Contrario a lo que muchos imaginan:


Las grandes instituciones y sistemas no surgen de la construcción de ideas idealistas, sino de los juegos entre ladrones, mentirosos, traidores, aventureros y tontos.
Las grandes empresas a menudo nacen de la especulación audaz y de cosechas despiadadas.
Este es el espíritu del capitalismo.
Ver originales
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
  • Recompensa
  • Comentar
  • Republicar
  • Compartir
Comentar
Añadir un comentario
Añadir un comentario
Sin comentarios
  • Anclado