Acabo de darme una vuelta mirando los precios mínimos del NFT y la caída fue bastante clara, pero la liquidez sigue igual de muerta: lo que intenté sacar lo dejé en venta una semana y solo estoy yo haciendo guardia. Cambian las regalías de arriba abajo, el relato de la comunidad también está tan frío como una recap del mercado bajista, y ahora solo queda que los tenedores se griten entre sí “no se asusten”. La verdad, dan ganas de desinstalar el monedero con un solo clic, ojos que no ven, corazón que no siente.



Pero en cuanto miro el calendario de desbloqueos y veo todos esos tokens pendientes por liberar, y además en la parte de las tasas de financiación toca seguir vigilando… mejor dicho, no lo hice. Total, ahora ni cortar pérdidas tiene sentido ni quedarse inmóvil tampoco: que esto sirva para entrenar la disciplina de stop-loss. De momento, así está bien; a ver cuánto aguanta este ciclo de narrativa.
Ver original
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
  • Recompensa
  • Comentar
  • Republicar
  • Compartir
Comentar
Añadir un comentario
Añadir un comentario
Sin comentarios
  • Fijado