¡No caigas en trampas al comprar seguros! China Life ofrece consejos sobre gestión de idoneidad y contratación de seguros de manera científica

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En los últimos años, la industria de seguros ha experimentado un rápido crecimiento, ofreciendo una variedad de productos que brindan protección a nuestra vida y desempeñan un papel importante como “amortiguador” económico y “estabilizador” social. Sin embargo, algunos consumidores enfrentan dificultades al comprar seguros, como no saber qué producto es el adecuado, dónde comprar, o cuánto pagar de prima.

Con motivo de la campaña de educación y promoción de los derechos de los consumidores financieros del “3·15”, la Asociación de Seguros de China invita a expertos del sector a difundir conocimientos sobre protección financiera, mejorar la capacidad de prevención de riesgos, defender los derechos de forma legal y racional, y fortalecer la sensación de adquisición, felicidad y seguridad de los consumidores.

El director de cumplimiento principal de China Life Insurance Co., Ltd. (en adelante, “China Life”, código bursátil: 601628.SH, 2628.HK), Xu Chongmiao, fue invitado a participar en el evento y dialogó con los consumidores sobre la “gestión de idoneidad” y cómo aprovecharla para comprar productos de seguros adecuados, haciendo que el seguro sea un respaldo sólido para una vida mejor.

¿Qué es la “gestión de idoneidad”?

“Su núcleo consiste en que los productos adecuados se vendan o proporcionen a los clientes adecuados a través de canales apropiados”, explicó Xu Chongmiao.

La Administración Nacional de Supervisión Financiera emitió la “Reglamentación sobre la gestión de idoneidad de productos de las instituciones financieras” (en adelante, “la regulación”), que entró en vigor el 1 de febrero de 2026. Esta regulación integra la idoneidad de los productos de seguros en un marco unificado, previniendo desde la fuente errores en la asignación, engaños y disputas. Esto marca un hito en la protección de los derechos de los consumidores en el sector de seguros, estableciendo normas claras de conducta y restricciones rígidas. Desde la perspectiva del consumo de seguros, esta nueva normativa ofrece protección tangible en tres aspectos:

Primero, la clasificación de productos debe ser clara y la divulgación de información, abierta. La clasificación clara ayuda a los consumidores a identificar las características del producto y a elegir racionalmente. La regulación exige que las instituciones financieras consideren aspectos como el tipo de seguro, las responsabilidades de cobertura y si los beneficios de la póliza son ciertos al clasificar y graduar los productos. Por ejemplo, los seguros de vida se dividen en seguros de vida, rentas vitalicias, seguros de salud y seguros de accidentes; según el diseño del producto, pueden ser ordinarios, con dividendos, universales o vinculados a inversiones. La clasificación y graduación específicas de los productos generalmente se pueden consultar en los sitios web de las aseguradoras.

Segundo, la evaluación previa del cliente y la confirmación de asumir riesgos. Antes de vender productos de seguro con una duración superior a un año, las instituciones financieras deben analizar las necesidades y la capacidad de pago del consumidor. Si venden productos vinculados a inversiones que puedan causar pérdidas, también deben evaluar la capacidad de asunción de riesgos del cliente. Si se detectan desajustes en necesidades, insuficiencia en la capacidad de pago o en la tolerancia al riesgo, se recomienda detener la venta. Si el cliente insiste en comprar, debe firmar un documento que confirme su voluntad autónoma y asuma los riesgos.

Tercero, atención especial a grupos vulnerables y protección con sensibilidad. La regulación presta especial atención a las personas mayores de 65 años, exigiendo que las instituciones financieras cumplan con obligaciones especiales al venderles productos de alto riesgo, como establecer procedimientos específicos de venta, reforzar las advertencias de riesgo y darles más tiempo para decidir. Esto refleja una atención humanitaria y un cuidado hacia los consumidores mayores.

¿Cómo implementar la gestión de idoneidad para una compra científica y un consumo racional?

“Con un buen sistema, también se requiere la cooperación activa de los consumidores. Para lograr la gestión de idoneidad, los consumidores de seguros deben centrarse en cinco aspectos clave”, destacó Xu Chongmiao.

Primero, informar con honestidad y realizar una autoevaluación adecuada. Antes de comprar un seguro, las instituciones financieras solicitarán que los consumidores completen un cuestionario de evaluación. Algunos consumidores, para poder adquirir ciertos productos, ocultan información real o llenan los formularios de manera arbitraria, lo cual es inaceptable. Es fundamental proporcionar información veraz, precisa y completa, incluyendo la situación financiera familiar y la salud. Solo así, las instituciones podrán recomendar productos verdaderamente adecuados.

Segundo, entender las necesidades, sin seguir ciegamente ni compararse con otros. Basándose en el ciclo de vida familiar, estado de salud y nivel de endeudamiento, los consumidores deben definir sus principales necesidades de protección, evitar seguir modas o tomar decisiones impulsivas, y asegurarse de que la protección se ajuste a sus necesidades reales. Por ejemplo, los pilares económicos familiares deben priorizar seguros de accidentes, de vida y de salud; los jubilados deben enfocarse en la protección de la vejez y la planificación de cuidados a largo plazo.

Tercero, ajustarse a la capacidad económica y mantener una planificación financiera dinámica. La prima debe ser compatible con los ingresos y flujo de efectivo del hogar. La regulación indica que, al comprar seguros de beneficios inciertos como los de dividendos, universales o vinculados a inversiones, el pago único no debe exceder aproximadamente cuatro veces los ingresos anuales del hogar, y las primas periódicas no deben superar el 20% de los ingresos anuales, para evitar riesgos de insuficiencia de fondos por primas excesivas.

Cuarto, verificar las credenciales y leer cuidadosamente las condiciones del seguro. La compra debe hacerse a través de canales oficiales y con agentes autorizados. El contrato de seguro es un documento clave para los derechos del consumidor; antes de firmar, se deben leer cuidadosamente los “Avisos de contratación”, “Avisos de riesgo” y las “Cláusulas del producto”, prestando atención a responsabilidades, exenciones, plazos de pago, valor en efectivo y reglas de cancelación. Para productos con beneficios inciertos, como los de dividendos, universales o vinculados a inversiones, también se deben considerar los riesgos en las demostraciones de beneficios.

Quinto, mantener la calma y aprovechar el período de reflexión. La mayoría de los seguros de vida tienen un período de reflexión (generalmente 15 días), durante el cual el consumidor puede cancelar el contrato y recibir el reembolso completo. Tras la compra, especialmente en productos grandes o a largo plazo, es recomendable consultar con familiares y revisar si el producto sigue siendo adecuado antes de mantener la póliza.

Xu Chongmiao también aconseja a los consumidores:

Primero, actuar con racionalidad y que la protección se ajuste a las necesidades. Antes de comprar, evaluar factores como edad, profesión, ingresos, salud y responsabilidades familiares, para definir claramente las necesidades principales, la capacidad de pago y la tolerancia al riesgo, sin seguir modas ni tomar decisiones impulsivas.

Segundo, no entrar en pánico y acudir a canales oficiales. Si surgen dudas durante el proceso, se debe consultar a través de los canales oficiales como la línea de atención, la app oficial, las oficinas de servicio o los agentes autorizados.

Tercero, estar alerta y evitar trampas de la industria negra o gris. No creer en mensajes en línea como “reembolso total”, “expertos en derechos” o “detección de pólizas”, ni divulgar información sensible como ID, tarjetas bancarias o detalles de pólizas, para no caer en trampas de reembolso por medio de agentes no autorizados.

“Comprar un seguro no tiene una respuesta estándar; solo los productos que se ajustan a las necesidades, situación financiera y capacidad de riesgo de cada uno pueden realmente brindar protección. Actuar con racionalidad y decisión prudente nos ayudará a construir un entorno de consumo de seguros justo, transparente y confiable, donde cada protección sea adecuada y cada confianza, digna de ser depositada”, concluyó Xu Chongmiao.

【Fuente: Lu’an Xin Zhoubao】

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