#ShareWeekly El oro muestra una renovada fortaleza tras una corrección difícil, pero creo que la recuperación más reciente merece más atención que simplemente calificarla como otro movimiento alcista.
El metal había estado bajo presión, ya que un dólar estadounidense más fuerte y el aumento de los rendimientos de los bonos del Tesoro reducían su atractivo. Ahora la situación ha cambiado. Tras los resultados de las elecciones de mitad de mandato en Estados Unidos, el dólar se debilitó y los rendimientos de los bonos bajaron, lo que abrió espacio para que el oro se recuperara.
El resultado político ha cambiado las expectativas sobre el rumbo económico de Estados Unidos. El hecho de que los demócratas hayan obtenido el control de ambas cámaras del Congreso ha aumentado la posibilidad de un bloqueo legislativo, mientras los inversores reevalúan la futura política fiscal y su impacto en el crecimiento económico.
Para el oro, la reacción del dólar y del mercado de bonos es especialmente importante. Cuando el dólar se debilita, el oro se vuelve relativamente más barato para los compradores internacionales. La caída de los rendimientos también puede hacer más atractivo mantener oro, ya que el metal no paga intereses.
Sin embargo, no daría por sentado que los acontecimientos políticos por sí solos mantendrán al oro al alza.
Las expectativas sobre las tasas de interés siguen siendo un gran desafío. Unas condiciones laborales más sólidas y las persistentes preocupaciones por la inflación podrían fomentar una política monetaria más restrictiva. Si las expectativas de tasas de interés más altas vuelven a aumentar, el dólar y los rendimientos de los bonos del Tesoro podrían recuperarse, presionando al XAUUSD.
Desde una perspectiva técnica, los $4,000 son ahora el primer nivel importante que estoy observando. El oro debe mantenerse por encima de esta zona psicológica, en lugar de caer de inmediato por debajo de ella.
La siguiente zona de resistencia está cerca de los $4,100. Una ruptura convincente por encima de ese nivel, seguida de una nueva prueba exitosa, podría poner en el punto de mira los $4,150 y los $4,200.
A la baja, perder los $4,000 debilitaría la estructura alcista inmediata. La zona de los $3,960 sería el siguiente nivel a vigilar, seguida de los $3,900 si se acelera la presión vendedora.
Mis tres escenarios son sencillos.
Escenario alcista: El oro mantiene el soporte por encima de los $4,000, forma un mínimo más alto y rompe los $4,100 con una fuerte participación compradora. Esto mejoraría las posibilidades de que el avance se extienda hacia los $4,150–$4,200.
Escenario bajista: El XAUUSD pierde los $4,000 y tiene dificultades para recuperarlos. La persistencia de la fortaleza del dólar y el aumento de los rendimientos podrían empujar al oro hacia los $3,960 y, potencialmente, los $3,900.
Escenario de consolidación: El oro cotiza entre los $4,000 y los $4,100 mientras el mercado espera nuevos datos económicos y señales más claras sobre las tasas de interés.
También estoy pendiente de las próximas cifras de empleo de Estados Unidos, ya que podrían influir en las expectativas sobre la próxima decisión de la Reserva Federal. Unos datos económicos sólidos podrían suponer otro obstáculo para el oro, mientras que unas cifras más débiles y la caída de los rendimientos podrían brindarle apoyo adicional.
Mi perspectiva actual es cautelosamente alcista. La recuperación por encima de los $4,000 es alentadora, pero quiero ver que los compradores defiendan ese nivel antes de considerar el movimiento como un cambio de tendencia sostenible.
Evitaría perseguir al oro después de un repunte diario tan pronunciado. Esperar un retroceso, una confirmación y un nivel claro de invalidación es un enfoque más disciplinado, en particular al operar con apalancamiento.
El oro ha recuperado un nivel psicológico importante, pero el próximo desafío es demostrar que los compradores pueden mantener su posición.
Por ahora, los $4,000 son mi principal zona de decisión, mientras que los $4,100 son la resistencia que los alcistas deben superar.
$XAU