Las personas realmente poderosas no son las que siempre confían en sí mismas, ni las que menosprecian a los demás, sino aquellas que aún cuando la mayoría no entiende, pueden mantener su juicio; al mismo tiempo que persisten en su juicio, siguen absorbiendo información, corrigiendo errores y actualizándose. Confían en su juicio, pero no creen que su juicio sea siempre correcto. El equilibrio entre estas dos cosas es lo que hace que muchas personas de élite sean verdaderamente fuertes.

Ver original
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
  • Recompensa
  • Comentar
  • Republicar
  • Compartir
Comentar
Añadir un comentario
Añadir un comentario
Sin comentarios
  • Fijado