Malasia, como centro financiero de la región de Asia-Pacífico, mantiene una postura de supervisión gradual y cautelosa hacia la industria de las criptomonedas, al mismo tiempo que implementa políticas que abren moderadamente el espacio de innovación. En este artículo, se analiza desde múltiples perspectivas, desde la base fiscal tradicional de Malasia hasta los mecanismos de tributación específicos de las criptomonedas y las últimas tendencias regulatorias de 2024.
Base fiscal tradicional de Malasia y su aplicación a los activos digitales
El sistema fiscal de Malasia está compuesto por una estructura de dos niveles: impuestos directos e indirectos. Los impuestos directos incluyen el impuesto sobre la renta, el impuesto sobre las ganancias de la transferencia de bienes raíces y el impuesto sobre los ingresos petroleros, gestionados por la Oficina de Impuestos Internos de Malasia. Por otro lado, los impuestos indirectos comprenden el impuesto a los bienes, aranceles, impuesto sobre ventas, impuesto sobre servicios y sellos, bajo la supervisión de la Royal Customs Department.
El gobierno de Malasia adopta un sistema fiscal descentralizado en el que el gobierno federal coordina la política fiscal nacional, mientras que los gobiernos estatales imponen impuestos locales como el impuesto a la tierra, el impuesto minero y el impuesto forestal. Dentro de esta estructura multinivel, la clasificación y tributación de las transacciones de criptomonedas es una cuestión de interés clave para los contribuyentes.
Marco del impuesto sobre la renta para empresas y particulares
El impuesto sobre la renta de las empresas en Malasia se establece de forma progresiva según el tamaño de la empresa y el capital social. Las empresas con un capital pagado inferior a RM250 millones disfrutan de tasas reducidas del 15-17% en las etapas iniciales, seguidas por la tasa estándar del 24%. Las empresas extranjeras y grandes empresas pagan una tasa fija del 24%.
El impuesto sobre la renta de las personas físicas es progresivo del 0 al 30%, y para no residentes y extranjeros se aplica una tasa fija del 30%. La forma en que este marco fiscal se extienda posteriormente a las actividades lucrativas con criptomonedas será clave para la interpretación de las autoridades fiscales.
Sistema de retención en origen y mecanismo del impuesto al valor añadido
En Malasia, ciertos ingresos están sujetos a retención en origen, con un 10% para servicios tecnológicos proporcionados por empresas no locales y un 15% para intereses. Las comisiones por contratos varían entre el 3% y el 10%, dependiendo del sector. Este mecanismo de retención en origen, junto con los tratados internacionales contra la doble imposición, crea un entorno complejo con tasas diferentes en cada país.
Actualización de directrices 2024: nuevas políticas de las autoridades fiscales sobre transacciones con criptomonedas
El 19 de agosto de 2024, la Comisión de Valores de Malasia (SC) revisó las directrices integrales sobre activos digitales, clarificando las últimas políticas regulatorias en el mercado de criptomonedas. La importancia de esta actualización radica en definir claramente la posición legal de los activos digitales bajo la Ley de Mercados de Capital y Servicios, los requisitos de financiación mediante ICO y IEO, y la regulación de los servicios de custodia de activos digitales.
Malasia actualmente no impone impuesto sobre las ganancias de capital en criptomonedas poseídas por particulares. Sin embargo, esto no significa que todas las transacciones con criptomonedas sean exentas de impuestos. Las autoridades fiscales han emitido directrices claras indicando que, si un individuo realiza transacciones con criptomonedas con fines lucrativos, esas ganancias se clasifican como ingresos comerciales y están sujetas a impuesto sobre la renta.
Criterios para la clasificación como day trader y tributación
La Oficina de Impuestos Internos de Malasia puede considerar a un individuo como “day trader” si cumple con uno o más de los siguientes criterios:
Poseer una cantidad significativa de criptomonedas
Acortar el período de tenencia
Tener una alta frecuencia de transacciones
Realizar actividades de procesamiento, empaquetado o promoción de monedas para mejorar la competitividad en el mercado
No tener la obligación de vender (por necesidades urgentes de liquidez o confiscación de activos)
Participar en transacciones claramente con fines comerciales
Utilizar financiamiento a corto plazo para compras
Otros factores auxiliares o documentación relacionada
Es importante destacar que, dado que en Malasia no existe un impuesto sobre las ganancias de capital, las autoridades fiscales pueden clasificar subjetivamente a los contribuyentes como day traders, lo que puede implicar una mayor fiscalización. Sin embargo, si se presentan pruebas de intención de mantener a largo plazo, se puede solicitar un tratamiento no gravado como inversión no lucrativa.
Marco regulatorio de activos digitales: estrategia de cumplimiento de Malasia
Evolución regulatoria de 2014 a 2024
En 2014, el Banco Central de Malasia (BNM) declaró oficialmente que las criptomonedas como Bitcoin no son moneda de curso legal y que su uso no está regulado. Al mismo tiempo, emitió advertencias sobre los riesgos asociados a las transacciones con activos digitales.
Un punto de inflexión ocurrió en 2018, cuando BNM desarrolló políticas contra el lavado de dinero y la financiación del terrorismo (AML/CFT) relacionadas con monedas digitales, exigiendo a los proveedores de servicios de criptomonedas registrarse como “entidades reportantes”. Esto implicó la implementación obligatoria de procedimientos de identificación de clientes (KYC), conservación de registros y reportes de transacciones sospechosas, marcando la entrada formal de Malasia en la regulación de activos digitales.
En 2019, la SC publicó la “Orden de regulación de activos digitales (Valores y Mercado de Capitales) 2019”, incluyendo por primera vez en la regulación del mercado de capitales los activos digitales con características de valores. En 2020, se emitieron directrices más detalladas sobre activos digitales, estableciendo requisitos para solicitudes de ICO, uso de fondos y criterios de elegibilidad para inversores.
Asimismo, se establecieron requisitos específicos para las plataformas de intercambio de activos digitales (DAX), incluyendo KYC riguroso, mecanismos de protección del inversor, seguridad tecnológica, divulgación de información, control interno y reportes de cumplimiento. Estas medidas cerraron vacíos regulatorios previos y permitieron que la emisión de tokens y la operación de plataformas tengan un marco legal vinculante y ejecutable.
Plataformas conformes y refuerzo en la aplicación
Actualmente, plataformas como Luno, Tokenize y SINECY operan con licencias de cumplimiento formal bajo la supervisión de las autoridades malayas. Además, entre 2021 y 2022, la SC intensificó las acciones contra plataformas no autorizadas, publicando listas de advertencia para alertar a los inversores sobre plataformas no registradas.
Límites entre tributación y regulación: clasificación de day traders e ingresos
Mecanismo de cálculo de ingresos gravables
Las autoridades fiscales de Malasia simplifican el cálculo del ingreso gravable para entidades que realizan transacciones lucrativas con criptomonedas, considerando la diferencia entre el costo de adquisición y el precio de venta. Sin embargo, los contribuyentes que reciben criptomonedas como contraprestación deben determinar sus ingresos en función del valor de mercado en el momento de la adquisición y declarar en su declaración de impuestos.
Un aspecto relevante es que, si las transacciones de criptomonedas califican como “actividades comerciales de alto riesgo” según el artículo 33 de la Ley del Impuesto sobre la Renta, se pueden deducir gastos relacionados como intereses, costos de cumplimiento y costos de mantenimiento, lo que reduce la carga fiscal efectiva del contribuyente.
Ambigüedad en la frontera entre inversión y comercio
En la práctica, uno de los mayores desafíos es la ambigüedad en la distinción entre compra con fines de inversión y uso con fines comerciales. Por ejemplo, si un individuo adquiere Bitcoin con fines de inversión y posteriormente lo usa para pagar deudas, las autoridades fiscales pueden reevaluar la naturaleza de la transacción y ajustar la base imponible. Esta incertidumbre representa un reto práctico en la tributación de criptomonedas en Malasia.
Conformidad con estándares internacionales y futuras políticas
Cooperación multilateral y adaptación a nuevas formas de activos
Las autoridades regulatorias (SC, BNM) colaboran con organismos internacionales como IOSCO y FATF, realizando investigaciones conjuntas y evaluaciones sobre activos emergentes como NFT, stablecoins y DeFi. En lugar de prohibir de inmediato estas formas de activos, mantienen una postura de vigilancia cautelosa, esperando la formación de consensos internacionales.
Dirección futura de las políticas
El mercado de criptomonedas en Malasia continúa creciendo con el aumento de usuarios en plataformas conformes como Luno y Tokenize. Las autoridades también participan en proyectos de exploración de monedas digitales de banco central (CBDC), sentando las bases para futuras políticas.
Se anticipa que en los próximos cinco años, las políticas evolucionarán hacia una mayor alineación con estándares internacionales (recomendaciones FATF, marco MiCA), fortaleciendo los mecanismos de intercambio de datos transfronterizos, estableciendo auditorías independientes para las reservas de stablecoins y unificando criterios internacionales para auditorías de plataformas.
En el ámbito fiscal, la digitalización facilitará la implementación de sistemas automáticos de reporte basados en blockchain, reduciendo la carga de cumplimiento para los contribuyentes y mejorando la eficiencia en la recaudación por parte de las autoridades.
En definitiva, Malasia, equilibrando gestión de riesgos y crecimiento económico, busca integrar progresivamente las criptomonedas en su sistema financiero tradicional, impulsando el desarrollo de la economía digital en la región.
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Sistema de impuestos de criptomonedas en Malasia y actualizaciones regulatorias para 2024
Malasia, como centro financiero de la región de Asia-Pacífico, mantiene una postura de supervisión gradual y cautelosa hacia la industria de las criptomonedas, al mismo tiempo que implementa políticas que abren moderadamente el espacio de innovación. En este artículo, se analiza desde múltiples perspectivas, desde la base fiscal tradicional de Malasia hasta los mecanismos de tributación específicos de las criptomonedas y las últimas tendencias regulatorias de 2024.
Base fiscal tradicional de Malasia y su aplicación a los activos digitales
El sistema fiscal de Malasia está compuesto por una estructura de dos niveles: impuestos directos e indirectos. Los impuestos directos incluyen el impuesto sobre la renta, el impuesto sobre las ganancias de la transferencia de bienes raíces y el impuesto sobre los ingresos petroleros, gestionados por la Oficina de Impuestos Internos de Malasia. Por otro lado, los impuestos indirectos comprenden el impuesto a los bienes, aranceles, impuesto sobre ventas, impuesto sobre servicios y sellos, bajo la supervisión de la Royal Customs Department.
El gobierno de Malasia adopta un sistema fiscal descentralizado en el que el gobierno federal coordina la política fiscal nacional, mientras que los gobiernos estatales imponen impuestos locales como el impuesto a la tierra, el impuesto minero y el impuesto forestal. Dentro de esta estructura multinivel, la clasificación y tributación de las transacciones de criptomonedas es una cuestión de interés clave para los contribuyentes.
Marco del impuesto sobre la renta para empresas y particulares
El impuesto sobre la renta de las empresas en Malasia se establece de forma progresiva según el tamaño de la empresa y el capital social. Las empresas con un capital pagado inferior a RM250 millones disfrutan de tasas reducidas del 15-17% en las etapas iniciales, seguidas por la tasa estándar del 24%. Las empresas extranjeras y grandes empresas pagan una tasa fija del 24%.
El impuesto sobre la renta de las personas físicas es progresivo del 0 al 30%, y para no residentes y extranjeros se aplica una tasa fija del 30%. La forma en que este marco fiscal se extienda posteriormente a las actividades lucrativas con criptomonedas será clave para la interpretación de las autoridades fiscales.
Sistema de retención en origen y mecanismo del impuesto al valor añadido
En Malasia, ciertos ingresos están sujetos a retención en origen, con un 10% para servicios tecnológicos proporcionados por empresas no locales y un 15% para intereses. Las comisiones por contratos varían entre el 3% y el 10%, dependiendo del sector. Este mecanismo de retención en origen, junto con los tratados internacionales contra la doble imposición, crea un entorno complejo con tasas diferentes en cada país.
Actualización de directrices 2024: nuevas políticas de las autoridades fiscales sobre transacciones con criptomonedas
El 19 de agosto de 2024, la Comisión de Valores de Malasia (SC) revisó las directrices integrales sobre activos digitales, clarificando las últimas políticas regulatorias en el mercado de criptomonedas. La importancia de esta actualización radica en definir claramente la posición legal de los activos digitales bajo la Ley de Mercados de Capital y Servicios, los requisitos de financiación mediante ICO y IEO, y la regulación de los servicios de custodia de activos digitales.
Malasia actualmente no impone impuesto sobre las ganancias de capital en criptomonedas poseídas por particulares. Sin embargo, esto no significa que todas las transacciones con criptomonedas sean exentas de impuestos. Las autoridades fiscales han emitido directrices claras indicando que, si un individuo realiza transacciones con criptomonedas con fines lucrativos, esas ganancias se clasifican como ingresos comerciales y están sujetas a impuesto sobre la renta.
Criterios para la clasificación como day trader y tributación
La Oficina de Impuestos Internos de Malasia puede considerar a un individuo como “day trader” si cumple con uno o más de los siguientes criterios:
Es importante destacar que, dado que en Malasia no existe un impuesto sobre las ganancias de capital, las autoridades fiscales pueden clasificar subjetivamente a los contribuyentes como day traders, lo que puede implicar una mayor fiscalización. Sin embargo, si se presentan pruebas de intención de mantener a largo plazo, se puede solicitar un tratamiento no gravado como inversión no lucrativa.
Marco regulatorio de activos digitales: estrategia de cumplimiento de Malasia
Evolución regulatoria de 2014 a 2024
En 2014, el Banco Central de Malasia (BNM) declaró oficialmente que las criptomonedas como Bitcoin no son moneda de curso legal y que su uso no está regulado. Al mismo tiempo, emitió advertencias sobre los riesgos asociados a las transacciones con activos digitales.
Un punto de inflexión ocurrió en 2018, cuando BNM desarrolló políticas contra el lavado de dinero y la financiación del terrorismo (AML/CFT) relacionadas con monedas digitales, exigiendo a los proveedores de servicios de criptomonedas registrarse como “entidades reportantes”. Esto implicó la implementación obligatoria de procedimientos de identificación de clientes (KYC), conservación de registros y reportes de transacciones sospechosas, marcando la entrada formal de Malasia en la regulación de activos digitales.
En 2019, la SC publicó la “Orden de regulación de activos digitales (Valores y Mercado de Capitales) 2019”, incluyendo por primera vez en la regulación del mercado de capitales los activos digitales con características de valores. En 2020, se emitieron directrices más detalladas sobre activos digitales, estableciendo requisitos para solicitudes de ICO, uso de fondos y criterios de elegibilidad para inversores.
Asimismo, se establecieron requisitos específicos para las plataformas de intercambio de activos digitales (DAX), incluyendo KYC riguroso, mecanismos de protección del inversor, seguridad tecnológica, divulgación de información, control interno y reportes de cumplimiento. Estas medidas cerraron vacíos regulatorios previos y permitieron que la emisión de tokens y la operación de plataformas tengan un marco legal vinculante y ejecutable.
Plataformas conformes y refuerzo en la aplicación
Actualmente, plataformas como Luno, Tokenize y SINECY operan con licencias de cumplimiento formal bajo la supervisión de las autoridades malayas. Además, entre 2021 y 2022, la SC intensificó las acciones contra plataformas no autorizadas, publicando listas de advertencia para alertar a los inversores sobre plataformas no registradas.
Límites entre tributación y regulación: clasificación de day traders e ingresos
Mecanismo de cálculo de ingresos gravables
Las autoridades fiscales de Malasia simplifican el cálculo del ingreso gravable para entidades que realizan transacciones lucrativas con criptomonedas, considerando la diferencia entre el costo de adquisición y el precio de venta. Sin embargo, los contribuyentes que reciben criptomonedas como contraprestación deben determinar sus ingresos en función del valor de mercado en el momento de la adquisición y declarar en su declaración de impuestos.
Un aspecto relevante es que, si las transacciones de criptomonedas califican como “actividades comerciales de alto riesgo” según el artículo 33 de la Ley del Impuesto sobre la Renta, se pueden deducir gastos relacionados como intereses, costos de cumplimiento y costos de mantenimiento, lo que reduce la carga fiscal efectiva del contribuyente.
Ambigüedad en la frontera entre inversión y comercio
En la práctica, uno de los mayores desafíos es la ambigüedad en la distinción entre compra con fines de inversión y uso con fines comerciales. Por ejemplo, si un individuo adquiere Bitcoin con fines de inversión y posteriormente lo usa para pagar deudas, las autoridades fiscales pueden reevaluar la naturaleza de la transacción y ajustar la base imponible. Esta incertidumbre representa un reto práctico en la tributación de criptomonedas en Malasia.
Conformidad con estándares internacionales y futuras políticas
Cooperación multilateral y adaptación a nuevas formas de activos
Las autoridades regulatorias (SC, BNM) colaboran con organismos internacionales como IOSCO y FATF, realizando investigaciones conjuntas y evaluaciones sobre activos emergentes como NFT, stablecoins y DeFi. En lugar de prohibir de inmediato estas formas de activos, mantienen una postura de vigilancia cautelosa, esperando la formación de consensos internacionales.
Dirección futura de las políticas
El mercado de criptomonedas en Malasia continúa creciendo con el aumento de usuarios en plataformas conformes como Luno y Tokenize. Las autoridades también participan en proyectos de exploración de monedas digitales de banco central (CBDC), sentando las bases para futuras políticas.
Se anticipa que en los próximos cinco años, las políticas evolucionarán hacia una mayor alineación con estándares internacionales (recomendaciones FATF, marco MiCA), fortaleciendo los mecanismos de intercambio de datos transfronterizos, estableciendo auditorías independientes para las reservas de stablecoins y unificando criterios internacionales para auditorías de plataformas.
En el ámbito fiscal, la digitalización facilitará la implementación de sistemas automáticos de reporte basados en blockchain, reduciendo la carga de cumplimiento para los contribuyentes y mejorando la eficiencia en la recaudación por parte de las autoridades.
En definitiva, Malasia, equilibrando gestión de riesgos y crecimiento económico, busca integrar progresivamente las criptomonedas en su sistema financiero tradicional, impulsando el desarrollo de la economía digital en la región.