Últimamente, al revisar los informes financieros y las llamadas de Tesla, he descubierto un cambio que muchos no han notado.



La gente todavía se enfoca en las cifras de entregas, pero Elon ya está contando una historia completamente diferente. Las entregas del cuarto trimestre bajaron un 16%, ¿y su respuesta cuál fue? "No tengo problema con eso". Luego, detuvo la producción del Model S y X, y liberó la línea de producción para fabricar robots. Esto no es solo un ajuste de producto, sino una reescritura completa de la estrategia.

Incluso cambió la declaración de misión de Tesla a "sorprendente abundancia". En la llamada no se habló de márgenes de ganancia ni de control de costos, todo giraba en torno al futuro de los robots, los chips y el software. Y no solo palabras, ya se han invertido millones en ello.

Lo que más llama la atención son los chips. Tesla está desarrollando internamente una plataforma de fabricación de chips llamada TerraFab, que costará miles de millones. ¿Por qué? Porque Elon quiere tener control total, desde hardware hasta software, sin depender de proveedores externos. Este sistema soportará IA, tecnología robótica y el futuro sistema de conducción autónoma.

Y en cuanto a los robots, la línea Optimus V3 se lanzará este año y comenzará producción en masa en 2027. Un analista de William Blair hizo un cálculo: si se producen 5 millones de robots al año, vendiéndolos a 50,000 dólares cada uno, eso generaría 25 mil millones de dólares anuales. No es una fantasía lejana, sino productos reales, cifras reales y una inversión de capital concreta.

Los taxis robot ya están en marcha. No será el próximo año, ni la "última" fase, sino ahora. Elon ha definido este año como el año de aceleración de los taxis robot, pero no ha dado ninguna actualización sobre los autos eléctricos tradicionales. La historia de la propiedad terminó; ahora todo se centra en la conducción autónoma, la eficiencia de producción y las iteraciones de software.

El mercado ya ha descontado esto. La relación precio-beneficio esperada de Tesla es de 196, ¿y qué pasa con GM y Ford? En cifras de un solo dígito. Esto demuestra que Wall Street no ve a Tesla como una compañía automotriz tradicional. Porque, en realidad, no lo es.

Si todavía evalúas a Tesla solo por las entregas, te estás quedando atrás. La forma en que los analistas valoran también debe cambiar. Esto ya no es solo una historia de autos, sino una historia de conducción autónoma, IA y robots.
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