Intel potencia la IA de redes con computación de precisión, avanzando hacia 6G con confianza

Autor: Kevork Kechichian, Vicepresidente Ejecutivo de Intel y Gerente General del Negocio de Data Center (DCG)

La era 6G está a la vista, y cada vez más operadores comprenden que el éxito no radica en una reconstrucción total de la arquitectura, sino en fortalecer continuamente la sólida base de computación establecida en la era 5G. Los verdaderos avances industriales provienen de desplegar de manera segura y escalable capacidades inteligentes sobre la infraestructura existente, evitando aumentar la complejidad del sistema de forma indiscriminada y, en cambio, reforzando sistemas maduros y comprobados.

Con esto en mente, presentamos una perspectiva innovadora para la Cumbre Mundial de Comunicaciones Móviles 2026. La próxima etapa de la evolución de la red será escrita por aquellos líderes que combinan una profunda experiencia en la industria con capacidades de colaboración ecológica. Su objetivo es hacer que las redes sean más simples, confiables y eficientes, garantizando que la inferencia de IA pueda realizarse en escenarios reales, equilibrando rendimiento, consumo de energía y costos, además de facilitar una implementación fluida y una aplicación escalable.

Perspectivas de los operadores

En nuestras conversaciones con operadores, hemos identificado tres consensos clave en la industria:

  • La IA para inferencia debe ser intrínseca a la red: es necesario integrar la IA directamente en la infraestructura de la red, en lugar de depender de aceleradores adicionales o transformaciones disruptivas en la arquitectura.

  • La eficiencia es un tema eterno: para liberar recursos y expandir negocios innovadores, las decisiones deben centrarse en reducir consumo energético, integrar infraestructura y disminuir el costo total de propiedad (TCO), alineándose con las necesidades cambiantes de los usuarios finales y los escenarios de uso en rápida evolución.

  • La apertura genera confianza: los operadores necesitan plataformas confiables y estables que cumplan con los requisitos de despliegue comercial. Estas plataformas deben tener arquitecturas abiertas, haber sido probadas en entornos de red existentes y ofrecer una transición suave y de bajo riesgo hacia 6G.

Intel, en colaboración con socios de la industria, está integrando mayor capacidad de IA en las redes de acceso inalámbrico (RAN) y en la red central mediante procesadores de alta eficiencia como la serie Xeon de 6ª generación, sistemas en chip (SoC) Xeon 6 y productos Ethernet 800 y 600 series. La estrategia de Intel es clara: construir una base de computación abierta y confiable que pueda soportar funciones de red, cálculos confiables, servicios empresariales y tareas de inferencia de IA en un marco unificado. Gracias a esta base de computación en constante evolución, los operadores podrán actualizar sus tecnologías sin necesidad de reconstrucciones totales, convirtiendo la infraestructura en un pilar estratégico para acelerar la innovación y optimizar modelos de negocio. Finalmente, estos beneficios también llegarán a los usuarios finales, ofreciéndoles conexiones más confiables, servicios más personalizados y mayor rentabilidad.

Dejando atrás la disputa CPU-GPU, potenciando la IA en redes con precisión en la computación

El sector suele simplificar esta discusión en una dicotomía entre CPU y GPU. Sin embargo, esto no refleja la lógica de evolución de la infraestructura ni la forma en que los operadores construyen sus redes.

Diferentes cargas de trabajo de IA requieren diferentes formas de cálculo. La estrategia más efectiva es emparejar cada carga con la arquitectura adecuada, logrando un equilibrio entre rendimiento, eficiencia, costo y facilidad de despliegue. Los procesadores Xeon 6 y los SoC Xeon 6 de Intel mejoran la capacidad, eficiencia y habilidades de IA en la red central y en la RAN, manteniendo la apertura arquitectónica y la autonomía operativa de los operadores.

Aplicar de forma ciega una mentalidad GPU-primero en cargas de trabajo de inferencia intensiva en redes no permitirá escalar a nivel masivo. Esto no solo aumentará costos y complejidad, sino que también creará islas operativas y llevará a cambios poco racionales en la arquitectura, adaptándose a herramientas en lugar de a necesidades reales.

En redes, la cuestión no es si podemos ejecutar IA, sino si podemos hacerlo sin reconstruir toda la infraestructura operativa, y qué impacto tendrá esto en los costos y el consumo energético actuales y futuros.

En la RAN, la clave está en asignar la capacidad de cálculo adecuada a cada carga de trabajo, en lugar de usar aceleradores independientes para todos los casos. El Xeon 6 SoC, con Intel AMX y vRAN Boost, integra capacidades de aceleración de IA directamente en la pila de software vRAN, permitiendo que la mayoría de las tareas de inferencia se realicen localmente en servidores, sin necesidad de hardware adicional, reduciendo costos, consumo y complejidad, y evitando la ocupación de espacio adicional. Esto aporta valor real: menor TCO, mejor aprovechamiento de la infraestructura existente y despliegue de IA en redes en tiempo real sin grandes reformas arquitectónicas. Para los operadores que priorizan la eficiencia y la rentabilidad, el Xeon 6 SoC ofrece un rendimiento de despliegue más predecible, operaciones simplificadas y escalabilidad en miles de estaciones base.

A continuación, algunos casos prácticos de operadores que utilizan Xeon 6 SoC. Estos ejemplos demuestran que, con Xeon 6 SoC, no es necesario elegir entre CPU y GPU para ofrecer la capacidad de cálculo adecuada para cargas de trabajo de IA:

  • La operadora Lotte Mobile colabora con Intel para entrenar, optimizar y desplegar modelos avanzados de IA, aprovechando las funciones de aceleración integradas en Xeon 6 SoC, diseñadas para cargas de trabajo exigentes en RAN y que cumplen con requisitos de latencia ultrabaja.

  • Vodafone ha decidido usar Xeon 6 SoC para apoyar la modernización de su Open RAN y vRAN en Europa, basándose en despliegues previos en Reino Unido, donde los procesadores Intel Xeon respaldaron su primera implementación comercial de ORAN.

Colaborando con clientes y socios para construir redes más confiables y energéticamente eficientes

Gracias a su experiencia en virtualización de núcleo y RAN, Intel ya soporta la mayoría de las redes 5G comerciales a nivel global. Con Xeon 6, incluyendo productos diseñados para núcleo, RAN y edge computing, Intel continúa ampliando su liderazgo, ofreciendo mayor capacidad por vatio, funciones integradas completas y una base de software unificada para facilitar la modernización de redes de forma estable.

En el núcleo 5G, Intel sigue invirtiendo. Los operadores enfrentan desafíos como el aumento del tráfico, la gestión del consumo energético y los costos operativos crecientes. En este contexto, la serie Xeon 6 de alta eficiencia ha ganado atención y se está adoptando a mayor escala. Esto se basa en más de una década de colaboración con socios en soluciones de núcleo 5G y telecomunicaciones en la nube, que combinan hardware y software Intel para ofrecer un rendimiento, experiencia y eficiencia de despliegue superiores, además de optimización energética significativa.

A medida que crecen las demandas en el núcleo 5G, solo mejorar la eficiencia energética ya no basta. Los procesadores Xeon 6 de alta eficiencia satisfacen las necesidades clave de los operadores: ofrecer una plataforma confiable, con eficiencia energética, confiabilidad incorporada y flexibilidad a largo plazo. Su arquitectura, protegida por mecanismos TDX, resguarda datos sensibles; con QAT, acelera el procesamiento de datos en tránsito; y soporta inferencia de IA en infraestructura existente, permitiendo introducir nuevas capacidades sin una reestructuración radical de la red y logrando una expansión escalable.

En poco más de un año desde su lanzamiento, los procesadores Xeon 6 de alta eficiencia ya se han implementado en diversos escenarios reales, como:

  • SK Telecom despliega Xeon 6 en su núcleo móvil y controladores Ethernet 800.

  • NTT DOCOMO planea usar Xeon 6 y adaptadores de red Ethernet E830 en su próxima generación de núcleo móvil.

De cara al futuro, los fabricantes de equipos de red (NEPs) y proveedores de servicios han validado en entornos reales que la arquitectura Xeon de alta eficiencia puede satisfacer las necesidades actuales del infraestructura de núcleo, mejorando eficiencia y densidad de despliegue, sin sacrificar rendimiento ni confiabilidad. A medida que las demandas de los clientes se orientan hacia plataformas con rendimiento predecible, alta confiabilidad y escalabilidad, Intel avanza en la hoja de ruta de Xeon 6 hacia la siguiente etapa: Xeon 6+.

Basado en el proceso Intel 18A, diseñado para máxima eficiencia energética, Xeon 6+ ayuda a los operadores a ampliar cargas de trabajo de manera más eficiente, reducir consumo y soportar servicios de red más inteligentes. Además, esta plataforma aumenta la densidad de núcleos y reduce aún más el consumo, optimizando directamente el TCO. Desde infraestructura 5G hasta aplicaciones nativas en la nube, los procesadores Intel Xeon están diseñados para optimizar rendimiento, eficiencia y costos, contribuyendo a reducir los costos y mejorar la inversión en centros de datos en la transición hacia 6G. En el MWC, Intel ya ha presentado avances de su próxima generación, cuyos detalles se anunciarán en los próximos meses.

Resumen de puntos destacados

En las redes, la IA estará presente en todas partes. Para lograr una adopción comercial escalable, es imprescindible basarse en una infraestructura desplegable y operable:

  • Priorizar la inferencia: desplegar capacidades de decisión en tiempo real en RAN, núcleo y edge.

  • Alta eficiencia y facilidad de operación: diseñar para escenarios telecom de alta exigencia, no solo para rendimiento en laboratorio.

  • Apertura y confianza: ofrecer plataformas abiertas e interoperables que refuercen la autonomía de los operadores y fortalezcan la robustez de la industria.

  • Orientación a resultados: evaluar mediante resultados cuantificables y tangibles.

Este MWC representa un hito clave para liderar el desarrollo del sector y consolidar el consenso industrial. Nuestro objetivo es claro y realista: aprovechar una base de computación abierta, confiable y eficiente para transformar la infraestructura en un motor de crecimiento, impulsando la evolución tecnológica sin necesidad de costosas reconstrucciones, y haciendo que la IA sea verdaderamente implementable y escalable.

Este es el camino confiable desde el valor de 5G hacia el potencial de 6G.

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