Análisis profundo de la oportunidad de rebote en el mercado secundario
El rebote no es un pulso aleatorio, sino el resultado de la resonancia de cinco dimensiones principales: políticas, fondos, valoración, tecnología y emociones. En mercados altamente volátiles, captar con precisión el momento del rebote requiere entender tanto el ciclo macro como validar a nivel micro, además de establecer un marco práctico de “posicionamiento en el lado izquierdo, confirmación en el lado derecho”. Este artículo desglosa el mecanismo de formación del rebote desde las cinco dimensiones clave, combinando las características del mercado en 2026, y ofrece criterios prácticos para juzgar el momento y estrategias operativas.
### 一、底部 político: la señal de inicio del rebote, no la señal de entrada
El fondo político es la primera fuerza motriz del rebote en el mercado secundario, pero no todos los políticas provocan un rebote efectivo; lo crucial es la triple validación de “intensidad, continuidad y reconocimiento del mercado”.
Criterios centrales para juzgar el fondo político: primero, señales de liquidez flexible, como reducción de reservas obligatorias, recortes de tasas, renovación excesiva de MLF, reducción de tasas de depósito, que mejoran directamente la oferta de fondos en el mercado; en octubre de 2025, el banco central redujo en 0.5 puntos porcentuales las reservas obligatorias, liberando más de 8000 mil millones de yuanes en fondos a largo plazo, convirtiéndose en la clave para el inicio del rebote en las acciones A. Segundo, políticas específicas para el mercado de acciones, como reducción de costos de transacción (impuesto de timbre, tasas de transferencia), endurecimiento de reglas de reducción de participaciones, desaceleración en el ritmo de OPI, entrada de fondos estatales (incremento en ETF, recompra de empresas estatales), que aumentan la atracción de activos de renta variable; a principios de 2026, la regulación limitó la reducción masiva de grandes accionistas, sumado a una recompra de fondos estatales superior a 500 mil millones de yuanes, que rápidamente cambió las expectativas pesimistas del mercado. Tercero, políticas industriales y de expansión interna, como subsidios para actualización de equipos, programas de renovación de bienes de consumo, subsidios para vehículos eléctricos, que impulsan directamente la mejora de beneficios empresariales; en el inicio del plan “Quince años”, en 2026, las órdenes de robots industriales crecieron más del 30% interanual, siendo un catalizador clave para el rebote del sector manufacturero de alta gama.
Relación entre fondo político y fondo de mercado: el fondo político suele liderar al fondo de mercado por 1-3 meses, durante los cuales pasa por un proceso de “emisión de políticas → prueba del mercado → segundo fondo → estabilización y recuperación”. Tras establecerse el fondo político en octubre de 2024, el mercado de acciones A solo formó fondo en diciembre de 2024, con el índice Shanghai Composite bajando de 3050 a 2885 puntos, principalmente por dudas sobre la efectividad de las políticas y ventas concentradas. Para determinar si el fondo político se convierte en fondo de mercado, lo esencial es la velocidad de implementación de las políticas y la validación con datos económicos: cuando las políticas pasan de “declaraciones” a “inversiones reales”, y datos como PMI, ventas minoristas y beneficios industriales muestran mejoras marginales, es probable que se forme un fondo de mercado.
### 二、资金面:el volumen es el “espejo de la verdad” del rebote, solo la entrada continua es la verdadera oportunidad
El capital es la sangre del mercado; la esencia del rebote es la entrada de fondos incrementales que generan un desequilibrio entre oferta y demanda de participaciones. Un rebote sin soporte en volumen es “agua sin fuente”, mientras que una estructura saludable de volumen es la garantía principal de sostenibilidad del rebote.
Dimensiones clave para observar el capital: primero, la liquidez total, donde la tasa de crecimiento de M2 y el incremento en financiamiento social (社融) son indicadores centrales. Cuando la tasa de crecimiento de M2 se mantiene por encima del crecimiento del PIB+CPI y el financiamiento social supera las expectativas, la liquidez del mercado es abundante y la probabilidad de rebote aumenta significativamente; en enero de 2026, M2 creció un 10.8% interanual, y el financiamiento social superó los 4.5 billones de yuanes, estableciendo una base sólida para el rebote en las acciones A. Segundo, las tendencias de fondos institucionales, como la posición de fondos públicos, flujos de fondos hacia el norte (北向资金), y la proporción de asignación en fondos de seguros, son clave; cuando la posición de fondos públicos está por debajo del 75%, generalmente hay espacio para aumentar posiciones, aumentando la elasticidad del rebote; los fondos del norte, considerados “dinero inteligente”, que continúan ingresando netamente (más de 300 millones de yuanes en un mes), suelen ser señales importantes del rebote; a principios de 2026, los fondos del norte ingresaron netamente durante tres semanas consecutivas con más de 200 millones de yuanes, enfocándose en sectores clave como finanzas y hardware de IA. Tercero, la entrada de fondos de los residentes, donde en un entorno de bajas tasas de interés, la “mudanza” de ahorros es una fuente importante de incremento; en 2026, aproximadamente 50-70 billones de yuanes en depósitos a plazo vencen, y se estima que entre un 13-20% de estos fondos podrían dirigirse a activos de renta variable, aportando unos 350 mil millones de yuanes adicionales; además, cuando la proporción de asignación en fondos de seguros aumenta en 1 punto porcentual, puede liberar más de 370 mil millones de yuanes, siendo un motor importante del rebote.
Criterios de resonancia del volumen: un rebote saludable siempre irá acompañado de incrementos escalonados en volumen, no de picos aislados. Primero, al romper niveles clave (como la media anual o plataformas de consolidación previas), el volumen debe aumentar progresivamente, alcanzando nuevos niveles al superar la media anual y siendo aún mayor al romper plataformas anteriores, indicando entrada continua de fondos y no solo especulación a corto plazo; segundo, tras la ruptura, el volumen debe mantenerse en niveles altos, con volumen alcista mayor que bajista, mostrando predominancia de los alcistas y que las correcciones son solo “limpiezas” y no ventas; tercero, que el volumen de negocio supere los 10 billones en tres días consecutivos, y que los sectores muestren un patrón de “blue chips en escenario, crecimiento en escena”, por ejemplo, en enero de 2026, las acciones en las acciones A superaron los 10 billones en cinco días consecutivos, con un aumento en la participación de sectores como valores y AI, impulsando que el índice supere los 3500 puntos.
### 三、估值底:el núcleo de la seguridad, el sobreventa como “acelerador” del rebote
La valoración es la margen de seguridad del rebote; una valoración baja combinada con expectativas de mejora en los fundamentales es la fórmula dorada para el rebote. En periodos de pánico, los activos de calidad suelen ser maltratados, formando “zonas de valoración baja”, que ofrecen amplio espacio para la recuperación.
Indicadores clave para juzgar el fondo de valoración: primero, la valoración general del mercado, cuando el PER dinámico del CSI 300 está por debajo de 12 veces y el del CSI 500 por debajo de 20 veces, generalmente se sitúan por debajo del centro de valoración histórica, con margen de seguridad; a finales del tercer trimestre de 2025, el PER del CSI 300 fue aproximadamente 14 veces, no en niveles extremos, pero con expectativas de mejora en beneficios, ya tiene base para un rebote. Segundo, la diferenciación en valoración por sectores, enfocándose en “sectores de alta prosperidad y baja valoración”, como en 2026, sectores de IA y semiconductores, con expectativas de crecimiento de beneficios superiores al 50%, pero con valoraciones solo entre 25-30 veces, significativamente por debajo de la media histórica, siendo la línea principal del rebote. Tercero, la relación entre precio y valor en libros (破净率) y la rentabilidad por dividendo, cuando hay más de 300 acciones por debajo del valor en libros, con una relación de más del 10%, o en sectores de alto dividendo (como bancos y utilities) con rentabilidad superior al 5%, muestran características evidentes de fondo de mercado; a finales de 2025, la rentabilidad media por dividendo en bancos alcanzó el 5.8%, atrayendo fondos a largo plazo y actuando como “lastre” del rebote.
Oportunidades en sobreventa: la sobreventa es un catalizador importante del rebote; cuanto más profundo sea el descenso y más prolongada la corrección, mayor será la elasticidad del rebote. Para identificar activos en sobreventa, deben cumplir con tres condiciones: primero, la magnitud de la corrección, con una caída superior al 40% respecto a los máximos previos, y significativamente mayor que el mercado; segundo, la duración, con correcciones que superan los 6 meses, permitiendo una rotación suficiente de participaciones y liberando la presión de las posiciones atrapadas; tercero, que los fundamentales no hayan empeorado, con beneficios estables y flujo de caja saludable, sin caídas causadas por colapso de los fundamentales, como en principios de 2026, algunas empresas de IA que retrocedieron más del 50% por especulación previa, pero sin cambios en las expectativas de crecimiento, siendo los principales objetivos de sobreventa para el rebote.
### 四、技术面:el “señalizador” del rebote, confirmación de entrada mediante múltiples indicadores
El análisis técnico es la “herramienta visual” para detectar el momento del rebote, mediante patrones de precios, sistemas de medias móviles, relaciones volumen-precio, entre otros, permitiendo captar con precisión las señales de inicio y confirmación, evitando comprar en “la mitad del camino”.
Señales técnicas clave: primero, la confirmación de la formación de fondo, como “fondo en W”, “hombro-cabeza-hombro invertido”, “fondo en arco”, cuya ruptura tras la formación es una señal importante de entrada; en diciembre de 2025, el índice Shanghai Composite formó un fondo en W, con la parte derecha más alta que la izquierda, y al romper la línea de cuello (3200 puntos) con volumen, se confirmó el inicio del rebote. Segundo, el giro de las medias móviles, cuando las medias cortas (5 y 10 días) cruzan al alza las medias de mayor plazo (20 y 60 días), formando “cruce dorado”, y las medias se ordenan en tendencia alcista, indicando cambio de tendencia de débil a fuerte; en enero de 2026, la media de 5 días cruzó al alza la de 10 y 20 días, seguida por la de 60 días que empezó a subir, impulsando la continuidad del rebote. Tercero, la divergencia entre volumen y precio, cuando el índice alcanza nuevos mínimos sin que el volumen también lo haga, o cuando el índice cae pero indicadores como MACD muestran divergencias bajistas, son señales de advertencia; en noviembre de 2025, el mercado mostró “nuevo mínimo en índice, disminución del volumen y divergencia en MACD”, señalando que el rebote estaba próximo. Cuarto, niveles clave de soporte que se mantienen firmes, como mínimos previos, niveles redondos y medias anuales, cuando el índice se apoya en estos niveles (por ejemplo, en consolidación con volumen reducido o rápida recuperación), es una validación importante; en enero de 2026, el índice en 3300 puntos (parte baja de la plataforma de consolidación previa) encontró soporte, y tras tres días de consolidación con volumen reducido, rebotó con volumen, confirmando soporte.
Prioridad en señales técnicas: tendencia > patrón > volumen-precio > impulso. En la práctica, combinar múltiples indicadores en resonancia, como “ruptura en W + cruce dorado + aumento de volumen”, aumenta la probabilidad de un rebote confiable; en cambio, indicadores aislados (como solo cruce dorado) tienen menor fiabilidad y deben usarse con cautela.
### 五、情绪底:la “última milla” del rebote, oportunidad tras el pánico extremo
La emoción del mercado es el “amplificador” del rebote; en pánico extremo, suele gestarse una gran oportunidad, mientras que en exceso de optimismo puede marcar el techo. El fondo emocional suele ser posterior al fondo político y de valoración, y es la “última señal de confirmación” del rebote.
Indicadores clave para detectar el fondo emocional: primero, el índice de miedo, como el VIX (o en A-shares, el “Índice de volatilidad del CSI 300”), cuando supera 30 y se mantiene por más de una semana, el mercado está en pánico extremo, con una probabilidad de rebote superior al 80%; en diciembre de 2025, el índice de volatilidad superó 35, y posteriormente el mercado se estabilizó y rebotó. Segundo, la posición de los inversores, cuando los minoristas y fondos institucionales están en niveles históricos bajos, la presión de ventas se libera y hay mayor espacio para la recuperación; a finales de 2025, la posición media de los minoristas fue inferior al 30%, y la de fondos públicos en acciones alcanzó aproximadamente el 72%, ambos en mínimos históricos, facilitando la entrada de capital. Tercero, los indicadores de sentimiento, como la relación entre acciones en subida y bajada, ratio de límites diarios, saldo de financiamiento y margen de préstamo, cuando estos indicadores muestran valores extremos (relación <0.3, más de 50 acciones en límite de bajada, saldo de financiamiento en descenso durante tres semanas), el mercado está en mínimos emocionales y la recuperación es inminente; en noviembre de 2025, la relación en acciones fue 0.25, con 80 acciones en límite de bajada y saldo de financiamiento en caída, señalando un fondo emocional, seguido de una recuperación de más de 200 puntos. Cuarto, la orientación de los medios y la opinión pública, cuando los principales medios cambian de “optimismo pesimista” a “neutral” o “optimista”, o cuando el foco de discusión pasa de “riesgos” a “oportunidades”, el fondo emocional se consolida; en principios de 2026, los medios principales reportaron intensamente sobre “políticas de expansión interna” y “mudanza de ahorros”, impulsando un cambio de sentimiento de pesimismo a optimismo.
Estrategias en el fondo emocional: en pánico extremo, se puede posicionar en activos de sobreventa de calidad, controlando la exposición (alrededor del 30-50%), evitando estar completamente en mercado demasiado pronto; cuando el sentimiento empieza a mejorar (relación en acciones >0.5, más de 30 acciones en límite de bajada, indicadores técnicos confirmados), se puede aumentar la posición (hasta 70-80%), capturando la ola principal del rebote; en exceso de optimismo (más del 70% en minoristas, saldo de financiamiento en rápido aumento, medios en “optimismo total”), hay que estar alerta para evitar el techo del rebote, reduciendo posiciones a tiempo.
### 六、判断2026年反弹时机的实战:五大维度共振,把握结构性机会
Con las características del mercado en 2026, en una fase de “fondo político establecido, valoración con soporte, mejora en fondos, fortalecimiento técnico y recuperación emocional”, el rebote aún tiene continuidad, pero hay que estar atento a la diferenciación estructural.
Los principales impulsores del rebote en 2026: primero, la liberación intensiva de beneficios de la política de “Quince años”, con énfasis en expansión interna, actualización industrial y autosuficiencia tecnológica, que impulsa la mejora de beneficios empresariales; segundo, la continuidad de liquidez flexible, con el banco central manteniendo tasas bajas y expectativas de recortes de tasas, proporcionando fondos suficientes; tercero, la tendencia del sector IA, con expectativas de crecimiento fuerte en capacidad de cálculo, modelos y aplicaciones, siendo la línea principal del rebote; cuarto, la aceleración en la mudanza de ahorros de los residentes, con fondos a plazo que vencen y se trasladan progresivamente a activos de renta variable, generando incrementos de capital.
Juzgar con precisión el momento del rebote: a corto plazo (1-3 meses), centrarse en las ventanas políticas previas y posteriores a las dos sesiones (marzo de 2026), con ritmo acelerado en políticas de expansión interna y catalizadores de beneficios en informes anuales (enero-abril), lo que probablemente prolongue el rebote, con el índice Shanghai Composite alcanzando los 3800 puntos; a mediano plazo (3-6 meses), estar atento a posibles perturbaciones de la Reserva Federal (como menor ritmo de recortes) y a una desaceleración en la recuperación económica interna, lo que puede llevar a un período de consolidación y oportunidades estructurales; a largo plazo (6-12 meses), si la recuperación económica supera expectativas y los beneficios continúan mejorando, el rebote puede convertirse en una reversión, con las principales líneas (IA, manufactura avanzada, recuperación del consumo) en una tendencia alcista prolongada.
Estrategias operativas: mantener una posición del 70-80% a corto plazo, enfocándose en activos con “beneficios políticos + mejora en beneficios”, como capacidad de IA (semiconductores, servidores), manufactura avanzada (robots industriales, equipos de inspección), y recuperación del consumo (electrodomésticos, vehículos con programas de renovación), evitando acciones de temática pura con subidas excesivas; a mediano plazo, aplicar la estrategia de “vender alto y comprar bajo”, aumentando en soportes clave (como 3500 puntos) y reduciendo en resistencias (como 3800 puntos), controlando la exposición en 50-70%; a largo plazo, mantener una inversión en valor, priorizando sectores apoyados por el “Plan Quince años” como tecnología autosuficiente, transición ecológica y actualización del consumo, comprando en caídas y evitando comprar en picos.
### 七、Errores comunes en la evaluación del momento del rebote y cómo evitarlos
1. Error 1: Entrar en mercado en cuanto se anuncian políticas — el fondo político no equivale al fondo de mercado; se necesita validar con fondos, tecnología y emociones, para evitar entrar demasiado pronto y quedar atrapado; cómo evitarlo: observar 1-2 semanas tras la política, y si el volumen aumenta, el índice se estabiliza y las emociones mejoran, entonces entrar.
2. Error 2: Solo mirar valoración sin tendencia — una valoración baja no garantiza un rebote; hay que combinar con tendencia, por ejemplo, activos en tendencia bajista con valoración baja pueden seguir cayendo en “trampas de valoración”; cómo evitarlo: priorizar activos con “valoración baja + tendencia en reversión al alza”, y evitar los en tendencia bajista.
3. Error 3: Confirmar rebote solo por picos de volumen — picos aislados suelen ser especulación a corto plazo, no sustentan un rebote duradero; cómo evitarlo: esperar volumen escalonado y confirmación de tres días consecutivos con volumen superior a 10 billones, para evitar entrar en picos de volumen aislados.
4. Error 4: Estar completamente en mercado en cuanto la emoción mejora — en las primeras fases de recuperación, puede haber repeticiones y correcciones; riesgo de estar en exceso; cómo evitarlo: en la fase inicial de recuperación emocional, limitar la exposición a 50%, y aumentar gradualmente a 70-80% tras confirmación técnica.
**Conclusión**
La evaluación del momento del rebote en el mercado secundario es, en esencia, una consideración integral de las cinco dimensiones: políticas, fondos, valoración, tecnología y emociones. Un solo indicador no es confiable; la resonancia de múltiples dimensiones es la clave del rebote. En 2026, en un mercado de alta volatilidad, los inversores deben establecer un marco práctico de “posicionamiento en el lado izquierdo, confirmación en el lado derecho”, para aprovechar tanto las oportunidades que brindan las políticas y tendencias industriales como para estar alertas a las perturbaciones externas y riesgos internos que puedan causar correcciones. Recuerda: el rebote no es un fin, sino el inicio de un nuevo ciclo; solo manteniendo una inversión en valor, enfocándose en las líneas principales y controlando el riesgo, se puede captar con precisión el momento del rebote y lograr beneficios sostenidos a largo plazo.
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Análisis profundo de la oportunidad de rebote en el mercado secundario
El rebote no es un pulso aleatorio, sino el resultado de la resonancia de cinco dimensiones principales: políticas, fondos, valoración, tecnología y emociones. En mercados altamente volátiles, captar con precisión el momento del rebote requiere entender tanto el ciclo macro como validar a nivel micro, además de establecer un marco práctico de “posicionamiento en el lado izquierdo, confirmación en el lado derecho”. Este artículo desglosa el mecanismo de formación del rebote desde las cinco dimensiones clave, combinando las características del mercado en 2026, y ofrece criterios prácticos para juzgar el momento y estrategias operativas.
### 一、底部 político: la señal de inicio del rebote, no la señal de entrada
El fondo político es la primera fuerza motriz del rebote en el mercado secundario, pero no todos los políticas provocan un rebote efectivo; lo crucial es la triple validación de “intensidad, continuidad y reconocimiento del mercado”.
Criterios centrales para juzgar el fondo político: primero, señales de liquidez flexible, como reducción de reservas obligatorias, recortes de tasas, renovación excesiva de MLF, reducción de tasas de depósito, que mejoran directamente la oferta de fondos en el mercado; en octubre de 2025, el banco central redujo en 0.5 puntos porcentuales las reservas obligatorias, liberando más de 8000 mil millones de yuanes en fondos a largo plazo, convirtiéndose en la clave para el inicio del rebote en las acciones A. Segundo, políticas específicas para el mercado de acciones, como reducción de costos de transacción (impuesto de timbre, tasas de transferencia), endurecimiento de reglas de reducción de participaciones, desaceleración en el ritmo de OPI, entrada de fondos estatales (incremento en ETF, recompra de empresas estatales), que aumentan la atracción de activos de renta variable; a principios de 2026, la regulación limitó la reducción masiva de grandes accionistas, sumado a una recompra de fondos estatales superior a 500 mil millones de yuanes, que rápidamente cambió las expectativas pesimistas del mercado. Tercero, políticas industriales y de expansión interna, como subsidios para actualización de equipos, programas de renovación de bienes de consumo, subsidios para vehículos eléctricos, que impulsan directamente la mejora de beneficios empresariales; en el inicio del plan “Quince años”, en 2026, las órdenes de robots industriales crecieron más del 30% interanual, siendo un catalizador clave para el rebote del sector manufacturero de alta gama.
Relación entre fondo político y fondo de mercado: el fondo político suele liderar al fondo de mercado por 1-3 meses, durante los cuales pasa por un proceso de “emisión de políticas → prueba del mercado → segundo fondo → estabilización y recuperación”. Tras establecerse el fondo político en octubre de 2024, el mercado de acciones A solo formó fondo en diciembre de 2024, con el índice Shanghai Composite bajando de 3050 a 2885 puntos, principalmente por dudas sobre la efectividad de las políticas y ventas concentradas. Para determinar si el fondo político se convierte en fondo de mercado, lo esencial es la velocidad de implementación de las políticas y la validación con datos económicos: cuando las políticas pasan de “declaraciones” a “inversiones reales”, y datos como PMI, ventas minoristas y beneficios industriales muestran mejoras marginales, es probable que se forme un fondo de mercado.
### 二、资金面:el volumen es el “espejo de la verdad” del rebote, solo la entrada continua es la verdadera oportunidad
El capital es la sangre del mercado; la esencia del rebote es la entrada de fondos incrementales que generan un desequilibrio entre oferta y demanda de participaciones. Un rebote sin soporte en volumen es “agua sin fuente”, mientras que una estructura saludable de volumen es la garantía principal de sostenibilidad del rebote.
Dimensiones clave para observar el capital: primero, la liquidez total, donde la tasa de crecimiento de M2 y el incremento en financiamiento social (社融) son indicadores centrales. Cuando la tasa de crecimiento de M2 se mantiene por encima del crecimiento del PIB+CPI y el financiamiento social supera las expectativas, la liquidez del mercado es abundante y la probabilidad de rebote aumenta significativamente; en enero de 2026, M2 creció un 10.8% interanual, y el financiamiento social superó los 4.5 billones de yuanes, estableciendo una base sólida para el rebote en las acciones A. Segundo, las tendencias de fondos institucionales, como la posición de fondos públicos, flujos de fondos hacia el norte (北向资金), y la proporción de asignación en fondos de seguros, son clave; cuando la posición de fondos públicos está por debajo del 75%, generalmente hay espacio para aumentar posiciones, aumentando la elasticidad del rebote; los fondos del norte, considerados “dinero inteligente”, que continúan ingresando netamente (más de 300 millones de yuanes en un mes), suelen ser señales importantes del rebote; a principios de 2026, los fondos del norte ingresaron netamente durante tres semanas consecutivas con más de 200 millones de yuanes, enfocándose en sectores clave como finanzas y hardware de IA. Tercero, la entrada de fondos de los residentes, donde en un entorno de bajas tasas de interés, la “mudanza” de ahorros es una fuente importante de incremento; en 2026, aproximadamente 50-70 billones de yuanes en depósitos a plazo vencen, y se estima que entre un 13-20% de estos fondos podrían dirigirse a activos de renta variable, aportando unos 350 mil millones de yuanes adicionales; además, cuando la proporción de asignación en fondos de seguros aumenta en 1 punto porcentual, puede liberar más de 370 mil millones de yuanes, siendo un motor importante del rebote.
Criterios de resonancia del volumen: un rebote saludable siempre irá acompañado de incrementos escalonados en volumen, no de picos aislados. Primero, al romper niveles clave (como la media anual o plataformas de consolidación previas), el volumen debe aumentar progresivamente, alcanzando nuevos niveles al superar la media anual y siendo aún mayor al romper plataformas anteriores, indicando entrada continua de fondos y no solo especulación a corto plazo; segundo, tras la ruptura, el volumen debe mantenerse en niveles altos, con volumen alcista mayor que bajista, mostrando predominancia de los alcistas y que las correcciones son solo “limpiezas” y no ventas; tercero, que el volumen de negocio supere los 10 billones en tres días consecutivos, y que los sectores muestren un patrón de “blue chips en escenario, crecimiento en escena”, por ejemplo, en enero de 2026, las acciones en las acciones A superaron los 10 billones en cinco días consecutivos, con un aumento en la participación de sectores como valores y AI, impulsando que el índice supere los 3500 puntos.
### 三、估值底:el núcleo de la seguridad, el sobreventa como “acelerador” del rebote
La valoración es la margen de seguridad del rebote; una valoración baja combinada con expectativas de mejora en los fundamentales es la fórmula dorada para el rebote. En periodos de pánico, los activos de calidad suelen ser maltratados, formando “zonas de valoración baja”, que ofrecen amplio espacio para la recuperación.
Indicadores clave para juzgar el fondo de valoración: primero, la valoración general del mercado, cuando el PER dinámico del CSI 300 está por debajo de 12 veces y el del CSI 500 por debajo de 20 veces, generalmente se sitúan por debajo del centro de valoración histórica, con margen de seguridad; a finales del tercer trimestre de 2025, el PER del CSI 300 fue aproximadamente 14 veces, no en niveles extremos, pero con expectativas de mejora en beneficios, ya tiene base para un rebote. Segundo, la diferenciación en valoración por sectores, enfocándose en “sectores de alta prosperidad y baja valoración”, como en 2026, sectores de IA y semiconductores, con expectativas de crecimiento de beneficios superiores al 50%, pero con valoraciones solo entre 25-30 veces, significativamente por debajo de la media histórica, siendo la línea principal del rebote. Tercero, la relación entre precio y valor en libros (破净率) y la rentabilidad por dividendo, cuando hay más de 300 acciones por debajo del valor en libros, con una relación de más del 10%, o en sectores de alto dividendo (como bancos y utilities) con rentabilidad superior al 5%, muestran características evidentes de fondo de mercado; a finales de 2025, la rentabilidad media por dividendo en bancos alcanzó el 5.8%, atrayendo fondos a largo plazo y actuando como “lastre” del rebote.
Oportunidades en sobreventa: la sobreventa es un catalizador importante del rebote; cuanto más profundo sea el descenso y más prolongada la corrección, mayor será la elasticidad del rebote. Para identificar activos en sobreventa, deben cumplir con tres condiciones: primero, la magnitud de la corrección, con una caída superior al 40% respecto a los máximos previos, y significativamente mayor que el mercado; segundo, la duración, con correcciones que superan los 6 meses, permitiendo una rotación suficiente de participaciones y liberando la presión de las posiciones atrapadas; tercero, que los fundamentales no hayan empeorado, con beneficios estables y flujo de caja saludable, sin caídas causadas por colapso de los fundamentales, como en principios de 2026, algunas empresas de IA que retrocedieron más del 50% por especulación previa, pero sin cambios en las expectativas de crecimiento, siendo los principales objetivos de sobreventa para el rebote.
### 四、技术面:el “señalizador” del rebote, confirmación de entrada mediante múltiples indicadores
El análisis técnico es la “herramienta visual” para detectar el momento del rebote, mediante patrones de precios, sistemas de medias móviles, relaciones volumen-precio, entre otros, permitiendo captar con precisión las señales de inicio y confirmación, evitando comprar en “la mitad del camino”.
Señales técnicas clave: primero, la confirmación de la formación de fondo, como “fondo en W”, “hombro-cabeza-hombro invertido”, “fondo en arco”, cuya ruptura tras la formación es una señal importante de entrada; en diciembre de 2025, el índice Shanghai Composite formó un fondo en W, con la parte derecha más alta que la izquierda, y al romper la línea de cuello (3200 puntos) con volumen, se confirmó el inicio del rebote. Segundo, el giro de las medias móviles, cuando las medias cortas (5 y 10 días) cruzan al alza las medias de mayor plazo (20 y 60 días), formando “cruce dorado”, y las medias se ordenan en tendencia alcista, indicando cambio de tendencia de débil a fuerte; en enero de 2026, la media de 5 días cruzó al alza la de 10 y 20 días, seguida por la de 60 días que empezó a subir, impulsando la continuidad del rebote. Tercero, la divergencia entre volumen y precio, cuando el índice alcanza nuevos mínimos sin que el volumen también lo haga, o cuando el índice cae pero indicadores como MACD muestran divergencias bajistas, son señales de advertencia; en noviembre de 2025, el mercado mostró “nuevo mínimo en índice, disminución del volumen y divergencia en MACD”, señalando que el rebote estaba próximo. Cuarto, niveles clave de soporte que se mantienen firmes, como mínimos previos, niveles redondos y medias anuales, cuando el índice se apoya en estos niveles (por ejemplo, en consolidación con volumen reducido o rápida recuperación), es una validación importante; en enero de 2026, el índice en 3300 puntos (parte baja de la plataforma de consolidación previa) encontró soporte, y tras tres días de consolidación con volumen reducido, rebotó con volumen, confirmando soporte.
Prioridad en señales técnicas: tendencia > patrón > volumen-precio > impulso. En la práctica, combinar múltiples indicadores en resonancia, como “ruptura en W + cruce dorado + aumento de volumen”, aumenta la probabilidad de un rebote confiable; en cambio, indicadores aislados (como solo cruce dorado) tienen menor fiabilidad y deben usarse con cautela.
### 五、情绪底:la “última milla” del rebote, oportunidad tras el pánico extremo
La emoción del mercado es el “amplificador” del rebote; en pánico extremo, suele gestarse una gran oportunidad, mientras que en exceso de optimismo puede marcar el techo. El fondo emocional suele ser posterior al fondo político y de valoración, y es la “última señal de confirmación” del rebote.
Indicadores clave para detectar el fondo emocional: primero, el índice de miedo, como el VIX (o en A-shares, el “Índice de volatilidad del CSI 300”), cuando supera 30 y se mantiene por más de una semana, el mercado está en pánico extremo, con una probabilidad de rebote superior al 80%; en diciembre de 2025, el índice de volatilidad superó 35, y posteriormente el mercado se estabilizó y rebotó. Segundo, la posición de los inversores, cuando los minoristas y fondos institucionales están en niveles históricos bajos, la presión de ventas se libera y hay mayor espacio para la recuperación; a finales de 2025, la posición media de los minoristas fue inferior al 30%, y la de fondos públicos en acciones alcanzó aproximadamente el 72%, ambos en mínimos históricos, facilitando la entrada de capital. Tercero, los indicadores de sentimiento, como la relación entre acciones en subida y bajada, ratio de límites diarios, saldo de financiamiento y margen de préstamo, cuando estos indicadores muestran valores extremos (relación <0.3, más de 50 acciones en límite de bajada, saldo de financiamiento en descenso durante tres semanas), el mercado está en mínimos emocionales y la recuperación es inminente; en noviembre de 2025, la relación en acciones fue 0.25, con 80 acciones en límite de bajada y saldo de financiamiento en caída, señalando un fondo emocional, seguido de una recuperación de más de 200 puntos. Cuarto, la orientación de los medios y la opinión pública, cuando los principales medios cambian de “optimismo pesimista” a “neutral” o “optimista”, o cuando el foco de discusión pasa de “riesgos” a “oportunidades”, el fondo emocional se consolida; en principios de 2026, los medios principales reportaron intensamente sobre “políticas de expansión interna” y “mudanza de ahorros”, impulsando un cambio de sentimiento de pesimismo a optimismo.
Estrategias en el fondo emocional: en pánico extremo, se puede posicionar en activos de sobreventa de calidad, controlando la exposición (alrededor del 30-50%), evitando estar completamente en mercado demasiado pronto; cuando el sentimiento empieza a mejorar (relación en acciones >0.5, más de 30 acciones en límite de bajada, indicadores técnicos confirmados), se puede aumentar la posición (hasta 70-80%), capturando la ola principal del rebote; en exceso de optimismo (más del 70% en minoristas, saldo de financiamiento en rápido aumento, medios en “optimismo total”), hay que estar alerta para evitar el techo del rebote, reduciendo posiciones a tiempo.
### 六、判断2026年反弹时机的实战:五大维度共振,把握结构性机会
Con las características del mercado en 2026, en una fase de “fondo político establecido, valoración con soporte, mejora en fondos, fortalecimiento técnico y recuperación emocional”, el rebote aún tiene continuidad, pero hay que estar atento a la diferenciación estructural.
Los principales impulsores del rebote en 2026: primero, la liberación intensiva de beneficios de la política de “Quince años”, con énfasis en expansión interna, actualización industrial y autosuficiencia tecnológica, que impulsa la mejora de beneficios empresariales; segundo, la continuidad de liquidez flexible, con el banco central manteniendo tasas bajas y expectativas de recortes de tasas, proporcionando fondos suficientes; tercero, la tendencia del sector IA, con expectativas de crecimiento fuerte en capacidad de cálculo, modelos y aplicaciones, siendo la línea principal del rebote; cuarto, la aceleración en la mudanza de ahorros de los residentes, con fondos a plazo que vencen y se trasladan progresivamente a activos de renta variable, generando incrementos de capital.
Juzgar con precisión el momento del rebote: a corto plazo (1-3 meses), centrarse en las ventanas políticas previas y posteriores a las dos sesiones (marzo de 2026), con ritmo acelerado en políticas de expansión interna y catalizadores de beneficios en informes anuales (enero-abril), lo que probablemente prolongue el rebote, con el índice Shanghai Composite alcanzando los 3800 puntos; a mediano plazo (3-6 meses), estar atento a posibles perturbaciones de la Reserva Federal (como menor ritmo de recortes) y a una desaceleración en la recuperación económica interna, lo que puede llevar a un período de consolidación y oportunidades estructurales; a largo plazo (6-12 meses), si la recuperación económica supera expectativas y los beneficios continúan mejorando, el rebote puede convertirse en una reversión, con las principales líneas (IA, manufactura avanzada, recuperación del consumo) en una tendencia alcista prolongada.
Estrategias operativas: mantener una posición del 70-80% a corto plazo, enfocándose en activos con “beneficios políticos + mejora en beneficios”, como capacidad de IA (semiconductores, servidores), manufactura avanzada (robots industriales, equipos de inspección), y recuperación del consumo (electrodomésticos, vehículos con programas de renovación), evitando acciones de temática pura con subidas excesivas; a mediano plazo, aplicar la estrategia de “vender alto y comprar bajo”, aumentando en soportes clave (como 3500 puntos) y reduciendo en resistencias (como 3800 puntos), controlando la exposición en 50-70%; a largo plazo, mantener una inversión en valor, priorizando sectores apoyados por el “Plan Quince años” como tecnología autosuficiente, transición ecológica y actualización del consumo, comprando en caídas y evitando comprar en picos.
### 七、Errores comunes en la evaluación del momento del rebote y cómo evitarlos
1. Error 1: Entrar en mercado en cuanto se anuncian políticas — el fondo político no equivale al fondo de mercado; se necesita validar con fondos, tecnología y emociones, para evitar entrar demasiado pronto y quedar atrapado; cómo evitarlo: observar 1-2 semanas tras la política, y si el volumen aumenta, el índice se estabiliza y las emociones mejoran, entonces entrar.
2. Error 2: Solo mirar valoración sin tendencia — una valoración baja no garantiza un rebote; hay que combinar con tendencia, por ejemplo, activos en tendencia bajista con valoración baja pueden seguir cayendo en “trampas de valoración”; cómo evitarlo: priorizar activos con “valoración baja + tendencia en reversión al alza”, y evitar los en tendencia bajista.
3. Error 3: Confirmar rebote solo por picos de volumen — picos aislados suelen ser especulación a corto plazo, no sustentan un rebote duradero; cómo evitarlo: esperar volumen escalonado y confirmación de tres días consecutivos con volumen superior a 10 billones, para evitar entrar en picos de volumen aislados.
4. Error 4: Estar completamente en mercado en cuanto la emoción mejora — en las primeras fases de recuperación, puede haber repeticiones y correcciones; riesgo de estar en exceso; cómo evitarlo: en la fase inicial de recuperación emocional, limitar la exposición a 50%, y aumentar gradualmente a 70-80% tras confirmación técnica.
**Conclusión**
La evaluación del momento del rebote en el mercado secundario es, en esencia, una consideración integral de las cinco dimensiones: políticas, fondos, valoración, tecnología y emociones. Un solo indicador no es confiable; la resonancia de múltiples dimensiones es la clave del rebote. En 2026, en un mercado de alta volatilidad, los inversores deben establecer un marco práctico de “posicionamiento en el lado izquierdo, confirmación en el lado derecho”, para aprovechar tanto las oportunidades que brindan las políticas y tendencias industriales como para estar alertas a las perturbaciones externas y riesgos internos que puedan causar correcciones. Recuerda: el rebote no es un fin, sino el inicio de un nuevo ciclo; solo manteniendo una inversión en valor, enfocándose en las líneas principales y controlando el riesgo, se puede captar con precisión el momento del rebote y lograr beneficios sostenidos a largo plazo.