Las personalidades de las diez personas más ricas del mundo, en su mayoría tienen un punto en común: son terriblemente obstinadas en un solo asunto.


La riqueza extrema suele provenir de apostar a largo plazo en una dirección no consensuada + mantener la ejecución en medio de una gran incertidumbre.
Esto puede parecer terquedad, pero en realidad se acerca a la determinación (grit), a una alta responsabilidad orientada a objetivos, y a la convicción bajo incertidumbre.
Se manifiesta como la actitud cotidiana de «no escuchar, no admitir errores».
¿Estás de acuerdo?
Ver original
post-image
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
  • Recompensa
  • Comentar
  • Republicar
  • Compartir
Comentar
Añadir un comentario
Añadir un comentario
Sin comentarios
  • Fijado