La felicidad en la vida a menudo proviene de esfuerzos inútiles.


Cuando era pequeño, no tenía muchos juguetes, pero había un juego, que era que mi papá me lanzaba un montón de informes internos y me pedía que encontrara oraciones con errores o palabras mal escritas.
Este juego también tenía una variante: ¿será mejor expresarlo de otra manera?
Obviamente, no tenía ninguna utilidad, no tenía valor en absoluto para distinguir entre correcto o incorrecto.
Mejor o peor, no tiene valor alguno.
Pero podía jugar con un informe interno todo el día, y después de corregirlo, se lo reportaba a él por la noche.
Ver original
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
  • Recompensa
  • Comentar
  • Republicar
  • Compartir
Comentar
Añadir un comentario
Añadir un comentario
Sin comentarios
  • Fijado