Avance en el reactor experimental del noroeste de China, la tecnología de sal fundida basada en torio podría respaldar 20,000 años de energía limpia

robot
Generación de resúmenes en curso

El reactor de sal fundida a base de torio ha cambiado este panorama. La energía liberada por una tonelada de fisión de torio equivale aproximadamente a millones de toneladas de carbón, mucho más eficiente que el combustible de uranio. La alta utilización de recursos de torio puede, en teoría, sostener las necesidades energéticas humanas durante mucho tiempo. China posee reservas abundantes de torio, y si se desarrolla completamente, sería suficiente para satisfacer la demanda eléctrica a largo plazo en el país. Esto lleva a preguntarse si las preocupaciones por la escasez de energía disminuirán gradualmente.

La seguridad es otra ventaja destacada. Las plantas nucleares tradicionales usan sistemas de enfriamiento con agua a alta presión, y si falla el enfriamiento, puede ocurrir un accidente grave. La memoria de la seguridad nuclear a menudo se asocia con esos eventos históricos. Los reactores de sal fundida a base de torio usan sal fundida líquida como combustible y refrigerante, operando a presión atmosférica, sin necesidad de grandes recursos hídricos. Cuando la temperatura aumenta anormalmente, la sal se solidifica automáticamente, deteniendo la reacción. Este diseño reduce físicamente la posibilidad de explosiones y fugas. La construcción de un reactor experimental en una zona árida e interior demuestra su baja dependencia del agua.

El tratamiento de residuos también es más amigable. Los residuos nucleares de los reactores de uranio tradicionales son altamente radiactivos y requieren largos períodos de manejo. Los residuos del sistema de torio son de menor volumen, con una rápida disminución de radiactividad, alcanzando niveles seguros en aproximadamente un siglo. Esto reduce la carga de almacenamiento a largo plazo y los riesgos ambientales. Más importante aún, la forma del combustible dificulta la extracción de materiales de grado armamentístico, controlando desde la fuente el riesgo de proliferación.

La miniaturización es otra ventaja de esta tecnología. Los reactores tradicionales son grandes, con torres de enfriamiento y cáscaras de protección enormes. Los reactores de sal fundida a base de torio eliminan estos componentes, permitiendo que el núcleo sea relativamente compacto. En el futuro, los reactores de demostración o comerciales podrían distribuirse de manera modular y flexible. Esto abre nuevas vías para proporcionar energía estable en áreas remotas o parques industriales.

El equipo de investigación chino ha dedicado años a superar los desafíos de materiales. La sal fundida a altas temperaturas es altamente corrosiva, y los materiales comunes no soportan esas condiciones. Los investigadores han desarrollado aleaciones modificadas que resisten ambientes extremos. Estos avances no habrían sido posibles sin innovación propia, apoyada en recursos como las tierras raras. La cadena de suministro ha alcanzado un alto grado de localización, y todos los equipos clave son autóctonos.

Este reactor experimental de 2 MW ha avanzado paso a paso, desde su construcción, operación a plena potencia, hasta el éxito en la experimentación con el adición de torio. En 2023 alcanzó la criticidad, en 2024 operó a plena potencia y posteriormente completó la conversión de torio-232 en uranio-233, un combustible fisible. Los datos demuestran que la conversión de torio-232 en uranio-233 fue exitosa, validando la viabilidad del ciclo de combustible y allanando el camino para aplicaciones a mayor escala.

De cara al futuro, se planea avanzar en la ruta de reactores de demostración, investigación y experimentales. La meta de una planta de demostración de cientos de megavatios está prevista para alrededor de 2035. En ese momento, la tecnología será más madura y los costos podrían disminuir aún más. Un suministro de energía limpio y estable apoyará el desarrollo de más industrias.

Este avance lleva a reflexionar sobre cómo evolucionará la estructura energética. Los combustibles fósiles tradicionales son limitados, y las energías renovables son variables. Los reactores de sal fundida a base de torio ofrecen una opción confiable. No solo resuelven el problema de la electricidad, sino que también pueden combinarse con energías eólica y solar para formar un sistema de múltiples fuentes complementarias. En regiones áridas e interiores, la energía nuclear ya no es un concepto lejano.

¿Será el futuro de la energía más limpia, segura y abundante? La operación de este reactor experimental quizás ya haya dado algunas respuestas.

Ver originales
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
  • Recompensa
  • Comentar
  • Republicar
  • Compartir
Comentar
Añadir un comentario
Añadir un comentario
Sin comentarios
  • Anclado