Hace poco me enteré que el 26 de febrero es el día del pistacho a nivel mundial. Parece raro que exista una fecha así, pero resulta que productores y organizaciones del sector la impulsaron para promover el consumo de este fruto seco. Tiene sentido, la verdad.



Lo interesante es que el pistacho viene del árbol Pistacia vera y es originario de Asia occidental, pero en las últimas décadas se expandió bastante. Estados Unidos, Irán y Turquía son los mayores productores, aunque acá en Argentina también está ganando terreno, especialmente en San Juan donde el clima es perfecto para cultivarlo.

Nutricionalmente es bastante potente: proteínas vegetales, fibra, grasas saludables, antioxidantes y minerales como potasio y magnesio. Los estudios dicen que consumir pistachos de forma moderada ayuda a la salud cardiovascular y controla el colesterol, aunque claro, hay que tener cuidado con las porciones porque son calóricos.

En Argentina está pasando algo copado con el día del pistacho y la industria local. Heladerías artesanales, pastelería, productos gourmet, todos incorporando pistachos como ingrediente. La tendencia creció junto con las dietas plant-based y la búsqueda de alimentos más saludables.

La realidad es que el día del pistacho no viene de organismos internacionales formales, sino de iniciativas del sector mismo como estrategia de promoción. Pero funciona, porque además de ser comercial, visibiliza una cadena productiva que está creciendo y nos hace repensar cómo consumimos frutos secos hoy.
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
  • Recompensa
  • Comentar
  • Republicar
  • Compartir
Comentar
Añadir un comentario
Añadir un comentario
Sin comentarios
  • Anclado