Acabo de notar que el flujo de crudo a través del oleoducto BTC se ha contraído bastante en el primer trimestre. Según los datos que circulan, las exportaciones desde Bakú bajaron a 6,2 millones de toneladas entre enero y marzo, lo que significa una caída del casi 10% comparado con el año pasado. Es un movimiento interesante considerando que este oleoducto es prácticamente la arteria principal para sacar el petróleo del Caspio hacia los mercados europeos.



Lo que llama la atención es que el transporte total a través de Azerbaiyán alcanzó 8,1 millones de toneladas en ese periodo, pero el BTC movió el 76,9% de ese volumen. El crudo que viene de Kazajistán y Turkmenistán también bajó, pasando de 1,15 a 1,09 millones de toneladas. Los analistas mencionan que los problemas de contaminación en el crudo han interrumpido el ritmo normal de transporte, lo cual afecta directamente la disponibilidad de suministro spot para las refinerías europeas.

Esto es relevante porque cualquier recuperación en el oleoducto va a impactar los diferenciales de precios del crudo en la región. Mientras tanto, el Caspio sigue enfrentando desafíos de calidad que complican las cosas aún más.
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
  • Recompensa
  • Comentar
  • Republicar
  • Compartir
Comentar
Añadir un comentario
Añadir un comentario
Sin comentarios
  • Anclado