¿Subirá el yen japonés?: Análisis de la tendencia en 2025-2026

Introducción

La tendencia del yen japonés sigue siendo un tema de interés constante para inversores en todo el mundo, ya que el yen es una moneda con un volumen de comercio muy alto (en el quinto lugar del mercado de divisas) y desempeña un papel importante en la circulación de capitales a nivel global, lo que afecta directamente a diversos mercados financieros. Además, el yen es reconocido como un activo de refugio seguro (Safe Haven Asset) que los inversores recurren ante riesgos en el sistema financiero mundial. Entender los factores que impulsan los cambios en el yen, por tanto, es imprescindible para quienes están interesados en invertir.

Factores principales que afectan los cambios en el yen

1. La entidad económica de Japón

Japón sigue siendo una economía clave a nivel mundial. Se estima que en 2025 Japón caerá al quinto lugar en el ranking mundial en términos de valor del PIB, que alcanza aproximadamente 4.19 billones de dólares estadounidenses. Esta realidad indica la estabilidad y la importancia de la economía japonesa en el sistema global, lo que influye significativamente en el valor del yen.

2. La política monetaria del Banco Central de Japón

El Banco Central de Japón utiliza herramientas monetarias independientes para controlar el sistema financiero, en particular la implementación de la política de control de la curva de rendimiento (Yield Curve Control - YCC), que consiste en comprar bonos gubernamentales a largo plazo para mantener los rendimientos en niveles predeterminados. Esta medida crea abundante liquidez en el mercado, pero también provoca una depreciación del yen, ya que los bajos rendimientos hacen que los inversores busquen otras oportunidades en diferentes mercados.

3. La diferencia de políticas monetarias en curso

Mientras que el Banco Central de Japón mantiene una política de bajos tipos de interés, el Federal Reserve de EE. UU. y el Banco Central Europeo han ajustado sus políticas hacia aumentos agresivos en los tipos de interés. Esta diferencia provoca cambios en los rendimientos relativos entre las monedas, lo que impulsa a los inversores a preferir el dólar estadounidense y el euro en lugar del yen. Por otro lado, la reducción en las compras de bonos del Banco Central de Japón (de 9 billones a 7.5 billones de yenes en el segundo trimestre de 2025) envía señales de posible endurecimiento en la política monetaria, un factor positivo para la recuperación del yen.

4. La tendencia de crecimiento económico y la balanza de pagos

El crecimiento del PIB suele indicar fortaleza económica y mayor demanda por la moneda. Un superávit en la balanza comercial (Trade Balance) significa que entra más dinero en el país que el que sale, impulsando la apreciación de la moneda. En contraste, un déficit (deficit) en la balanza de pagos genera presiones a la baja para la moneda. Japón, como un país con exportaciones crecientes y superiores a las importaciones, mantiene una fortaleza a largo plazo del yen.

( 5. Gestión del riesgo y flujo de capitales

Cuando los mercados financieros globales enfrentan riesgos, como guerras, crisis económicas o inestabilidad política, los inversores buscan activos seguros, entre ellos el yen. Este fenómeno se denomina “Yen Carry Trade Unwind”, que provoca una rápida apreciación del yen en momentos de incertidumbre.

Predicciones del yen frente al baht en 2025

Actualmente, la tasa de cambio JPY/THB )yen por baht### se sitúa en 0.2176 baht por yen, cerca del soporte a largo plazo en 0.2150, que ha sido un nivel clave durante varias décadas. Hace varias décadas, el yen se depreció más de un 30% respecto al baht desde principios de 2021.

La principal razón de esta depreciación es la divergencia en las políticas monetarias. Tras los picos de inflación mundial en 2022-2023, los bancos centrales de EE. UU. y Europa comenzaron a flexibilizar sus políticas, mientras que Japón mantuvo su postura de relajación, con una inflación en torno al 2.5%-3.5% a principios de 2025, aún por encima del objetivo del 2% del Banco Central de Japón.

Se empiezan a notar señales positivas, como la reducción en la compra de bonos por parte del Banco Central de Japón, que indica una posible inclinación hacia un endurecimiento monetario. En el segundo trimestre de 2025, la compra de bonos se redujo de 9 a 7.5 billones de yenes, lo que ha impulsado una ligera recuperación del yen, pasando de 0.2130 a 0.2176.

No obstante, el baht sigue apoyado por diversos factores, como la recuperación del turismo, el fortalecimiento del comercio regional y las tasas de interés reales que siguen atrayendo flujos de capital extranjeros. La suma de estos factores mantiene un impulso alcista para el baht.

Para finales de 2025, si el Banco Central de Japón continúa con el proceso de salida de la política de control de la curva de rendimiento y la inflación se mantiene alta, el yen podría recuperarse hasta niveles de 0.2250-0.2300. Si el yen rompe el soporte de 0.2150, es posible que pruebe nuevos mínimos.

Mirando hacia 2026: Tendencias a largo plazo

Analizando el gráfico a largo plazo, la relación JPY/THB muestra una tendencia decreciente constante desde su máximo en 2012, formando “máximos más altos” que van bajando. Cuando el yen estuvo por debajo de 0.2400 en 2023, se esperaba una recuperación, aunque esta no ha sido sostenida.

Entre 2024 y 2025, la mayor parte del rango de negociación oscila entre 0.2150 y 0.2250, niveles críticos de soporte y resistencia. La estructura de velas en 2025 muestra un patrón de “doble suelo” en 0.2150, una señal positiva.

Si el soporte en 0.2150 se mantiene y los factores macroeconómicos siguen una tendencia favorable, el yen podría gradualmente subir a niveles de 0.2300-0.2400 durante 2026, siempre que el Banco Central de Japón mantenga una política de endurecimiento satisfactoria.

Factores de riesgo a considerar: si no se mantienen los fundamentos actuales, el yen podría ser probado tras nuevos mínimos inferiores a 0.2100, especialmente si Japón vuelve a adoptar una política de relajación adicional. Por otra parte, la economía de Tailandia se beneficiará del crecimiento regional y de la entrada de capitales.

Factores a observar en 2026

( 1. La inflación y la diferencia en los rendimientos

El pico del ciclo inflacionario mundial parece haber pasado. Se espera que los bancos centrales vuelvan a políticas monetarias más neutrales. Si la Fed reduce aún más su política, y Japón avanza hacia una normalización, esta diferencia podría fortalecer al yen, siempre que los flujos de capital sean favorables. Si el Banco Central de Japón desacelera el endurecimiento, el yen seguirá bajo presión.

) 2. La dirección de la política monetaria del Japón: más importante

El Banco Central de Japón ha señalado la posibilidad de abandonar su política de relajación agresiva. Acciones concretas, como el fin del interés negativo o la modificación del YCC, podrían fortalecer significativamente al yen. Sin embargo, el momento y la velocidad serán clave. Un movimiento demasiado lento o demasiado cauteloso puede limitar una recuperación sustancial, especialmente en comparación con monedas regionales como el baht.

3. La migración de capital y riesgos geopolíticos

Es probable que los inversores institucionales japoneses trasladen fondos de regreso a casa en 2026, ante riesgos en mercados emergentes y elecciones en otros países. Este retorno favorece al yen. Además, si aumentan los conflictos geopolíticos en Asia, la demanda del yen como activo seguro regional podría crecer, afectando los pares de divisas como JPY/THB.

Situación actual: Análisis técnico

El gráfico horario de JPY/THB muestra señales claras de venta. De 13 indicadores técnicos analizados, 7 señalan “vender”, 1 indica “comprar” y 5 permanecen neutrales.

El promedio móvil no muestra una decisión clara, con 6 indicadores en señal de “compra” y 6 en “venta”. Esto sugiere que en marcos temporales cortos no hay una tendencia definida. Sin embargo, dado que los indicadores de momentum apuntan a la baja, el corto plazo presenta una presión bajista.

A pesar de ello, la presencia de muchos indicadores de venta junto con soportes a largo plazo puede indicar que un rebote es posible si cambian las condiciones del mercado. Los inversores deben monitorear ambas señales de cerca.

Resumen

La dirección del yen es un factor que los inversores no deben ignorar, ya que mantiene relaciones con otros activos y mercados, dada su importancia como moneda principal. Especialmente relevante es su relación con el dólar, los rendimientos de bonos estadounidenses y el mercado bursátil japonés. En 2025, se prevé que será un punto de inflexión importante para la política monetaria del Banco Central de Japón, lo que puede marcar un cambio en la tendencia del yen. Este momento genera oportunidades clave para traders y inversores en la adaptación de sus estrategias y en la espera de posibles cambios.

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