¿por qué algunas personas tienen tanto miedo a la autoridad y no se atreven a rechazar a los demás? Muchas veces no es por timidez, sino porque desde pequeños no han experimentado que "a pesar del conflicto, todavía eres amado". Cuando la expresión de un niño es frecuentemente negada, rechazado, castigado o reprimido, lo que aprende no es comunicación, sino obediencia. De adulto, lo que teme no es la autoridad en sí, sino la posible ruptura de relaciones, la negación emocional y la pérdida de seguridad que puede traer la autoridad. El problema más profundo es que nunca ha construido un yo estable e independiente. Al enfrentarse al mundo, está acostumbrado a observar primero qué permite la otra persona, en lugar de lo que él mismo desea; a considerar primero cómo ser aceptado, en lugar de cómo expresar su verdadero yo. La llamada personalidad cobarde, muchas veces, no es por falta de capacidad, sino por una estrategia de supervivencia formada en la infancia. Cuando una persona realmente desarrolla su yo, no necesariamente se volverá más dura, pero cada vez será más valiente para decir "no", y más dispuesto a asumir el costo de ser uno mismo.

Ver original
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
  • Recompensa
  • Comentar
  • Republicar
  • Compartir
Comentar
Añadir un comentario
Añadir un comentario
Sin comentarios
  • Fijado