Un hombre pasa toda su vida buscando a alguien con quien luchar codo a codo. Lo que realmente le importa a un hombre no son los pequeños enfados o roces del día a día, sino si tú sigues a su lado cuando toca fondo, carga con presión y su mundo se derrumba. Un hombre juzga una relación no por lo romántica que seas en lo cotidiano, sino por si puede confiarte su espalda. Las pequeñas rabietas se toleran, pero irse en el momento crítico destruye la confianza más profunda. Porque quien siempre está en la batalla, su mayor miedo no es fracasar, sino descubrir que quien está a su lado es el primero en huir cuando él cae. Una relación realmente madura no consiste en disfrutar juntos del éxito, sino en que cuando uno lo pasa mal, el otro sigue dispuesto a ser su apoyo. El amor, al final, no pone a prueba la dulzura, sino la capacidad de compartir el destino.

Ver original
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
  • Recompensa
  • Comentar
  • Republicar
  • Compartir
Comentar
Añadir un comentario
Añadir un comentario
Sin comentarios
  • Fijado