Entrevistador: "¿Cuál es tu mayor defecto?"


Yo: "Soy demasiado honesto."
Entrevistador: "No creo que la honestidad sea un defecto."
Yo: "Realmente no me importa lo que pienses."
El entrevistador quedó atónito.
Yo: "Es una broma. Mi defecto es que tengo demasiado sentido del humor, a veces en momentos inapropiados."
El entrevistador sonrió: "Entonces cuéntame un chiste."
Yo: "El presupuesto para este puesto en tu empresa es un 20% menor que mi salario en mi trabajo anterior."
Ver originales
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
  • Recompensa
  • Comentar
  • Republicar
  • Compartir
Comentar
Añadir un comentario
Añadir un comentario
Sin comentarios
  • Anclado