¡Presión máxima! Trump: Si no se abre el estrecho, Irán estará en medio del fuego de guerra


“Eso es la puerta enrollable más cara del mundo, y yo tengo la llave.”
Justo ahora, los ojos del mundo están fijos en el estrecho de Ormuz. El presidente de Estados Unidos, Trump, vuelve a lanzar un golpe diplomático de “estilo propio”: afirma que está dispuesto a poner fin a la guerra de Irán en un estado de asfixia total mediante un bloqueo completo del estrecho. Pero esto no es un alto el fuego incondicional, sino una apuesta final que pone en juego la suerte del país.

Una mano con la rama de olivo, la otra con un barril de pólvora
En su última declaración, Trump juega con “dos caras” opuestas:
* Cebo de paz: afirma que está en contacto con los “diplomáticos racionales” de Irán y que un acuerdo de alto el fuego está “a un paso”.
* Advertencia de destrucción: si el estrecho no vuelve a “abrir” de inmediato, los misiles de EE. UU. apuntarán con precisión a las plantas de energía, los pozos de petróleo y la isla de Halcón en Irán.

6 de abril: ¿El día del juicio final?
Con una caída drástica del 97% en la capacidad de transporte de petróleo, los precios mundiales del crudo se acercan a los 150 dólares. Aunque Trump ha pospuesto la “última advertencia” hasta el 6 de abril, su lógica central no ha cambiado: o se cancela el “plan de polvo nuclear” y se abre la puerta, o se presencia el fin de la guerra en medio de las ruinas.

Esto no solo es un juego de geopolítica, sino también la última locura de Trump para intentar reconfigurar el panorama de Oriente Medio mediante “presión máxima”.
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