Crecimiento del consumo: la clave está en nuevos escenarios, nuevas audiencias e infraestructura nueva

Autor丨Sun Lijian

Editor丨Hong Xiaowen

2026 es el año de inicio del “Quinto Plan Quinquenal”. El informe de trabajo del gobierno coloca “fortalecer el mercado interno” en primer lugar en las tareas del año, y propone claramente “activar la motivación interna del consumo de los residentes y promover políticas de estímulo al consumo”. Esto implica un cambio en la estrategia de impulso al consumo: de estímulos a corto plazo a la construcción de un ecosistema de crecimiento interno, dinámico y en ciclo, basado en la “nueva infraestructura—nuevos escenarios—nuevos grupos de personas”. Los nuevos puntos de crecimiento del consumo están profundamente arraigados en esta transformación sistémica.

Sun Lijian (Director del Centro de Investigación Financiera de Fudan, Profesor y Doctor en la Institución de Economía Mundial de Fudan)

Nuevos escenarios: crear nuevas demandas mediante suministro de alta calidad

Actualmente, uno de los desafíos de la economía china es “oferta fuerte y demanda débil” — coexistencia de exceso de oferta tradicional y demandas de alta calidad y personalizadas no satisfechas. La solución radica en liderar y crear nuevas demandas mediante innovación en la oferta. El informe requiere “desarrollar productividad de nueva calidad según las condiciones locales”, y el foco del consumo está en impulsar una serie de nuevos escenarios de consumo que transforman estilos de vida y crean experiencias completamente nuevas. La inteligencia, la economía de baja altitud y la población de la tercera edad son los tres escenarios potenciales más destacados.

Primero, desde la perspectiva de la economía inteligente, la IA pasa de ser una “herramienta” a convertirse en “compañera”, reconfigurando la cadena de servicios de vida. El informe de trabajo del gobierno propone “promover la rápida expansión de nuevas generaciones de terminales inteligentes y agentes inteligentes”, y desplegar “profundizar y expandir 'Inteligencia Artificial + '”. Esto indica que la IA evoluciona de ser un “asistente” a un “agente inteligente” profundamente integrado en todo el proceso de consumo.

En este contexto, por un lado, la popularización del hardware crea nuevas entradas de consumo. La política de renovación de 250 mil millones de yuanes mediante bonos nacionales acelerará la adopción de teléfonos inteligentes con IA, PCs con IA y vehículos conectados inteligentes. Estos dispositivos, que integran percepción y capacidad de decisión, generan nuevos escenarios como viajes transfronterizos, gestión de salud personal y oficinas y entretenimiento en el “tercer espacio” dentro del vehículo. Por otro lado, los agentes inteligentes reconfiguran la oferta de servicios: los AI Agents pueden entender intenciones complejas y utilizar diversas herramientas, logrando una transformación disruptiva de “el humano busca servicio” a “el servicio busca al humano”. Pedidos de comida, transporte y citas médicas podrían ser gestionados por IA, lo que implica una transición hacia un sistema de suscripción “todo en uno” y una integración basada en escenarios, beneficiando especialmente el turismo, la salud y otros servicios de consumo.

Segundo, la economía de baja altitud abre el techo del “consumo en tierra” y expande el espacio tridimensional. El informe del gobierno la señala como una de las industrias emergentes clave, con un significado que va más allá de la logística. Está llevando los escenarios de consumo del plano bidimensional a uno tridimensional. Por ejemplo, resolver “la última milla” en zonas montañosas, islas y en situaciones de emergencia médica mediante entregas en minutos, activa el consumo de comercio electrónico, productos frescos y medicamentos en áreas específicas, creando demandas que antes no existían. Además, los paseos aéreos generan nuevas experiencias: los vuelos eVTOL y los recorridos en helicóptero transforman paisajes naturales en productos de experiencia aérea de pago, impulsando el consumo en entradas a parques, productos culturales y alojamientos de alta gama. Esto requiere la construcción de redes de puntos de despegue y aterrizaje, rutas de baja altitud, que en sí mismas constituyen una nueva infraestructura de consumo.

Finalmente, la economía de la población de la tercera edad y la salud se centran en pasar de “ser cuidado” a “consumo activo”, activando un mercado de servicios aún inexplorado. Por un lado, se amplía el escenario para los mayores: implementando subsidios para el consumo en servicios de cuidado para ancianos con discapacidad moderada o superior, aumentando las pensiones y ampliando la cobertura del seguro de cuidado prolongado (que ya alcanza a 300 millones), reduciendo los costos preventivos y de cuidado, y canalizando esa capacidad de consumo hacia turismo para mayores, hogares inteligentes adaptados y gestión de la salud. Por otro lado, se mejora la calidad en escenarios para los más jóvenes: la educación gratuita en el primer año preescolar, subsidios integrales para la crianza, y apoyo en vivienda para familias con múltiples hijos, aliviarán significativamente la carga de las familias jóvenes. Esto estimulará el consumo de productos para madres y bebés, y liberará tiempo y energía de los padres, incentivando su participación en turismo, actividades físicas y otros consumos de desarrollo.

Nuevos grupos de personas: potenciar con precisión los actores potenciales

El motor fundamental del crecimiento del consumo es la gente. Es necesario orientar recursos políticos hacia los grupos con mayor potencial de consumo pero con mayores restricciones. La lógica central es reducir el ahorro preventivo mediante mecanismos institucionales, aumentar la propensión marginal al consumo y transformar demandas latentes en demandas efectivas.

Primero, para los grupos relacionados con “la tercera edad y los niños”, hay que resolver sus mayores preocupaciones y liberar su potencial de consumo rígido. Para los mayores: subir las pensiones, ampliar el seguro de cuidado prolongado y fortalecer la red de servicios comunitarios de cuidado, construyen una red de seguridad que garantiza ingresos y apoyo en el cuidado. Esto ayuda a aliviar sus temores sobre salud y discapacidad, y los anima a gastar en viajes, bienestar y socialización. Datos muestran que el seguro de cuidado prolongado cubre a 300 millones de personas, y las camas en residencias de cuidado alcanzan el 73%, lo que significa que millones de ancianos estarán cubiertos por servicios de consumo.

Para los niños y jóvenes: desde la educación gratuita en el primer año preescolar hasta subsidios integrales para la crianza, y apoyo en vivienda para familias con múltiples hijos, se ha establecido una cadena de reparto de costos. Esto aliviará las cargas educativas y de vivienda, y aumentará la confianza y capacidad para planificar gastos a largo plazo (como compra de autos, cambio de vivienda, turismo). La capacidad de consumo generada por estas políticas se dirigirá directamente a productos inteligentes para madres y bebés, turismo familiar y servicios educativos, en nuevos escenarios.

En segundo lugar, para los grupos de bajos ingresos y los trabajadores en nuevas formas de empleo, se debe fortalecer la base de ingresos y ampliar los límites del consumo. El informe del gobierno propone por primera vez “elaborar e implementar planes de aumento de ingresos para residentes urbanos y rurales”, priorizando “el impulso a los ingresos de los grupos de bajos ingresos”. El aumento de ingresos es la base del consumo; mediante “mejorar los sistemas de remuneración y seguridad social” y “aumentar los ingresos patrimoniales de los residentes”, se puede compartir mejor el crecimiento.

Asimismo, se debe garantizar la estabilidad de las nuevas formas de empleo. El informe señala que se avanzará con cautela en la expansión de los pilotos de protección laboral. Esto ayuda a resolver las preocupaciones de unos 13 millones de trabajadores en servicios como repartidores de comida, conductores de plataformas y otros, estabilizando sus expectativas de ingreso y convirtiéndolos en proveedores y consumidores estables en el sistema de consumo. Esto crea un ciclo virtuoso de “empleo—ingresos—consumo”. Son usuarios y soportes clave en escenarios como el comercio instantáneo, terminales inteligentes y servicios locales.

Las inversiones en educación, salud, cuidado de ancianos y vivienda, con fondos sustanciales, aliviarán las preocupaciones de los residentes y aumentarán notablemente su disposición a consumir. La habilitación precisa de los grupos clave en realidad está reconstruyendo la base de la demanda de consumo, que es el suelo más profundo para un crecimiento sostenible.

Nueva infraestructura: construir la “base digital” para un nuevo crecimiento del consumo

La implementación de nuevos escenarios y la cobertura de nuevos grupos dependen del soporte de infraestructura moderna. La planificación del gobierno para “nueva infraestructura” en este año muestra que un sistema de infraestructura de consumo tridimensional e inteligente, basado en “digital—baja altitud—datos”, está en proceso de formación.

Primero, la infraestructura digital e inteligente es el “motor de cálculo” y el “combustible de datos” del consumo. El informe propone “implementar grandes clústeres de computación inteligente, colaboración en cálculo y energía” y “profundizar en el desarrollo y uso de recursos de datos”, formando la base central del consumo inteligente. Además, capacidades de cálculo inteligentes, potentes y accesibles, son la condición previa para la popularización de la IA. Proporcionan “cerebros en la nube” para teléfonos inteligentes con IA, hogares inteligentes y conducción autónoma, asegurando experiencias fluidas en cualquier rincón. El informe también señala “construir conjuntos de datos de alta calidad” y “mejorar las bases regulatorias de los datos”, promoviendo la apertura ordenada de datos públicos y sectoriales, y alimentando el desarrollo de aplicaciones de IA personalizadas y precisas, como planificación de viajes y gestión de salud, acelerando la proliferación de escenarios “AI + consumo”.

Segundo, la infraestructura de baja altitud está construyendo una “red de rutas aéreas” y un “sistema de reglas” para el consumo tridimensional. La escala del consumo aéreo depende de infraestructura segura, eficiente y conveniente, y de regulaciones claras. Por un lado, la red física de puntos de despegue y aterrizaje, estaciones de carga y plataformas de control inteligente de baja altitud, son los “aeropuertos” y “estaciones de servicio” para escenarios como logística aérea y turismo aéreo. Por otro lado, las reglas y plataformas regulatorias, como la “Reglamentación provisional para la gestión de vuelos de vehículos aéreos no tripulados” y los pilotos de gestión de espacio aéreo de baja altitud, están estableciendo estándares unificados, plataformas de aprobación de vuelos y sistemas de respuesta a emergencias. Esto constituye la “normativa digital” segura, ordenada y predecible para el consumo aéreo, base para generar confianza.

Finalmente, la actualización del infraestructura tradicional hacia un modelo “de consumo”. Grandes centros de transporte y bases energéticas, tras su construcción, mejoran la eficiencia logística y la estabilidad energética, sentando las bases para la prosperidad del ecosistema de consumo regional. Por ejemplo, instalaciones de cadena de frío eficientes pueden soportar directamente el auge del comercio electrónico de productos frescos y comidas preelaboradas.

El informe indica que para 2025, el valor agregado de las industrias clave de la economía digital superó el 10.5% del PIB, con un objetivo de alcanzar el 12.5% al final del “Quinto Plan Quinquenal”. Esto requiere inversiones anuales en infraestructura digital por miles de millones de yuanes. Igualmente, la economía de baja altitud debe formar un clúster industrial de billones, con infraestructura de puntos de despegue y aterrizaje, rutas y plataformas de control aéreo como precondiciones. Esto refleja la lógica política de “primero crear fuentes de agua (tecnologías/escenarios), luego construir canales (infraestructura), y finalmente obtener flujo de agua (consumo)”. Sin nueva infraestructura, los nuevos escenarios serían solo castillos en el aire; la inversión en infraestructura busca reducir sistemáticamente los costos transaccionales institucionales y físicos del nuevo consumo.

Impulsar el crecimiento interno del consumo mediante una “transformación sistémica”

El camino de crecimiento del consumo descrito en el informe de trabajo del gobierno para 2026 representa una profunda transformación de paradigma. No depende de estímulos de consumo a corto plazo y universales, sino de construir un ecosistema de crecimiento interno en ciclo, promovido por la interacción entre “nueva infraestructura—nuevos escenarios—nuevos grupos de personas”:

  • La nueva infraestructura (suelo y estructura) mediante infraestructura digital, de baja altitud y de datos, proporciona soporte fundamental para la innovación en la oferta y los servicios inclusivos, reduciendo las barreras de tiempo, espacio e información del consumo.

  • Los nuevos escenarios (frutos y presentaciones) basados en infraestructura y tecnología, crean productos y servicios inteligentes, ecológicos y experienciales, generando demanda activa desde la oferta y enfrentando el reto de “oferta fuerte y demanda débil”.

  • Los nuevos grupos (raíces y motores) mediante inversiones en bienestar social, mejoran con precisión la capacidad y voluntad de consumo de actores potenciales como la tercera edad y los niños, transformando los dividendos políticos en demandas reales del mercado.

Estos tres dimensiones están estrechamente conectadas y se potencian mutuamente: la potencia de cálculo (nueva infraestructura) soporta asistentes de salud IA (nuevos escenarios), que a su vez sirven a los ancianos que necesitan gestión de salud (nuevos grupos); las rutas aéreas de baja altitud (nueva infraestructura) hacen posible la entrega de productos frescos en zonas montañosas (nuevos escenarios), permitiendo que sus residentes puedan comprar en línea con facilidad (nuevos grupos); los subsidios para crianza (nuevos grupos) liberan la capacidad de consumo familiar, y los productos inteligentes para madres y bebés, junto con servicios de cuidado universal, encajan perfectamente en este ciclo.

Finalmente, en el año de inicio del “Quinto Plan Quinquenal”, este sistema, mediante la “estabilización macroeconómica”, promoverá la “transformación” y fortalecerá la base del consumo en la modernización china. Envía una señal clara: el potencial del consumo chino no reside en simplemente “dinero para estimular”, sino en la innovación institucional, el empoderamiento tecnológico y la protección social, que activan sistemáticamente a las personas, potencian los bienes y transforman los espacios, abriendo un camino más resistente, sostenible y de mayor calidad para el crecimiento del consumo. Los nuevos puntos de crecimiento del consumo están en esta profunda y sistémica transformación y actualización.

SFC

Producción丨21st Century Business Herald 21st Century Economic Report

Editor丨Jin Shan

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