Solo por detrás de la GPU y el almacenamiento: los MLCC están convirtiéndose en la próxima gran oportunidad de mil millones en potencia de cálculo de IA

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Autor: Block Analytics Ltd X Merkle 3s Capital

Inicio: Después de la GPU, ¿quién está subiendo de precio silenciosamente?

Recientemente, en Huaqiangbei circuló un informe de guerra que hizo que muchos no pudieran quedarse quietos: los MLCC van a subir de precio en toda la línea, con incrementos que van del 10% al 70%, y entrarán en vigor el 1 de julio. Esto no es una acción aislada de una sola fábrica, sino un ajuste colectivo en toda la cadena de producción. Las bobinas de Murata, los capacitores de película y los inductores de película, tienen aumentos concentrados entre el 50% y el 70%; los modelos de alta capacidad de MLCC de Nichicon son aún más exagerados, con rangos que van desde el 5% hasta el 275%. Los comerciantes de primera línea lo dicen claramente: ahora no es solo cuestión de querer comprar, sino de quién tiene stock disponible, ese será el que manda.

Desde hace mucho tiempo, las palabras "oferta insuficiente" no aparecían en esta industria. Durante la última década, la impresión que daba el MLCC era la de "componentes estándar a precios de col" — el precio de una pieza a menudo se medía en centavos, bajaba sin fondo y subía sin que nadie le prestara atención. Cada pocos años, esta industria repetía un ciclo de "subida de precios — expansión de capacidad — exceso de capacidad — caída de precios", y los veteranos estaban tan acostumbrados a estos ciclos que, al ver un aumento, su primera reacción no era entusiasmo, sino cautela. Pero esta vez, la situación es diferente. Cuando un sector discreto con un valor anual de 15 mil millones de dólares comienza a hablar en términos de "mercado spot", seguro que hay fuerzas mayores impulsándolo.

Además, esta subida tiene una estructura muy particular. Lo que más sube no son los componentes estándar que abundan en todas partes, sino los modelos de alta capacidad, de pequeño tamaño, para automoción y servidores — es decir, cuanto más en la cima de la pirámide, más difícil de conseguir y más caro. Esto difiere completamente del escenario anterior, donde todos los segmentos subían en conjunto y luego caían en sincronía. Indica que los impulsores de esta ronda no son simples especulaciones sobre inventarios, sino una demanda real y estructural, proveniente de aplicaciones de alta gama.

Esa fuerza es la IA.

El último informe de investigación presenta una conclusión sorprendente para muchos: en la estructura de costos de los servidores de IA, los MLCC ya se han convertido en el tercer mayor gasto, solo por detrás de las GPU y el almacenamiento. Una pequeña capacidad de unos pocos centavos, puede estar en el mismo nivel de costo que una GPU que cuesta miles de dólares, y eso por sí solo indica que las reglas del juego están cambiando. Hay que recordar que en esta lista de costos, las GPU y el memoria, considerados monedas duras y estrellas en los mercados de capital en los últimos dos años, están en la parte superior. Que los MLCC puedan entrar en el top 3 no se debe a su precio unitario, sino a su volumen de uso — decenas de miles de componentes pequeños suman un total que supera a muchos otros componentes de mayor precio.

Cuando un componente empieza a aparecer en la lista de costos de potencia computacional, deja de ser solo un componente y pasa a ser un recurso estratégico.

La historia que quiero contar es esta: un sector de componentes electrónicos que parecía insignificante y muy subestimado, está siendo completamente transformado por la IA. La demanda crece a ritmo exponencial, mientras que la oferta, como un buey viejo que arrastra un carro, no puede seguir el ritmo. La brecha se está convirtiendo en una superciclo que podría durar hasta 2030. Y las tres principales empresas en este sector están siendo reevaluadas.

Vamos a analizarlo uno por uno.

Demanda: de 48,000 a 600,000 unidades

Para entender cuán intensa es esta transformación, primero veamos unos números de uso.

Un servidor convencional, de uso general, utiliza aproximadamente 2,000 MLCC. Este volumen es bastante normal, similar al de un teléfono inteligente de alta gama. Pero en la era de la IA, los números empiezan a descontrolarse. Un servidor de entrenamiento con 8 tarjetas gráficas, requiere entre 25,000 y 28,000 MLCC, ¡más de diez veces la cantidad de un servidor tradicional!

Y lo más sorprendente está en los modelos de próxima generación. El rack GB300 NVL72 de Nvidia, usa 440,000 MLCC por unidad. La plataforma Vera Rubin VR200, se estima que usará 600,000 MLCC por máquina. Y la más avanzada, Vera Rubin Ultra NVL576, llegará a usar entre 3 y 3.5 millones de MLCC. De 2,000 a 3.5 millones, ¡una diferencia de más de mil veces!

¿A qué se debe este aumento tan brutal? La explicación no es complicada, todo está en la electricidad.

Las nuevas GPU tienen una densidad de potencia cada vez mayor, pero la tensión de alimentación disminuye aún más. Por ejemplo, Rubin funciona con menos de 1 volt, pero consume hasta 1,800 vatios. La potencia es igual a voltaje por corriente, y si el voltaje cae por debajo de 1V, la corriente debe superar los 1,800 amperios. ¿Qué significa esto? Es como alimentar una pequeña fábrica con electricidad a través de un chip del tamaño de la palma de la mano. Con tanta corriente, cualquier pequeña fluctuación puede causar fallos en el chip.

El trabajo de los MLCC es actuar como un "banco de estabilización de voltaje" para esta corriente furiosa. Cuando la corriente fluctúa, el MLCC suministra o absorbe carga instantáneamente, estabilizando el voltaje — esto se llama desacoplamiento. Cuanto mayor sea la corriente, menor sea el voltaje y más rápida la fluctuación, más "bancos" de capacidad se necesitan, y más densos deben ser. Por eso, cuanto más potente sea la GPU, mayor será la demanda de MLCC, y además, de forma no lineal.

Además del aumento en cantidad, también hay un cambio estructural: en el pasado, los capacitores de polímero de aluminio eran los más usados en servidores, pero ahora están siendo reemplazados por MLCC. Este cambio genera un incremento adicional de 1.5 a 2 veces en volumen. Porque los MLCC son más pequeños, más estables y con mayor vida útil, ideales para las placas de alta densidad de cálculo. El espacio en estas placas es limitado, pero la corriente que deben soportar crece constantemente. La solución de los ingenieros es hacer componentes más pequeños y más densos, por lo que los MLCC, pequeños y estables, se vuelven la opción preferida. Este reemplazo no es puntual, sino que se repetirá en cada generación de plataformas, sumando un incremento estructural además del aumento en volumen.

Hay un punto que a menudo se pasa por alto: los MLCC no deben estar lejos de la GPU, sino lo más cerca posible. La fluctuación de corriente ocurre en nanosegundos, y cuanto más cerca esté el MLCC, más rápido podrá responder. Por eso, en los diseños de alta gama, se colocan muchos MLCC justo debajo y alrededor de la GPU, en una disposición que garantiza que el volumen de uso solo aumente.

El aumento en cantidad también eleva el valor unitario por máquina. En el rack GB300, cada MLCC vale aproximadamente 1,530 dólares. En Vera Rubin, ese valor sube a 4,320 dólares, un incremento del 182%. Es decir, solo en MLCC, cada rack vale casi 3,000 dólares más. Cuanto más intensa sea la carrera por el poder, mayor será este "pastel".

El límite del poder computacional es la electricidad, y la pieza más barata para controlarla es el MLCC.

Fuera de la IA, hay otra tendencia en marcha: los vehículos eléctricos. Un coche eléctrico usa unas 18,000 MLCC, seis veces más que un coche de combustión. Si se suma la conducción autónoma de nivel 3 o superior, el uso puede llegar a 15,000-20,000 MLCC. La electrificación y la automatización abren un mercado adicional enorme para los MLCC, y los productos certificados para automoción tienen precios y márgenes mucho mayores que los de consumo.

La importancia de los componentes para automoción no solo radica en la cantidad, sino en su calidad. Los MLCC en autos deben resistir altas temperaturas, vibraciones y humedad, con requisitos de fiabilidad mucho más estrictos y ciclos de certificación mucho más largos. Esto significa que hay menos fabricantes capaces de producir componentes automotrices, lo que hace que la competencia sea más limpia y los precios más estables. Para los principales fabricantes, los mercados de servidores de IA y automoción son caminos de alta fiabilidad, alto valor y altas barreras, y sus picos de demanda se distribuyen en diferentes momentos, llenando la capacidad productiva.

Al juntar todo esto, la tendencia es clara. El mercado de MLCC para servidores de IA, en 2025, tendrá un tamaño aproximado de 1,4 mil millones de dólares, y para 2030, se estima que alcanzará los 6,1 mil millones, con una tasa de crecimiento anual compuesta del 34%. Actualmente, los MLCC para servidores de IA representan solo alrededor del 5% del mercado global. Un segmento que, aunque pequeño, crece más rápido que cualquier otro, y que tiene un impacto marginal mucho mayor en toda la industria de lo que su tamaño indica.

La historia del lado de la demanda termina aquí: una curva empinada hacia arriba. Pero el verdadero factor que determina cuánto durará este ciclo y qué tan fuerte será, siempre está en la oferta.

Respuesta: muy difícil.

Oferta: ¿por qué es tan difícil expandir la capacidad?

Primero, expliquemos en términos simples cómo se fabrica un MLCC, para entender cuáles son las barreras de entrada.

El primer paso es hacer el polvo. El material principal del MLCC es el titanato de bario, pero no cualquier titanato, sino uno con partículas ultrafinas de entre 50 y 300 nanómetros. ¿Qué tan pequeño es esto? Es como si en un cabello humano, que tiene un diámetro de unos 80 micrómetros, pudiéramos meter varias centenas de estas partículas. La calidad del polvo determina directamente el rendimiento final del componente.

El segundo paso es extender el polvo en una película delgada, como hacer una crepa. Se mezcla el polvo en una pasta y se extiende en una capa ultrafina, de solo 0.4 a 0.5 micrómetros de espesor, mucho más delgado que una película plástica de envolver, y con una uniformidad perfecta.

Luego, en esa película se imprime el electrodo interno, y después se apilan capa tras capa, llegando a más de 1,000 capas en componentes de alta gama. Tras el apilado, se somete a un proceso de sinterizado a temperaturas de 1,200-1,300 grados en atmósferas reductoras, para fusionar esas capas en un bloque compacto. Finalmente, se realiza el encapsulado, el recubrimiento metálico y las pruebas.

Aunque parezca sencillo, cada paso es extremadamente difícil. Por ejemplo, en 2025, Murata logró producir en masa el primer MLCC de tamaño 0402 con una capacidad de 47 microfaradios — algo que antes requería componentes mucho más grandes. Esto equivale a meter en un grano de sésamo una capacidad que antes solo cabía en componentes mucho mayores. Solo unos pocos fabricantes en el mundo pueden hacer esta tecnología de extremo nivel.

¿Y por qué es tan difícil? La respuesta radica en seis barreras que se superponen, formando una muralla casi infranqueable.

Primera, la barrera tecnológica. La fórmula del material del MLCC, desarrollada por Japón durante casi 80 años, tiene diferencias sutiles que los demás no pueden copiar ni entender. Además, los equipos clave — máquinas de extensión de precisión, apiladoras y hornos especiales — son fabricados solo por los principales fabricantes, y no están disponibles en el mercado. Tener dinero no ayuda, porque esas máquinas no se venden.

Segunda, la barrera de clientes. La certificación para MLCC en servidores de IA lleva entre 12 y 18 meses; para componentes automotrices, entre 2 y 3 años. Una vez que un fabricante entra en la cadena de suministro de un cliente grande, la fidelidad es muy alta, y cambiar de proveedor implica volver a certificar, con costos y riesgos elevados. Esa lealtad hace que la posición de los líderes sea muy sólida.

Tercera, la barrera de capital. Una línea de producción de alta gama cuesta entre 300 y 500 millones de dólares, y tarda entre 4 y 5 años en estar operativa. Esto significa que el dinero invertido hoy solo dará frutos en cinco años, y durante ese tiempo, hay riesgos de cambios tecnológicos y de demanda. Sin un capital fuerte y una visión a largo plazo, no es posible jugar en este nivel.

Cuarta, la barrera de patentes. Murata posee la mayor cantidad de patentes en el sector, y en 2024 recibió un premio de hitos de IEEE. Los que quieran hacer productos de alta gama sin infringir esas patentes enfrentan una dificultad enorme.

Quinta, la barrera de talento. Un ingeniero clave tarda entre 5 y 10 años en estar completamente capacitado, y en Japón, el empleo de por vida mantiene a estos talentos en la empresa, dificultando su reclutamiento externo.

Sexta, la escala. Los principales fabricantes producen en trillones de unidades al año, y esa escala genera ventajas de costo y datos de proceso que los nuevos entrantes no pueden igualar.

La verdadera barrera no es solo la tecnología, sino todo el conjunto de décadas de experiencia, patentes, talento y escala que no se pueden comprar ni copiar.

Por eso, la expansión de capacidad en MLCC es muy lenta, con un crecimiento anual del 10% aproximadamente. Hay ocho razones que explican esto: los equipos clave tardan entre 12 y 18 meses en llegar; la puesta a punto de nuevas líneas lleva de 6 a 12 meses; mejorar la tasa de rendimiento es un proceso lento; hay una escasez de talento especializado; los materiales de la cadena de suministro enfrentan cuellos de botella; las empresas recuerdan las malas experiencias de expansión descontrolada en el pasado; la rápida evolución tecnológica hace que las nuevas líneas queden obsoletas rápidamente; y, además, existe una estructura de capacidad mal distribuida, que limita la producción a lo que el mercado puede absorber. Estas ocho razones hacen que la capacidad no pueda crecer rápidamente.

Lo más interesante es la sexta: las lecciones del pasado. En el ciclo anterior, muchas empresas expandieron en exceso en los picos, y cuando la demanda cayó, la sobrecapacidad provocó una caída brutal de precios, que duró años. Esa experiencia ha llevado a los líderes actuales a ser muy cautelosos con la expansión. Prefieren ganar menos en capacidad, que arriesgarse a destruir el ciclo de precios altos que tanto costó conseguir. Esta "disciplina" en la oferta, hace que la brecha entre oferta y demanda sea aún mayor, y que sea más difícil cerrarla.

Entonces, ¿por qué en China, con su rápido avance en electrónica, no se puede producir MLCC de alta gama?

La diferencia es real. La capa dieléctrica en productos de alta gama debe tener solo 0.4 micrómetros, pero en China aún están en 1-2 micrómetros, casi dos generaciones atrás; en cuanto a capas apiladas, los productos de alta gama pueden llegar a más de 1,000 capas, mientras que en China se quedan en 300-500 capas. Además, el principal proveedor de polvo de alta calidad, la japonesa Sakai Chemical, controla el 28% del mercado mundial. La combinación de fórmulas, equipos y materiales hace que los fabricantes chinos tengan dificultades para competir en el segmento premium, y solo puedan atender el mercado medio-bajo.

Por lo tanto, la situación actual es: demanda creciendo a un 34% anual, oferta solo a un 10%, y esa brecha se amplía cada año. La brecha de oferta y demanda no solo no se cierra, sino que se agranda, formando la base de este superciclo. La oferta no puede seguir el ritmo, y la demanda sigue creciendo, lo que deja un espacio para que los beneficios y las valoraciones suban.

¿Y quiénes son los grandes ganadores en esta historia?

El mercado global de MLCC de alta gama está dominado por tres empresas. Cada una tiene su carácter y estrategia.

Murata — Líder absoluto

Murata es indiscutiblemente el rey del sector. Su precio ronda los 8,711 yenes, con un valor de mercado de aproximadamente 1.7 billones de yenes (unos 11,45 mil millones de dólares). Tiene una participación del 40% en el mercado global de MLCC, y en el segmento más valioso, el de servidores de IA, su cuota alcanza entre el 45% y el 70%. Es decir, al menos uno de cada dos servidores de IA usa un MLCC de Murata.

Su capacidad de generación de beneficios también es impresionante. Margen bruto del 42.1%, margen operativo del 15.4%, en la primera línea de la manufactura. Para 2026, se espera que sus ingresos en capacitores alcancen 9.364 billones de yenes, más de la mitad de su facturación total. En expansión, Murata está dispuesta a gastar: en 2027, su plan de inversión de capital es de 250 mil millones de yenes, y aun así, el crecimiento de capacidad en MLCC será solo del 10% anual, confirmando la rigidez de la oferta. Tiene una fábrica en Yún, con 10 pisos y una inversión de 47 mil millones de yenes, demostrando su compromiso a largo plazo.

En valoración, el PER TTM de Murata es de 68.7 veces, con expectativas de que en 2028 baje a entre 30 y 40 veces. Varias instituciones le dan una calificación positiva. En mayo de 2026, anunció una recompra de acciones por 150 mil millones de yenes, una señal clara de confianza en su futuro.

El papel de Murata es claro: es el más estable del sector, la opción para quienes buscan seguridad.

Samsung Electro-Mechanics — El rey del crecimiento flexible

Si Murata es estable, Samsung Electro-Mechanics (SEMCO) es flexible. Su precio ronda los 1,664,000 wones, con un valor de mercado de unos 960 millones de dólares. Tiene una participación del 20-25% en el mercado global de MLCC, y en el segmento de servidores de IA, su cuota llega al 39-40%. Es el segundo en tamaño, pero con gran potencial de crecimiento.

Lo que más atrae de SEMCO es su capacidad de crecimiento. En el primer trimestre de 2026, sus ingresos fueron de 3.21 billones de wones, con un crecimiento del 17% respecto al año anterior; su beneficio operativo fue de 280.6 mil millones de wones, un aumento del 40%. La rentabilidad mejora, y su estructura de productos se orienta a segmentos más altos. Además, planea duplicar su inversión en capacidad en 2026, de 1.15 a más de 2 billones de wones. También firmó un contrato de 1.5 billones de wones para suministrar condensadores de silicio para IA, con entregas en 2027-2028, asegurando crecimiento futuro.

Estructuralmente, los MLCC representan aproximadamente el 45% de los ingresos de SEMCO, pero aportan más de la mitad del beneficio operativo, siendo una verdadera vaca lechera. Gracias a la red de Samsung, tiene ventajas naturales en clientes y en la cadena de suministro.

Su valoración también es interesante: el PER TTM supera las 150 veces, pero se espera que en 2027 baje a 59, y en 2028 a 41. La lógica es que sus beneficios crecerán rápidamente: las ganancias por acción se multiplicarán por 4.6 en tres años, pasando de 9,361 a 43,348 wones. Cuando los beneficios crecen así, las valoraciones altas parecen baratas en el futuro cercano.

El concepto de "elasticidad" es que, cuando la industria se anima, quien tenga la mayor capacidad de aprovechar el ciclo, será el que más gane.

Samsung Electro-Mechanics busca maximizar su potencial alcista.

Taiyo Yuden — La pureza máxima en MLCC

La tercera empresa es Taiyo Yuden. Su precio ronda los 15,000 yenes, con un valor de mercado de 124 mil millones de dólares, siendo la más pequeña de las tres. Tiene una participación del 8-10% en el mercado global de MLCC, menor que las otras dos, pero destaca por su pureza: el 70.9% de sus ingresos proviene de MLCC, el porcentaje más alto del sector. Esto la convierte en el representante más puro del tema, y cualquier movimiento en la industria se refleja en ella con mayor intensidad.

Taiyo Yuden está en un punto de inflexión claro. Su margen operativo, que en 2024 tocó fondo en 2.8%, se recuperó a 5.6% en 2026, con un objetivo de 7.8% en 2027 y 15% en 2030. La curva de recuperación de beneficios es clara. La fuerza impulsora será en 2027, cuando sus ventas de MLCC para servidores de IA crecerán un 80%. Además, tiene un plan ambicioso: en cinco años, invertirá 270 mil millones de yenes en capacidad.

En valoración, su PER TTM oscila entre 134 y 147 veces, y el PER esperado en 2028 será de 30-40 veces, debido a su menor tamaño y mayor volatilidad. Es la más sensible a los movimientos del mercado, tanto al alza como a la baja.

Su papel es el de la opción para quienes quieren exposición a MLCC de máxima pureza.

Comparación de valoración y marco de inversión

Al comparar las tres, la imagen queda más clara.

De entrada, los PER TTM son altos: Murata 68 veces, Taiyo Yuden más de 134, y Samsung más de 161. ¿Significa esto que ya están demasiado caros y que hay riesgo de sobrevaloración?

No necesariamente. El significado del PER alto depende del ciclo en que se encuentren. Si una empresa ha alcanzado su pico de beneficios, un PER alto es una señal de peligro; pero si está a punto de explotar, un PER alto puede reflejar expectativas de beneficios futuros. En este momento, los tres están en una fase de rápida compresión del PER: Murata pasa de 68 a 30 veces, Samsung de 161 a 41 veces, y esa compresión no se debe a caídas en el precio, sino a aumentos en beneficios. Esto indica que estamos en las primeras etapas del ciclo: el mercado ya ha incorporado parte de las expectativas de IA, pero aún no refleja completamente los beneficios que traerá la subida de precios.

El mercado ha definido este ciclo como el más grande y duradero en la historia del MLCC, que podría extenderse hasta 2030. Actualmente, estamos en la fase inicial de la subida, similar a la segunda mitad de 2017 — solo el comienzo de la gran historia.

¿Por qué es tan importante la subida de precios? Porque el MLCC es un negocio altamente dependiente de la utilización de capacidad, con costos fijos elevados. Cuando los precios suben, la diferencia se traduce casi directamente en beneficios. Se estima que un aumento del 5% en el precio promedio puede incrementar los beneficios operativos en un 37%. Esto es el apalancamiento operativo: pequeños cambios en el precio se multiplican en beneficios.

En un sector con oferta bloqueada, cada centavo de aumento en el precio se convierte en beneficio casi sin pérdida.

El potencial de subida de precios en esta fase es muy alto. Los MLCC de alta gama podrían subir entre un 100% y un 150%, y los componentes estándar aún tienen un margen del 30% al 50%. Sumando esto a la brecha de oferta y demanda — con un crecimiento de capacidad del 10% anual y de demanda del 34% — la brecha se ampliará hasta 2028. Esto explica por qué se habla de un superciclo: la oferta está limitada por el techo, y la demanda sigue creciendo, creando un espacio para beneficios y valoraciones en alza.

Canales de ETF y compra

Aquí muchos preguntan: ¿cómo participar?

Primero, una pequeña decepción: no hay ETF específicos de MLCC en el mercado. La industria es demasiado segmentada y aún no existe un índice dedicado. Pero, mediante algunos instrumentos con mayor exposición, se puede hacer una inversión indirecta.

En Corea, el más relevante es el ETF SOL AI Semiconductor TOP2 Plus, donde Samsung Electro-Mechanics tiene un peso del 27.3%. Su tamaño neto es de unos 5 billones de wones, una buena opción para aprovechar la elasticidad de Samsung. En Japón, el ETF NEXT FUNDS 1625.T incluye a Murata, TDK y Taiyo Yuden, con una participación combinada del 8-12%. En EE. UU., el ETF EWJ tiene un 3.5% en MLCC, y MKOR, un 4.85% en Samsung Electro-Mechanics, pero con menor concentración, más adecuado para una asignación que como inversión principal.

Para exposición más directa, se pueden considerar ADRs: Murata tiene MRAAY, Taiyo Yuden TYOYY, disponibles en EE. UU., evitando la necesidad de comprar en Japón.

Riesgos y conclusión

Toda inversión requiere entender los riesgos y las oportunidades. Aquí hay cinco riesgos importantes:

  1. Reducción del gasto en IA: si los presupuestos en IA disminuyen, la demanda se desacelera. La historia del superciclo depende de que los fabricantes sigan invirtiendo en capacidad.

  2. Valoraciones altas: si los beneficios no cumplen las expectativas, las valoraciones pueden corregirse.

  3. Expansión en China: puede generar volatilidad en precios, pero en el corto plazo, no afecta a los líderes globales en alta gama.

  4. Apreciación del yen: para las empresas japonesas, una subida del yen puede reducir sus beneficios en moneda extranjera y afectar sus cotizaciones.

  5. Debilidad del mercado de electrónica de consumo: si este segmento se desacelera, puede arrastrar a toda la industria, aunque en la parte alta, la estabilidad de la demanda en automoción y servidores ayuda a mitigar el impacto.

Presentar estos riesgos no es para asustar, sino para entender que, aunque la lógica del superciclo es sólida, no está exenta de variables. La demanda, las valoraciones y las tasas de cambio deben seguirse continuamente.

Volviendo a la pregunta inicial: después de la GPU, ¿quién está subiendo de precio silenciosamente? La respuesta es clara: los MLCC, esa pequeña capacidad que antes parecía trivial. Está en proceso de una transformación de identidad: de un commodity cuyo precio sigue la corriente, a un recurso estratégico, bloqueado por certificaciones, capacidad y ahora, revalorado por la IA.

Cuando la potencia de cálculo se vuelve el petróleo de esta era, controlar cada gota de electricidad, y en particular, el MLCC, será la clave de un canal invisible pero indispensable.

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