Alguien dice que, si los padres compran lo que el niño quiere, será mimado cuando crezca. En realidad, la clave nunca ha sido si se compra o no, sino si el niño siente que sus necesidades son entendidas y respetadas. Los niños que han sido amados de manera estable, al crecer, generalmente no desarrollan un deseo excesivo por las cosas materiales, sino que confían más en que merecen tener lo que desean y se atreven a luchar por lo que creen que es suyo. Por el contrario, un niño que ha sido negado en sus necesidades durante mucho tiempo, puede aprender no a ser ahorrador, sino a pensar que no debe pedir, que no merece, o que debe sentirse avergonzado de aceptar. Lo más importante que los padres pueden dar a sus hijos no es satisfacer cada deseo, sino ayudarles a formar una creencia fundamental: mis necesidades son importantes, y soy digno de ser amado.

Ver original
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
  • Recompensa
  • Comentar
  • Republicar
  • Compartir
Comentar
Añadir un comentario
Añadir un comentario
Sin comentarios
  • Fijado