“Todos esperan que Bitcoin siga los pasos del oro y alcance nuevos máximos. Pero el mercado ha dado demasiado tiempo a los especuladores para comprar.” Los defensores del oro y economistas como Peter Schiff advirtieron en las redes sociales que “lo más probable es que Bitcoin no siga el ritmo del aumento del oro, lo que debilitará su posición como ‘oro digital’ y finalmente provocará una caída abrupta.”
En otra de sus declaraciones, Schiff aclaró aún más: “La tendencia que está experimentando la plata pronto se repetirá en Bitcoin. La subida de la plata presagiará un colapso catastrófico de Bitcoin.”
La lógica detrás de la advertencia
La advertencia de Schiff no es una opinión aislada, sino que se basa en su evaluación constante de la situación macroeconómica. Este economista, que ha sido crítico con las criptomonedas durante mucho tiempo, está transformando su preocupación por el dólar y la deuda estadounidense en una previsión pesimista sobre Bitcoin. Considera que el actual aumento de los metales preciosos es un “aviso” de una tormenta financiera más amplia. Compara el actual aumento del oro y la plata con las señales tempranas del mercado de préstamos subprime en 2007, que finalmente condujeron a la crisis financiera global de 2008.
En su marco analítico, la enorme deuda pública de EE. UU., que supera los 36 billones de dólares, la presión inflacionaria persistente y los factores geopolíticos están debilitando la posición del dólar. Cuando los inversores pierden confianza en la moneda fiduciaria, no se vuelven automáticamente a Bitcoin, sino que vuelven a los medios tradicionales de reserva de valor — oro y plata. La visión de Schiff es que, si realmente se produce una crisis de confianza en las monedas fiduciarias, Bitcoin enfrentará una prueba dura y no será, como muchos defensores creen, un refugio seguro.
Comparación de datos y rendimiento real
Para entender la advertencia de Schiff, hay que revisar el rendimiento reciente de diferentes activos. Los datos de 2025 muestran claramente la diferencia: el precio del oro subió más del 60% en ese año, mientras que Bitcoin cayó aproximadamente un 7%. Esta diferencia en el rendimiento es la base de las dudas de Schiff sobre la narrativa de Bitcoin como “oro digital”. Si Bitcoin tuviera un valor de reserva similar al oro, ¿por qué se muestra débil cuando el oro sube con fuerza? Schiff también enfatizó esto en una entrevista: “Creo que lo que está pasando ahora con el oro y la plata me recuerda a las subprime en 2007.”
Hasta el 21 de enero de 2026, el precio de Bitcoin era de $89,388.8, con una caída del 3.14% en las últimas 24 horas; mientras tanto, el precio de Ethereum era de $2,976.69, con una caída del 6.49% en 24 horas [citación: se necesita actualizar con los precios más recientes].
Voces diferentes en el mercado
A pesar de la severa advertencia de Schiff, en el mercado existen muchas voces distintas. Varias instituciones reconocidas y líderes del sector mantienen una visión optimista para 2026, formando un contraste total con la perspectiva de Schiff.
Las instituciones en general son optimistas: el analista Bernstein predice que Bitcoin podría alcanzar los 150,000 dólares en 2026, con un pico potencial de 200,000 dólares en 2027. El CEO de Ripple, Brad Garlinghouse, pronostica que Bitcoin podría llegar a 180,000 dólares a finales de 2026. El análisis de ChainCatcher incluso señala que, con el apoyo de fondos soberanos y capital institucional, Bitcoin podría desafiar la meta de 250,000 dólares. Estas predicciones optimistas reflejan una creciente aceptación de Bitcoin como activo estratégico por parte de los inversores institucionales. Según un informe de Grayscale, a finales de 2025, los activos bajo gestión de los ETF de Bitcoin en EE. UU. alcanzaron 1.03 billones de dólares, con un 24.5% de ese flujo proveniente de inversores institucionales.
Análisis multidimensional de los riesgos
En línea con la advertencia de Schiff, los observadores del mercado también señalan múltiples riesgos para Bitcoin en 2026. La volatilidad macroeconómica es un factor clave: si las principales economías mundiales vuelven a políticas monetarias más restrictivas, activos sin rendimiento como Bitcoin podrían verse presionados.
El entorno regulatorio también presenta incertidumbre: las nuevas reglas del IRS que entrarán en vigor a principios de 2026 podrían aumentar la carga de cumplimiento para los inversores. Además, el flujo de fondos hacia los ETF de criptomonedas merece atención: datos muestran que el iShares de Bitcoin de BlackRock experimentó una salida de 2.7 mil millones de dólares en solo cinco semanas.
Desde el análisis técnico, los riesgos estructurales del mercado de Bitcoin tampoco pueden ignorarse. Schiff ha insinuado que Bitcoin podría “seguir la subida de la plata, pero en dirección opuesta”, lo que apunta a una posible corrección rápida y profunda en el precio.
Datos de mercado y dinámicas en la cadena
Frente a opiniones contradictorias, los inversores pueden obtener una visión más clara a partir de datos concretos. El comportamiento en la cadena de Bitcoin ofrece pistas clave: la proporción de hodlers a largo plazo está aumentando, mientras que la de fondos especulativos a corto plazo está disminuyendo.
Según análisis de Gate, en 2026 es más probable que Bitcoin oscile dentro de un rango específico: entre 100,000 y 140,000 dólares, con una volatilidad extrema entre 80,000 y 160,000 dólares.
Los datos de mercado de Gate muestran que, al 21 de enero de 2026, la capitalización de mercado de Bitcoin alcanzó 1.84 billones de dólares, representando el 56.42% del mercado total de criptomonedas, lo que refleja su dominio en el ámbito de los activos digitales. Este cambio en la estructura del mercado sugiere que, en 2026, el precio de Bitcoin podría estabilizarse más, pero también que, cuando cambie la tendencia, la variación podría ser más pronunciada.
Estrategias para los inversores
Frente a señales de mercado complejas y predicciones profesionales contradictorias, los inversores quizás deban adoptar estrategias más prudentes y diversificadas. No conviene depender demasiado de una sola opinión: tanto la advertencia pesimista de Schiff como las predicciones optimistas de las instituciones son solo algunas de las muchas voces del mercado.
También es importante entender la madurez del mercado de Bitcoin. Con la entrada de más fondos institucionales, la lógica de precios de Bitcoin está evolucionando desde una narrativa pura hacia un enfoque más centrado en el valor a largo plazo y la estructura de capital. Este cambio puede hacer que el modelo de ciclos de cuatro años ya no sea completamente aplicable.
Para los inversores minoristas, 2026 puede ser un año más adecuado para adoptar una estrategia de ajuste dinámico por etapas, en lugar de apostar de una sola vez a los máximos o mínimos. Mantener una cartera diversificada y equilibrada entre diferentes clases de activos puede ser una forma razonable de afrontar la incertidumbre del mercado.
Al preguntarle sobre el futuro de Bitcoin, un inversor veterano en criptomonedas comentó en un tuit de Schiff: “No es la primera vez, ni será la última, que se ‘advierte’.” Otro usuario compartió un gráfico que muestra que la subida de Bitcoin desde 2023 supera aún el 150%, y añadió: “Define ‘colapso’.” El precio de la plata finalmente no alcanzó los 100 dólares por onza y en enero de 2026 retrocedió a la zona de 90 dólares. Mientras tanto, Bitcoin oscila entre 88,000 y 92,000 dólares, aparentemente esperando la próxima narrativa que impulse el mercado.
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Peter Schiff predice un "sorprendente desplome" de Bitcoin: ¿La ruptura de la plata por encima de los 100 dólares es un presagio de crisis?
“Todos esperan que Bitcoin siga los pasos del oro y alcance nuevos máximos. Pero el mercado ha dado demasiado tiempo a los especuladores para comprar.” Los defensores del oro y economistas como Peter Schiff advirtieron en las redes sociales que “lo más probable es que Bitcoin no siga el ritmo del aumento del oro, lo que debilitará su posición como ‘oro digital’ y finalmente provocará una caída abrupta.”
En otra de sus declaraciones, Schiff aclaró aún más: “La tendencia que está experimentando la plata pronto se repetirá en Bitcoin. La subida de la plata presagiará un colapso catastrófico de Bitcoin.”
La lógica detrás de la advertencia
La advertencia de Schiff no es una opinión aislada, sino que se basa en su evaluación constante de la situación macroeconómica. Este economista, que ha sido crítico con las criptomonedas durante mucho tiempo, está transformando su preocupación por el dólar y la deuda estadounidense en una previsión pesimista sobre Bitcoin. Considera que el actual aumento de los metales preciosos es un “aviso” de una tormenta financiera más amplia. Compara el actual aumento del oro y la plata con las señales tempranas del mercado de préstamos subprime en 2007, que finalmente condujeron a la crisis financiera global de 2008.
En su marco analítico, la enorme deuda pública de EE. UU., que supera los 36 billones de dólares, la presión inflacionaria persistente y los factores geopolíticos están debilitando la posición del dólar. Cuando los inversores pierden confianza en la moneda fiduciaria, no se vuelven automáticamente a Bitcoin, sino que vuelven a los medios tradicionales de reserva de valor — oro y plata. La visión de Schiff es que, si realmente se produce una crisis de confianza en las monedas fiduciarias, Bitcoin enfrentará una prueba dura y no será, como muchos defensores creen, un refugio seguro.
Comparación de datos y rendimiento real
Para entender la advertencia de Schiff, hay que revisar el rendimiento reciente de diferentes activos. Los datos de 2025 muestran claramente la diferencia: el precio del oro subió más del 60% en ese año, mientras que Bitcoin cayó aproximadamente un 7%. Esta diferencia en el rendimiento es la base de las dudas de Schiff sobre la narrativa de Bitcoin como “oro digital”. Si Bitcoin tuviera un valor de reserva similar al oro, ¿por qué se muestra débil cuando el oro sube con fuerza? Schiff también enfatizó esto en una entrevista: “Creo que lo que está pasando ahora con el oro y la plata me recuerda a las subprime en 2007.”
Hasta el 21 de enero de 2026, el precio de Bitcoin era de $89,388.8, con una caída del 3.14% en las últimas 24 horas; mientras tanto, el precio de Ethereum era de $2,976.69, con una caída del 6.49% en 24 horas [citación: se necesita actualizar con los precios más recientes].
Voces diferentes en el mercado
A pesar de la severa advertencia de Schiff, en el mercado existen muchas voces distintas. Varias instituciones reconocidas y líderes del sector mantienen una visión optimista para 2026, formando un contraste total con la perspectiva de Schiff.
Las instituciones en general son optimistas: el analista Bernstein predice que Bitcoin podría alcanzar los 150,000 dólares en 2026, con un pico potencial de 200,000 dólares en 2027. El CEO de Ripple, Brad Garlinghouse, pronostica que Bitcoin podría llegar a 180,000 dólares a finales de 2026. El análisis de ChainCatcher incluso señala que, con el apoyo de fondos soberanos y capital institucional, Bitcoin podría desafiar la meta de 250,000 dólares. Estas predicciones optimistas reflejan una creciente aceptación de Bitcoin como activo estratégico por parte de los inversores institucionales. Según un informe de Grayscale, a finales de 2025, los activos bajo gestión de los ETF de Bitcoin en EE. UU. alcanzaron 1.03 billones de dólares, con un 24.5% de ese flujo proveniente de inversores institucionales.
Análisis multidimensional de los riesgos
En línea con la advertencia de Schiff, los observadores del mercado también señalan múltiples riesgos para Bitcoin en 2026. La volatilidad macroeconómica es un factor clave: si las principales economías mundiales vuelven a políticas monetarias más restrictivas, activos sin rendimiento como Bitcoin podrían verse presionados.
El entorno regulatorio también presenta incertidumbre: las nuevas reglas del IRS que entrarán en vigor a principios de 2026 podrían aumentar la carga de cumplimiento para los inversores. Además, el flujo de fondos hacia los ETF de criptomonedas merece atención: datos muestran que el iShares de Bitcoin de BlackRock experimentó una salida de 2.7 mil millones de dólares en solo cinco semanas.
Desde el análisis técnico, los riesgos estructurales del mercado de Bitcoin tampoco pueden ignorarse. Schiff ha insinuado que Bitcoin podría “seguir la subida de la plata, pero en dirección opuesta”, lo que apunta a una posible corrección rápida y profunda en el precio.
Datos de mercado y dinámicas en la cadena
Frente a opiniones contradictorias, los inversores pueden obtener una visión más clara a partir de datos concretos. El comportamiento en la cadena de Bitcoin ofrece pistas clave: la proporción de hodlers a largo plazo está aumentando, mientras que la de fondos especulativos a corto plazo está disminuyendo.
Según análisis de Gate, en 2026 es más probable que Bitcoin oscile dentro de un rango específico: entre 100,000 y 140,000 dólares, con una volatilidad extrema entre 80,000 y 160,000 dólares.
Los datos de mercado de Gate muestran que, al 21 de enero de 2026, la capitalización de mercado de Bitcoin alcanzó 1.84 billones de dólares, representando el 56.42% del mercado total de criptomonedas, lo que refleja su dominio en el ámbito de los activos digitales. Este cambio en la estructura del mercado sugiere que, en 2026, el precio de Bitcoin podría estabilizarse más, pero también que, cuando cambie la tendencia, la variación podría ser más pronunciada.
Estrategias para los inversores
Frente a señales de mercado complejas y predicciones profesionales contradictorias, los inversores quizás deban adoptar estrategias más prudentes y diversificadas. No conviene depender demasiado de una sola opinión: tanto la advertencia pesimista de Schiff como las predicciones optimistas de las instituciones son solo algunas de las muchas voces del mercado.
También es importante entender la madurez del mercado de Bitcoin. Con la entrada de más fondos institucionales, la lógica de precios de Bitcoin está evolucionando desde una narrativa pura hacia un enfoque más centrado en el valor a largo plazo y la estructura de capital. Este cambio puede hacer que el modelo de ciclos de cuatro años ya no sea completamente aplicable.
Para los inversores minoristas, 2026 puede ser un año más adecuado para adoptar una estrategia de ajuste dinámico por etapas, en lugar de apostar de una sola vez a los máximos o mínimos. Mantener una cartera diversificada y equilibrada entre diferentes clases de activos puede ser una forma razonable de afrontar la incertidumbre del mercado.
Al preguntarle sobre el futuro de Bitcoin, un inversor veterano en criptomonedas comentó en un tuit de Schiff: “No es la primera vez, ni será la última, que se ‘advierte’.” Otro usuario compartió un gráfico que muestra que la subida de Bitcoin desde 2023 supera aún el 150%, y añadió: “Define ‘colapso’.” El precio de la plata finalmente no alcanzó los 100 dólares por onza y en enero de 2026 retrocedió a la zona de 90 dólares. Mientras tanto, Bitcoin oscila entre 88,000 y 92,000 dólares, aparentemente esperando la próxima narrativa que impulse el mercado.