprobás, hay dos caminos. Si las fallas son leves, te dan una VTV provisoria y tenés 60 días para arreglarlo sin costo. Si es grave, te rechazan directo y queda prohibido circular. También tenés 60 días, pero sin poder manejar. La diferencia es que con la condicional al menos podés circular mientras lo solucionás.

La realidad es que modificar tu auto está bien, pero tenés que saber dónde está el límite. La VTV no es tu enemiga, es solo que te obliga a ser responsable. Antes de tocar nada, pensá si va a pasar la verificación. Porque después no hay atajos, o lo arreglás o no circulás. Así que cuanto mides tu presupuesto para las modificaciones, pensá también en lo que te va a costar dejarla lista para pasar la VTV.
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