Cuando surgen conflictos entre mayores y jóvenes, los mayores suelen asumir más responsabilidad. Porque los jóvenes nunca han sido mayores, mientras que los mayores todos han sido jóvenes. Lo más terrible de muchos conflictos familiares no es que los mayores no entiendan, sino que entienden demasiado: saben cómo usar la experiencia, la autoridad y el afecto familiar para reprimir, pero lo disfrazan todo como "es por tu bien". Algunas vergüenzas familiares deben hacerse públicas no porque los jóvenes sean desobedientes, sino porque el silencio a menudo solo permite que el daño continúe.

Ver original
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
  • Recompensa
  • Comentar
  • Republicar
  • Compartir
Comentar
Añadir un comentario
Añadir un comentario
Sin comentarios
  • Fijado