Muchas personas piensan que la mayor atracción de los países desarrollados es un ingreso más alto, mejores infraestructuras y ciudades más prósperas. Pero todo eso es solo apariencia. La verdadera competitividad de los países desarrollados es que toda la sociedad puede operar con costos de fricción más bajos. No es necesario buscar conexiones en cada trámite, la cooperación no requiere pruebas repetidas, y la protección de derechos no depende de emociones y conflictos. La mayoría de las veces, las personas solo necesitan seguir las reglas para obtener resultados relativamente seguros. Lo más valioso de una sociedad no es que unos pocos élites tengan éxito, sino que las personas comunes puedan vivir de manera normal, racional y digna. Los rascacielos pueden construirse en unos pocos años, pero un entorno social de baja fricción suele requerir décadas o incluso siglos de acumulación de reglas, crédito y civilización. Desde cierto punto de vista, la mayor riqueza de los países desarrollados no es el dinero, sino que hacer de la civilización una opción de bajo costo.

Ver original
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
  • Recompensa
  • Comentar
  • Republicar
  • Compartir
Comentar
Añadir un comentario
Añadir un comentario
Sin comentarios
  • Fijado