El trauma no se repara con "más amor", sino debilitando los circuitos del trauma y reconstruyendo la capacidad de sentir amor; cuando el cerebro ha sido entrenado durante mucho tiempo para escanear el peligro prioritariamente, por mucho amor que haya, será filtrado como defensa. La verdadera transformación ocurre en las pequeñas experiencias diarias de seguridad, haciendo que "sentir lo bueno" vuelva a estar disponible.

Ver original
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
  • Recompensa
  • Comentar
  • Republicar
  • Compartir
Comentar
Añadir un comentario
Añadir un comentario
Sin comentarios
  • Fijado