Muchas veces en la vida no se pierde por las dificultades, sino por el juicio que uno tiene sobre ellas. Lo que realmente determina hasta dónde puede llegar una persona no son solo los recursos y el punto de partida, sino si después de varias derrotas todavía está dispuesta a confiar en sí misma y a seguir adelante. La fe no garantiza automáticamente el éxito, pero puede hacer que persistas hasta que llegue la oportunidad. Mientras esa chispa en tu corazón no se haya apagado y sigas dispuesto a avanzar hacia tu meta, no has fallado realmente, porque el punto final de muchas personas comienza precisamente donde otros se rinden.

Ver original
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
  • Recompensa
  • Comentar
  • Republicar
  • Compartir
Comentar
Añadir un comentario
Añadir un comentario
Sin comentarios
  • Fijado