El 10 de enero de 2026, un incidente de hacking sacudió el mercado de activos digitales. Según el investigador de blockchain ZachXBT, los atacantes utilizaron técnicas de ingeniería social sofisticadas para sustraer 2,05 millones de Litecoin (LTC) y 1.459 Bitcoin (BTC) de los titulares de cuentas. Esto equivale aproximadamente a 282 millones de dólares en ese momento, siendo uno de los mayores robos en la historia del mercado de criptomonedas en 2026.
Este incidente va más allá de un simple hackeo, dejando en claro cuál es la amenaza más grave que enfrentan actualmente los poseedores de activos digitales. No se trata de vulnerabilidades técnicas, sino de ataques dirigidos a la ‘psicología humana’.
La magnitud del robo de Litecoin y Bitcoin y su impacto en el mercado
Los activos perdidos por las víctimas son considerables. Los 2,05 millones de Litecoin tienen un valor de aproximadamente 120 millones de dólares, y los 1.459 Bitcoin valen unos 114 millones de dólares. En ese momento, el precio del Bitcoin era de aproximadamente 78,572 dólares, y el del Litecoin en torno a los 59 dólares. Actualmente, el Bitcoin se negocia a unos 78,610 dólares y el Litecoin a 59,19 dólares.
A mayor escala del robo, mayor será el impacto en el mercado. En particular, lo que llama la atención en este caso es la rápida transferencia de los fondos sustraídos.
Lavado de dinero rápido con Monero y mecanismos de intercambio
Los atacantes convirtieron rápidamente los fondos robados a Monero (XMR). Esto se interpreta como evidencia de un lavado de dinero planificado y sistemático. Monero es conocido por sus funciones de privacidad avanzadas, lo que hace muy difícil rastrear las transacciones.
Tras el robo, el precio de Monero subió un 70% en cuatro días. Esto se debió a una entrada masiva de fondos en un corto período, provocando una disminución en la oferta del mercado y un aumento natural en el precio. En ese momento, el precio de Monero comenzó en unos 489 dólares y experimentó un aumento pronunciado posteriormente.
Uso de Thorchain para distribuir fondos en múltiples blockchains
Parte de los fondos robados fueron bridged a varias blockchains a través de Thorchain. Según el análisis de ZachXBT, algunos Bitcoin fueron transferidos a las redes de Ethereum, Ripple y Litecoin. Esto representa técnicas avanzadas para evitar el rastreo, dispersando los fondos en varias cadenas para dificultar la investigación.
Estas técnicas no solo ocultan los fondos, sino que también buscan eludir las reglas de restricción de transacciones en exchanges y hacer que la legalidad de los fondos sea ambigua.
La sofisticación del ataque de ingeniería social y las limitaciones de las wallets hardware
El núcleo del incidente es la ingeniería social. Los atacantes suelen abordar a las víctimas de las siguientes maneras:
Primero, se hacen pasar por empleados de la empresa, equipos de soporte técnico o terceros confiables. Contactan a través de correos electrónicos, llamadas o mensajes, estableciendo una relación de confianza. Luego, en nombre de actualizaciones de seguridad urgentes, verificaciones de cuentas o protección de activos, solicitan claves privadas, frases semilla o datos de inicio de sesión.
Si las claves privadas o frases semilla se filtran, los atacantes pueden acceder a las wallets de las víctimas y mover los fondos libremente. Aunque las wallets hardware sean físicamente seguras, si las claves privadas se divulgan, dejan de serlo.
La creciente amenaza de la ingeniería social en 2025
ZachXBT aclaró que no hay evidencia de que este incidente esté relacionado con actores de amenaza norcoreanos. Sin embargo, demuestra cuán extendidos y sistemáticos han sido los ataques de ingeniería social durante 2025.
Los hackeos basados en tecnología pueden ser detectados y bloqueados por los equipos de seguridad. Pero la ingeniería social se basa en la psicología y confianza de las personas, por lo que no puede ser defendida solo con seguridad técnica. Esto hace que sea la estrategia más efectiva para los atacantes, con altas tasas de éxito y potencial de daño.
La filtración de datos de Ledger y la cadena de ataques de ingeniería social
El 5 de enero, Ledger, la compañía de wallets hardware, sufrió una filtración de datos. Se expusieron nombres, contactos, correos electrónicos y otra información personal de los usuarios. Solo cinco días después, ocurrió el robo de criptomonedas.
No es casualidad. La información filtrada es un activo clave en la fase inicial de la ingeniería social, la ‘construcción de confianza’. Los atacantes pueden usar los datos de Ledger para acercarse a las víctimas y ganar su confianza con mensajes como “Somos del equipo de seguridad de Ledger”.
Estrategias defensivas que los usuarios deben practicar
Para defenderse de la ingeniería social, los usuarios deben seguir estas recomendaciones:
Primero, nunca compartir claves privadas o frases semilla con nadie. Incluso si provienen de instituciones confiables como Ledger o Metamask, no deben solicitarse.
Segundo, no responder de inmediato a solicitudes de actualizaciones de seguridad o verificaciones urgentes. Es imprescindible visitar directamente los sitios web oficiales para verificar la autenticidad.
Tercero, aunque usen wallets hardware, deben tener cuidado con la filtración de datos personales. La exposición de historial de compras, contactos o direcciones puede convertirles en objetivos de los atacantes.
Los nuevos desafíos en la seguridad de las criptomonedas en 2026
Este incidente no es solo un hackeo; demuestra que la ingeniería social se ha consolidado como la mayor amenaza en el mercado de criptomonedas.
Es tan importante que los desarrolladores tecnológicos fortalezcan la seguridad de la blockchain como la educación de los usuarios. Por muy segura que sea la tecnología, puede ser vulnerable ante errores de juicio humano.
En 2026, los poseedores de activos digitales deben afilar más que nunca la herramienta de la ‘sospecha’. Solo quienes tengan una actitud escéptica ante todas las solicitudes, minimicen la filtración de información y cuiden al máximo sus claves privadas podrán estar seguros frente a los ataques de ingeniería social.
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Análisis en profundidad de un caso de robo de criptomonedas por valor de 282 millones de dólares mediante técnicas de ingeniería social
El 10 de enero de 2026, un incidente de hacking sacudió el mercado de activos digitales. Según el investigador de blockchain ZachXBT, los atacantes utilizaron técnicas de ingeniería social sofisticadas para sustraer 2,05 millones de Litecoin (LTC) y 1.459 Bitcoin (BTC) de los titulares de cuentas. Esto equivale aproximadamente a 282 millones de dólares en ese momento, siendo uno de los mayores robos en la historia del mercado de criptomonedas en 2026.
Este incidente va más allá de un simple hackeo, dejando en claro cuál es la amenaza más grave que enfrentan actualmente los poseedores de activos digitales. No se trata de vulnerabilidades técnicas, sino de ataques dirigidos a la ‘psicología humana’.
La magnitud del robo de Litecoin y Bitcoin y su impacto en el mercado
Los activos perdidos por las víctimas son considerables. Los 2,05 millones de Litecoin tienen un valor de aproximadamente 120 millones de dólares, y los 1.459 Bitcoin valen unos 114 millones de dólares. En ese momento, el precio del Bitcoin era de aproximadamente 78,572 dólares, y el del Litecoin en torno a los 59 dólares. Actualmente, el Bitcoin se negocia a unos 78,610 dólares y el Litecoin a 59,19 dólares.
A mayor escala del robo, mayor será el impacto en el mercado. En particular, lo que llama la atención en este caso es la rápida transferencia de los fondos sustraídos.
Lavado de dinero rápido con Monero y mecanismos de intercambio
Los atacantes convirtieron rápidamente los fondos robados a Monero (XMR). Esto se interpreta como evidencia de un lavado de dinero planificado y sistemático. Monero es conocido por sus funciones de privacidad avanzadas, lo que hace muy difícil rastrear las transacciones.
Tras el robo, el precio de Monero subió un 70% en cuatro días. Esto se debió a una entrada masiva de fondos en un corto período, provocando una disminución en la oferta del mercado y un aumento natural en el precio. En ese momento, el precio de Monero comenzó en unos 489 dólares y experimentó un aumento pronunciado posteriormente.
Uso de Thorchain para distribuir fondos en múltiples blockchains
Parte de los fondos robados fueron bridged a varias blockchains a través de Thorchain. Según el análisis de ZachXBT, algunos Bitcoin fueron transferidos a las redes de Ethereum, Ripple y Litecoin. Esto representa técnicas avanzadas para evitar el rastreo, dispersando los fondos en varias cadenas para dificultar la investigación.
Estas técnicas no solo ocultan los fondos, sino que también buscan eludir las reglas de restricción de transacciones en exchanges y hacer que la legalidad de los fondos sea ambigua.
La sofisticación del ataque de ingeniería social y las limitaciones de las wallets hardware
El núcleo del incidente es la ingeniería social. Los atacantes suelen abordar a las víctimas de las siguientes maneras:
Primero, se hacen pasar por empleados de la empresa, equipos de soporte técnico o terceros confiables. Contactan a través de correos electrónicos, llamadas o mensajes, estableciendo una relación de confianza. Luego, en nombre de actualizaciones de seguridad urgentes, verificaciones de cuentas o protección de activos, solicitan claves privadas, frases semilla o datos de inicio de sesión.
Si las claves privadas o frases semilla se filtran, los atacantes pueden acceder a las wallets de las víctimas y mover los fondos libremente. Aunque las wallets hardware sean físicamente seguras, si las claves privadas se divulgan, dejan de serlo.
La creciente amenaza de la ingeniería social en 2025
ZachXBT aclaró que no hay evidencia de que este incidente esté relacionado con actores de amenaza norcoreanos. Sin embargo, demuestra cuán extendidos y sistemáticos han sido los ataques de ingeniería social durante 2025.
Los hackeos basados en tecnología pueden ser detectados y bloqueados por los equipos de seguridad. Pero la ingeniería social se basa en la psicología y confianza de las personas, por lo que no puede ser defendida solo con seguridad técnica. Esto hace que sea la estrategia más efectiva para los atacantes, con altas tasas de éxito y potencial de daño.
La filtración de datos de Ledger y la cadena de ataques de ingeniería social
El 5 de enero, Ledger, la compañía de wallets hardware, sufrió una filtración de datos. Se expusieron nombres, contactos, correos electrónicos y otra información personal de los usuarios. Solo cinco días después, ocurrió el robo de criptomonedas.
No es casualidad. La información filtrada es un activo clave en la fase inicial de la ingeniería social, la ‘construcción de confianza’. Los atacantes pueden usar los datos de Ledger para acercarse a las víctimas y ganar su confianza con mensajes como “Somos del equipo de seguridad de Ledger”.
Estrategias defensivas que los usuarios deben practicar
Para defenderse de la ingeniería social, los usuarios deben seguir estas recomendaciones:
Primero, nunca compartir claves privadas o frases semilla con nadie. Incluso si provienen de instituciones confiables como Ledger o Metamask, no deben solicitarse.
Segundo, no responder de inmediato a solicitudes de actualizaciones de seguridad o verificaciones urgentes. Es imprescindible visitar directamente los sitios web oficiales para verificar la autenticidad.
Tercero, aunque usen wallets hardware, deben tener cuidado con la filtración de datos personales. La exposición de historial de compras, contactos o direcciones puede convertirles en objetivos de los atacantes.
Los nuevos desafíos en la seguridad de las criptomonedas en 2026
Este incidente no es solo un hackeo; demuestra que la ingeniería social se ha consolidado como la mayor amenaza en el mercado de criptomonedas.
Es tan importante que los desarrolladores tecnológicos fortalezcan la seguridad de la blockchain como la educación de los usuarios. Por muy segura que sea la tecnología, puede ser vulnerable ante errores de juicio humano.
En 2026, los poseedores de activos digitales deben afilar más que nunca la herramienta de la ‘sospecha’. Solo quienes tengan una actitud escéptica ante todas las solicitudes, minimicen la filtración de información y cuiden al máximo sus claves privadas podrán estar seguros frente a los ataques de ingeniería social.