又 he pasado otra noche en vela, mirando la tasa de financiación hasta con los párpados chocándome. La verdad es que ya no le creo a los mensajes de grupo ni a los KOL como antes: en cuanto se llena de spam, a la cabeza se le sube el calor, y las manos empiezan a temblar, con miedo de perderse algo.



Cuando la tasa de financiación estuvo en niveles extremos hace poco, el grupo era un caos: unos gritaban que venía la reversión y otros que había que seguir exprimiendo la burbuja. Yo, sinceramente, no lo entiendo y tampoco sé a quién creer. Y esos “grandes V” que empujan monedas… ¿quién sabe si realmente las compraron ellos mismos, cuánto tiempo las tuvieron y cómo lo manejaron? Yo, por lo menos, ya me confié y me fui con la corriente: entré por impulso y terminé con el stop-loss pegándome tan fuerte que se me hinchó la cara.

Ahora ya aprendí la lección: primero mira el gráfico, luego escucha las noticias; no dejes que la impulsividad te pase la factura. Dicho claro: si pierdes, nadie carga por ti. Por mucho que el grupo se llene de publicaciones, no vale tanto como mantener la calma cinco minutos. Yo, por mi parte, me quedo mirando solo unas pocas cosas que considero confiables; el resto del tiempo, me quedo en blanco. Total, el mercado no va a cambiar solo porque tú te pongas a refrescar mensajes.
Ver original
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
  • Recompensa
  • Comentar
  • Republicar
  • Compartir
Comentar
Añadir un comentario
Añadir un comentario
Sin comentarios
  • Fijado