Las leyes inflexibles de pedir prestado dinero


Antes de pedir dinero prestado, pregúntate a ti mismo: «¿Podría aceptar que esta cantidad nunca me sea devuelta?»
Si no puedes aceptarlo, no lo pidas.
«Se necesita inversión», «Rotación de negocio», «Comprar una casa con un poco de ayuda» — estas no son cosas que debas resolver con relaciones personales. Si su problema financiero requiere que pida dinero a un amigo, el problema es mucho más grave de lo que te ha dicho.
¿Decidiste prestar? Haz tres cosas: escribe un recibo de préstamo, realiza una transferencia bancaria, y olvida las expectativas mentales.
Si no te devuelve la primera vez, nunca vuelvas a prestarle. Esta decisión tiene una precisión cercana al 100%.
Aprende una frase: «Lo siento, tengo un principio: no presto dinero a amigos, porque no quiero que las relaciones se arruinen por dinero.»
Esos segundos incómodos al decirlo valen mucho más que no recuperar cientos de miles y perder una amistad.
Hoy en día, lo más caro no es el dinero, sino la sensación de límites.
Ver originales
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
  • Recompensa
  • Comentar
  • Republicar
  • Compartir
Comentar
Añadir un comentario
Añadir un comentario
Sin comentarios
  • Anclado