Algunas personas no entran en nuestra vida para quedarse, sino para enseñar. Ellos son espejos que nos ayudan a entender qué es el valor y a quién debe ser otorgado. La verdadera cuestión no es considerar estos encuentros como pérdidas; sino aprender la lección y no repetir el mismo error. Porque, a menudo, las personas aprenden a reconocer a la persona correcta a través de las equivocadas.

Ver originales
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
  • Recompensa
  • Comentar
  • Republicar
  • Compartir
Comentar
0/400
Sin comentarios
  • Anclado