Admirar a los fuertes en sí mismo no es un problema; es un mecanismo natural de aprendizaje y adaptación del ser humano.


El verdadero problema es que, para algunas personas, la admiración por los fuertes ha pasado de "aprender de los fuertes" a "usar a los fuertes para negarse a sí mismos".
Este patrón a veces está relacionado con las experiencias de crecimiento. Si una persona solo es reconocida por ser excelente, obediente y fuerte desde la infancia, puede formarse la creencia profunda de que "solo siendo fuerte se merece ser amado".
Por lo tanto, al enfrentarse a personas excelentes, en lugar de obtener motivación, se genera vergüenza y duda de uno mismo.
Lo que realmente necesita corregirse no es dejar de admirar a los fuertes, sino dejar de basar el propio valor en la comparación de fortalezas y debilidades con los demás.
Ver original
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
  • Recompensa
  • Comentar
  • Republicar
  • Compartir
Comentar
Añadir un comentario
Añadir un comentario
Sin comentarios
  • Fijado